Esclarecedor encuentro-debate sobre el impacto y consecuencias del hormigón en la pista de Las Hiedras

Montañeros, senderistas, deportistas, colectivos de personas con movilidad reducida, biólogos, vecinos, colectivos ambientalistas, científicos… se dieron cita este jueves en el centro ciudadano de Las Mercedes para debatir sobre la actuación del Cabildo en la pista de Las Hiedras y, ciertamente, para los que hemos sido descalificados desde los medios de comunicación por haber emprendido una lucha, consistente básicamente en una pacífica recogida de firmas en  en change.org, aunque siempre hemos tenido la conciencia perfectamente tranquila, pues viene a suponer un gran espaldarazo no a nuestra iniciativa, que eso es lo de menos y se trató de algo completamente espontáneo, sino a nuestros argumentos. Y eso es muy importante cuando personajes como Valbuena, vecinos apesebrados (resulta que las asociaciones de vecinos de Anaga mayoritariamente rechazan la obra cuando los periódicos venden lo contrario), la tal  Mengíbar (que preside una asociación sobre movilidad que por la prensa uno pensaba que era la única pero resulta que hay un montón y que piensan muy distinto)  o el propio Fernando Sabaté, de Sí se Puede – Podemos, que se permite el lujo de acusarnos de insolidarios por pedir otra manera de hacer las cosas en un entorno considerado por los especialistas como punto caliente de biodiversidad, lo que confirmaron todos los científicos que acudieron al acto, que en mi caso me impactaron con sus argumentos según los cuales el daño que podemos ver no es nada con las consecuencias para las especies que se desarrollan bajo el suelo y que directamente han hormigonado.

Qué bueno hubiera sido que alguno de nuestros representantes políticos que debatieron de esa forma indigna sobre la propuesta del Partido Popular (le pedimos ayuda a todas las fuerzas y fueron los únicos que respondieron) de paralización de las obras hubiese estado presente, les invitaron pero Valbuena contestó que en una semana no tenía tiempo de prepararse una intervención, pero obviamente tenían cosas mejor que hacer o directamente desprecian el tema pese a representar probablemente uno de los focos  más importantes de debate social sobre un asunto de carácter medioambiental en la presente legislatura. Eso sí, lucha que rechazan, descalifican y desprecian los autodenominados ecosocialistas que han conseguido echadero en el pleno del Cabildo, donde Carlos Alonso los ha puesto inteligentemente a vivir a cuerpo de rey y fíjense qué pronto se han comenzado a ver la rentabilidad de esa inversión que, como en todos estos casos, terminamos pagando todos. Por cierto, que a ver cuándo se aplican la tan cacareada transparencia y nos detallan en qué se han gastado nuestras perras.

En fin, que gracias a los organizadores por este importante soplo de aire fresco, por la información que se aportó principalmente por parte de los especialistas en biodiversidad y en movilidad, donde los colectivos de afectados presentes fueron rigurosos y dieron datos  realmente claves sobre el tema que vienen a indicarnos que Las Hiedras no soluciona absolutamente nada, les discrimina más y puede representar un verdadero peligro por “la tierrita y la arenita” esa que disimula estupendamente el hormigón que casi ni se nota, según dijo Fernando Sabaté en el pleno del Cabildo, porque no hay nada más peligroso para las personas con movilidad reducida (y para todo el mundo) que esa capita de arena o de tierra embarrada sobre una superficie dura. La otra magnífica propuesta de Podemos del Cabildo fue la de mandar al centro de recuperación “La Tahonilla” a repoblar el hormigón con las especies que se cargaron en Las Hiedras, como si eso fuera posible o si como los valores biológicos de aquello (de los que las “plantitas” representan una pequeña parte) se pudiera reponer sobre un emplasto de hormigón de esa categoría.

Pudiera ser, visto lo visto ayer en el centro ciudadano de Las Mercedes casi tan  lleno de personas como de indignación, que el asuntito ese de la “intervención menor” en Las Hiedras tenga sus consecuencias y el Cabildo lo haya intentado cerrar en falso con modificaciones, también secretas, al proyecto inicial y echándonos a sus asociaciones apesebradas en contra con descalificaciones en prensa, en esa prensa que sólo escucha a una parte, y fundamentalmente con el apoyo de Sabaté y Podemos (los autodenominados ecosocialistas) que obviamente en este asunto para Valbuena y Alonso vale su peso en oro. Triste, muy triste, pero real como la vida misma.  Por nuestra parte, sobre todo en el caso de Sabaté que puede alegar de todo menos ignorancia, le pediría amigablemente  -y además como votante- que dejara su sillón, ¿pero alguien ha visto a alguien en este país dejar un sillón después de cogerle el gustito a no ser que los ciudadanos, en el momento procesal oportuno, tomen cartas en el asunto?

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com

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