El conflicto que acarrea el Sáhara Occidental es un claro ejemplo del inmovilismo de la ONU

La Minurso es el único contingente de mantenimiento de la paz desplegado en África que no tiene competencias más allá de desminado y vigilar el frágil alto el fuego

La ONU renovará su mandato a finales de octubre, pero Francia siempre se opuso a darle más fuerza sobre el terreno

EE.UU acabará con las operaciones de mantenimiento de paz de la ONU que no cumplen con su mandato, ha anunciado a principios de este año

Estados Unidos buscará formas de ponerle fin a las misiones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas en África que no brindan paz a largo plazo, ha declarado en más de una ocasión el Consejero de la Seguridad Nacional de EE.UU, John Bolton.

 Solo vamos a respaldar a las operaciones que sean efectivas y eficientes, y buscaremos la forma de racionalizar, reconfigurar o acabar con las misiones que no cumplan con su propio mandato o facilitan una paz duradera”, añadió el conservador americano en un discurso sobre la política en África difundido en diciembre de 2018.

Nuestro objetivo es el de resolver conflictos, no contribuir a su estancamiento, ha pronunciado el Consejero de la administración Trump en la Fundación Heritage en diciembre pasado. Bolton, conocido desde mucho tiempo por su línea crítica con la ONU, acusó el organismo internacional de crear misiones de paz y luego no buscar más allá cómo acabar con el conflicto yacente.

Asimismo, apostilló que “no vamos a proveer legitimidad a las misiones que suponen un alto coste a los países al enviar soldados poco equipados y que no brindan protección a la población vulnerable en el terreno”.

Como ejemplo de esta incapacidad de las NN.UU para solventar conflictos, ha citado el Sáhara Occidental, recalcando que él mismo, como oficial del Departamento de Estado, estuvo involucrado en el asentamiento de la Misión de la ONU en el Sáhara Occidental. “El éxito no es solo mantener las misiones hasta el infinito”, concluyó.

Situación humanitaria

Desde el inicio del conflicto saharaui, varios secretarios generales de la ONU intentaron solucionarlo. Ninguno lo logró, quizás alguno se acercó más que otro. Repaso completo de la nefasta gestión de la ONU del conflicto que desembocó en la peor pesadilla para el pueblo saharaui.

Todos los esfuerzos de la ONU han fracasado repetidamente para negociar un acuerdo sobre el territorio en disputa desde 1975, cuando el poder colonial de España abandonó el territorio, iniciando un enfrentamiento bélico que duró hasta 1991 cuando intervino la ONU estableciendo el alto el fuego.

Han pasado ya más de 40 años, y aunque parezca mentira, los saharauis están más lejos de ver una solución que hace 20 años, curioso cuando la ONU en 1991 prometió solucionarlo en un plazo que no excedería los dos años, es decir, lo que tardarían en realizar un censo completo para llevar a cabo un referéndum de autodeterminación. 

Hoy en día, la única solución que ven los saharauis para desbloquear la situación y obligar a Marruecos a mover ficha es la vuelta a la lucha armada, algo que la propia ONU y el Consejo de Seguridad evitan a toda costa, pero que no hacen más que favorecerlo porque con sus resoluciones y pasividad ante Marruecos perpetúan y prolongan el conflicto, agravando así la situación de los saharauis y por consiguiente, agotando su paciencia.

El vergonzoso balance

Un total de 44 años. Una misión especial de la ONU; seis secretarios generales; cuatro enviados personales; 45 resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas; 49 informes de distintos secretarios generales de la ONU, y la situación del pueblo saharaui sigue siendo la misma que en 1975.

Sin embargo, la ONU sigue haciendo creer al pueblo saharaui que puede solucionar el conflicto con informes o declaraciones periódicas para levantar el ánimo a los saharauis, una jugada sociológica muy sucia que, sorprendentemente, aún les funciona. La realidad es que el conflicto saharaui ha sido un colosal fracaso, absoluto y sin precedentes para la ONU, por mucho que traten de maquillarlo.

El derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación es inalienable e irrefutable, y como nos ha enseñado la historia, los derechos jamás se han ganado en despachos modernos de la ONU o en asambleas de falsos amigos, el pueblo saharaui necesita un golpe en la mesa, redirigir su futuro, empezar a ser un estado con territorio reconocido y dejar de ser el hazmerreír de cada país o alto cargo político extranjero que lanza palabras venenosas al público que sirven para calmar la tensión del pueblo saharaui y mantenerles in situ. Llegados a este punto, uno se pregunta si la ONU es verdaderamente necesaria y prescindible.

Esos 44 años colonizados y tirados en mitad de un desierto remoto, es demasiado, y cada día que pasa, más lejos están de la independencia y permiten a Marruecos consolidarse y afianzarse aún más. Cada saharaui debería repasar el pasado y ver si realmente han avanzado algo en el conflicto o este ha empeorado.

 

Mariam Jawda Mouloud y Salem Mohamed/ECS

Fuente: https://www.ecsaharaui.com




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