Desde el Colectivo Imastanen queremos expresar pública y oficialmente nuestro respaldo al Prof. Dr. Youssef Bokbot, eminente arqueólogo amazigh
Youssef Bokbot es una figura central de la arqueología en el mundo académico marroquí. Profesor de enseñanza superior en el Institut National des Sciences de l’Archéologie et du Patrimoine (INSAP), es titular de un doctorado en Arqueología por la Université de Provence y de una Habilitación para Dirigir Investigaciones (HDR) por la Université de Montpellier. Dr. Bokbot cuenta con un reconocimiento académico, nacional e internacional, forjado a lo largo de varias décadas de trabajo riguroso.
Especialista en la prehistoria y la protohistoria del norte de África, ha dedicado su carrera al estudio de las civilizaciones antiguas de Marruecos, contribuyendo de forma decisiva a la comprensión de los orígenes y el desarrollo de las sociedades prehistóricas —particularmente neolíticas, calcolíticas y preislámicas de la región. Sus aportes al conocimiento de la ancestralidad amazigh son invaluables.
Sus investigaciones y hallazgos excepcionales más recientes en yacimientos de gran relevancia —como la cueva de Ifri n’Amr o’Moussa y el complejo agrícola neolítico ambos en el Oued Beht (Khémisset), así como el poblado protohistórico de Kach Kouch en el Oued Laou (Tétouan) — han marcado la arqueología norteafricana contemporánea. La lista de yacimientos estudiados y de áreas prospectadas y excavadas por el profesor es extensa: el macizo de l’Oukkaï-Medden, el Tafilalet, el Oued Noun (Guelmim y Sidi Ifni), la curva del Draa (Coude du Draa — Zagora), el Jbel Bani Occidental (Akka — Tata) y el Atlas Medio. Ha impulsado numerosas colaboraciones internacionales, especialmente con instituciones europeas y estadounidenses. Sus innumerables publicaciones científicas dan cuenta de un compromiso total con la preservación del patrimonio.
Los descubrimientos arqueológicos excepcionales realizados por el Prof. Youssef Bokbot tienen el potencial de reescribir aspectos de la historia del Mediterráneo y de África; han maravillado a la comunidad científica internacional y han contribuido al prestigio científico de Marruecos, poniendo en relevancia el denostado patrimonio ancestral indígena norteafricano, que conduce de forma directa al orígen de la humanidad misma.
No obstante, tememos que este impulso extraordinario de la investigación arqueológica en Marruecos se vea comprometido por bloqueos e irregularidades administrativas por parte de la dirección del Institut National des Sciences de l’Archéologie et du Patrimoine (INSAP). Sus misiones de prospección y de excavación, así como sus investigaciones, se encuentran actualmente paralizadas, y nuevos programas en cooperación internacional han sido rechazados.
En virtud de lo anterior, no podemos permanecer indiferentes ante una situación en la que un científico de esta envergadura, que ha dedicado su vida a la salvaguarda del patrimonio de su propio país y de toda la tamazgha, se vea marginado o impedido en el desarrollo de sus trabajos.
La protección del patrimonio trasciende intereses individuales: es una responsabilidad nacional y universal. Marginalizar a una persona investigadora cuya competencia, integridad y dedicación han quedado ampliamente demostradas a lo largo de su trayectoria plantea preguntas legítimas. Al igual que en Canarias, pareciera existir una voluntad política empeñada en invisibilizar el pasado amazigh también en el continente, frente al colonialismo arabista. Los más recientes hallazgos reescriben cuánto sabíamos sobre el pasado de nuestros pueblos originarios y rompen con el discurso hegemónico según el cual, fueron los europeos (en el caso de Canarias) y los árabes (para el norte continental), quienes trajeron la civilización consigo. Los descubrimientos dan muestra de la presencia de pueblos y culturas avanzados, con sistemas sociales sofisticados y rasgos culturales que muestran una continuidad que tiende sus raíces miles de años atrás. Esto no agrada al oficialismo.
Afirmamos con claridad que la libertad académica debe ser respetada y que los investigadores comprometidos con la salvaguardia del patrimonio deben ser apoyados. Reafirmamos nuestro compromiso indeclinable con la protección del patrimonio y con la defensa de una investigación científica libre, rigurosa y al servicio de las generaciones futuras.
Por todo ello, solicitamos a las autoridades públicas marroquíes —en particular a los Ministerios de Cultura, de Asuntos Exteriores y Cooperación, y de Educación Superior e Investigación Científica— que intervengan para corregir esta injusticia sufrida por el Prof. Youssef Bokbot y le permitan llevar a cabo sus investigaciones arqueológicas, por el bien de la investigación científica y del conocimiento universal. El conocimiento no puede estar condicionado a intereses políticos basados en posturas ideológicas supremacistas.
De igual manera hacemos un llamamiento a las instituciones canarias a que se unan a nuestras reclamaciones, así como a las/os investigadoras/es y académicas/os de nuestro país, para que la presión pública internacional ayude a poner fin a este bloqueo, que frena y entorpece la posibilidad de seguir avanzando en el conocimiento de los pueblos originarios del norte de África y por ende, de la entera humanidad.
Defendiendo el legado superviviente




