Una ola de frío azota Europa ante la indiferencia del fascismo

Mientras escribo este texto en Belgrado los refugiados y refugiadas están a 8 grados bajo cero, con ropa inadecuada para enfrentar la crudeza del frío, las casetas, muchas de ellas simples tiendas de campaña de tela, está cubiertas por una espesa capa de nieve, parecen iglués pero no lo son, no están preparadas para aislar el frío ni mantener el calor dentro. Leer más
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