Canarias: más allá de tres continentes
“El tiempo para actuar es ahora: Canarias debe jugar un papel relevante y justo en este mundo global tan convulso y atípico a la vez”
En el cruce de rutas entre Europa, África, América y Asia (Con la nueva ruta de la Seda impulsada desde Pekín); Canarias deja de ser un punto de paso para convertirse en pieza clave en la búsqueda de soluciones compartidas con los países del Sur. Nuestra proximidad geográfica, nuestra experiencias comerciales-marítimas, la vinculación cultural con otros pueblos y nuestro capital humano permiten a las islas articular una cooperación técnica, una diplomacia cultural y grandes proyectos de desarrollo sostenible con nuestros vecinos. Ahora es el momento de convertir esa condición en política activa y gobernanza real del territorio compartido.
Memoria marítima y capital blando: las tamunant como palanca operativa
Un buen ejemplo es la tradición de las lanchas canarias —las tamunant— y su adopción por comunidades como los Imraguen en el Banco de Arguin son transferencia tecnológica, oficio y patrimonio vivo. Proteger estas embarcaciones frente a la plastificación, formar carpinteros de ribera y fortalecer apoyos institucionales, intercambios técnicos y productos turísticos responsables son algunos ejemplos que desde Canarias se debería desarrollar dentro del Plan Estratégico de Cooperación tanto a nivel público como privado.
Contexto internacional y oportunidades estratégicas
El redibujo del mapa africano y la creciente presencia de actores globales abren ventanas concretas para Canarias. La modernización de puertos, los proyectos energéticos offshore y la demanda de servicios técnicos en África occidental crean nichos donde la proximidad y la experiencia canaria son competitivas. Al mismo tiempo, la visibilidad de España como sede de diálogos entre grandes potencias y la expansión de la presencia institucional china en Europa y África ofrecen canales adicionales de interlocución. Tal y como se refleja dentro del proyecto Bridge for África.
Creación de la Cátedra de la Nueva Ruta de la Seda en Canarias
La propuesta de ubicar en Canarias una filial de la Cátedra de la Nueva Ruta de la Seda, impulsada por el Instituto Confucio, puede convertir las islas en plataforma académica y diplomática entre Europa, África, América y Asia. Una cátedra en Canarias permitiría internacionalizar la investigación sobre rutas marítimas, patrimonio y cooperación atlántica; atraer residencias y programas de formación teológica, linguística, diplomacia cultural y gestión de proyectos binacionales; y facilitar la difusión de legado cultural chino como la ruta canaria de la escritora china San Mao.
Gobernanza, militarización y salvaguardas democráticas
Canarias enfrenta una tensión real: ser un hub de cooperación y, a la vez, uno de los territorios con mayor presencia estratégica en el Atlántico. Esa militarización plantea riesgos sociales, ambientales y reputacionales. La respuesta debe ser clara: transparencia y participación; todos los proyectos internacionales deben pasar por comités con representación de cabildos, universidades, cooperativas y comunidades afectadas. Financiación mixta y pluralidad de socios; combinar fondos europeos, aportes institucionales y patrocinio privado para reducir dependencias y garantizar rendición de cuentas. Evaluación ambiental y social; exigir estudios de impacto para actividades militares y proyectos portuarios, e imponer cláusulas de compensación y límites de carga. Protección del patrimonio y empleo local; cláusulas de contratación, formación certificada y programas de empleo juvenil y femenino vinculados a pilotos técnicos. Solo así Canarias podrá aprovechar su posición sin sacrificar la soberanía de nuestro territorio y nuestras aguas.
Reflexión
La tricontinentalidad describe lo que somos; la política debe transformar esa condición en estrategia activa. Canarias puede ser puente entre continentes y, al mismo tiempo, proteger su soberanía y patrimonio. La creación de la Cátedra de la Nueva Ruta de la Seda en Canarias, la protección de las tamunant y la puesta en marcha de pilotos técnicos son pasos concretos para que las islas pasen de escenario a actor responsable en la nueva geopolítica. El tiempo para actuar es ahora: Canarias debe jugar un papel relevante y justo en este mundo global tan convulso y atípico a la vez.
Jorge Padrón Rodríguez


