Movilización sin líder visible, sin partido político, sin precedentes en la historia peruana

La nueva «Marcha de los Cuatro Suyos», convocada contra el régimen de Dina Boluarte y la mayoría del Congreso de la República que ha reunido a multitudes que se reclaman, Chankas, Aimaras, Quechuas y Waris en Lima la capital. A diferencia de la marcha que sacó a Alberto Fujimori del poder, esta marcha no tiene una cabeza visible, no es sostenida por institución alguna, ha provocado divisiones en la Iglesia, no hay indicios de financiamiento externo y otras.

Sin caudillo

No hay el equivalente a un Alejandro Toledo en estas movilizaciones. Los políticos de la escena se han limitado a declarar a favor, pero nadie lidera. Antauro Humala se hizo a un lado y los demás dirigentes mantienen perfil bajo.

Sin relaciones institucionales

Las marchas de hace 20 años que marcaron el fin del régimen fujimorista estaban apoyadas por instituciones como la Defensoría del Pueblo o medio de comunicación como Canal N. En la actualidad, no hay tal apoyo.

Asamblea Constituyente

En la actualidad no se trata solo de sacar a Dina Boluarte o cerrar el Congreso de la República, sino que también se exige la asamblea constituyente para un cambio mucho más profundo en la sociedad peruana.

Magnitud de la movilización

El analista Farid Matuk definió la magnitud de una protesta según el uso de las bombas lacrimógenas para reprimirla. La cantidad de cartuchos de bombas lacrimógenas recogidas en Juliaca dan una idea sobre su contundencia. De similar manera se vio en Apurimac y Ayacucho.

Se debe considerar que, además, el Gobierno adquirió 28 mil 960 bombas lacrimógenas justamente, poco antes de que los manifestantes se dirijan a Lima.

Cohesión pocas veces vista

A diferencia de otras ocasiones cuando las paralizaciones se desgastaban; en la actualidad se ha dado en fenómeno contrario pues, las adhesiones se expresaron en el apoyo a los manifestantes que se dirigieron a Lima. Otro factor de cohesión fueron las muertes ocasionadas por el gobierno y la actuación abusiva de las fuerzas del orden.

Hay videos que muestran a policías pateando un cadáver, disparando a un joven desarmado y solo o golpeando a un adolescente de 14 años.

Alejada de las izquierdas

Juntos por el Perú o Perú Libre como otras agrupaciones de izquierda más pequeñas tiene una participación marginal y ningún liderazgo en las movilizaciones.

El gobierno de Dina Boluarte detuvo a varios dirigentes pero no paralizó o disminuyó la movilización lo que evidencia que no eran los principales impulsores del fenómeno político.

Sindicatos tampoco protagonizan

Los grandes sindicatos del Perú, debilitados y con poca credibilidad tampoco tienes la batuta en las actuales movilizaciones. En años anteriores, los sindicatos eran los únicos con el poder de convocar, movilizar y conformar frentes, pero, en la actualidad, están casi desaparecidos en el plano social.

Incontenible

Por estas características, el gobierno cívico militar no ha podido contener la movilización y, a lo contrario, ha tenido que retroceder poco a poco en sus posiciones. Personas como Jorge Montoya han observado que no hay líderes visibles en esta organización atípica de las movilizaciones. En paralelo otros militares han hablado de toda una estrategia para «desaparecer» a los «supuestos líderes».

De hecho, en Ayacucho como en otras partes del Perú se dieron dichas detenciones, aunque más parecieron secuestros por el incumplimiento de procedimientos, sin que se frenen las movilizaciones.

Héctor Béjar, ha calificado a la actual movilización como el nacimiento de un poderoso movimiento social y económico que involucra sectores económicos y está al margen de las izquierdas.

Carlos Flores Vargas

 

Fuente: www.lapatria.pe

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