Sencilla crónica sobre la visita organizada por Alternativa Nacionalista Canaria al Ecomuseo de la Piedra

Consientes de que puede haber tantas crónicas como asistentes a la visita, puesto que la experiencia  individual, enriquecida por actividades como ésta, ¡es particularmente creativa!, y nos puede hacer vivir estos encuentros de muy diferentes maneras a cada uno. Y según hemos podido ir constatando, para nuestra alegría, y según deseamos, estas diferentes maneras de vivir la visita parecen haber tenido la raíz común de resultar positiva.

La mañana se presentó con una temperatura agradable, aunque luego fue aumentando el calor; por lo que la cercanía de la mar que suaviza habitualmente las temperaturas se agradeció durante la visita, y, por supuesto, que también la agradecieron los que al finalizar quisieron disfrutar de una revitalizadora margullida en una de las playas de Tajao. 

Destacar también cómo bellamente nos juntamos para esta visita desde muchos puntos de la Isla, pues al menos desde siete municipios diferentes: Puerto de la Cruz, La Laguna, Santa Cruz de Tenerife, Güimar, Arona, Granadilla de Abona y Arico, que es donde se encuentra el Ecomuseo de la Piedra. Y destacar cómo no menos bellamente también se juntaron las familias para realizar este encuentro.

Y no sólo disfrutamos de los lugares, de sus historias y de mucho más, sino que también reivindicamos varias cosas, a las que nos daba pie la actividad, como el papel histórico de la mujer; la actualidad de la pesca del atún en Canarias; la arqueología canaria; la cultura canaria; la actualidad de las energías renovables y la ecología. Todo esto alrededor de grandes riquezas patrimoniales geológicas y de más índoles, como el Arco o Jurado de Bijagua, importantes canteras de piedra, el Morro Morriña, el Tagoro de Tajao, los Pozos de Tajao, el Embarcadero de Bijagua, el “Charco de la Vida” y un bello etcétera. Sin podernos olvidar de dos sorpresas que fueron dos curiosas escenificaciones teatralizadas en sendos lugares durante el recorrido.

Con ilusión de seguir contando más en esta crónica, pues rememorar también es revivir; pero con la intención de no desvelar demasiado porque queremos también que muchos lo disfruten y redisfruten in situ.

Reseñar que el ambiente entre los asistentes fue excelente y amistoso desde el principio hasta el final. Y dicho buen ambiente se extendió tras la actividad por las diferentes posibilidades que optaron los asistentes: disfrutar de un maravilloso baño en la mar, compartir almuerzo al aire libre, y/o tomar un refrigerio por algún establecimiento local.

Muy agradecidos con todos los asistentes y con todos los que apoyaron en la distancia (sólo física), y con muy buen sabor de boca por esta reciente actividad, nos despedimos, nunca mejor dicho, “piedra a piedra”.

 
 
 

Javier Guillén 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×