¿Por qué el Cabildo de Tenerife no promociona el supuesto sendero accesible que inauguró en Agua García en 2010?

En la página equalitasvitae.com de ‘turismo accesible’, además de algunos tramos de El Teide, para el caso de Tenerife se menciona como ‘accesible’ (“sin confirmar”) el sendero de algo más de 400 metros en Agua García, Tacoronte, que a bombo y platillo inaugurara Ricardo Melchior en 2010. Ellos hablan de 800 metros pero porque se refieren a ir y venir y con tal de darle más solemnidad al tema pues ya se sabe cómo somos para aumentarnos lo del tamaño cuando nos conviene. Es como si dijeras que la autopista del sur mide 200 kilómetros porque hay que ir y venir. En fin…

Pues bien, el caso es que después de siete años allí no hay rastro alguno de que entre una silla de ruedas ni por equivocación. Porque vamos a ver, la prueba del algodón cuando hablamos de senderos accesibles, de verdad y no de mentirita, no es sólo que el suelo esté acondicionado (que eso se puede resolver de miles de maneras y sin hormigón) sino que en algún punto del recorrido se cuente con un baño adaptado. Sin eso, fundamental y básico, se podrán contar miles de historias, las que se quieran, pero si no hay una plaza de aparcamiento cerca (en Agua García están pendientes todavía de habilitarla en condiciones) y un servicio que se pueda utilizar, no sólo para personas en sillas de ruedas sino gente mayor y demás, lo de los senderos con accesibilidad universal no deja de ser otra cosa que una quimera.

En el caso de Tenerife, que yo sepa, el único que cumple de alguna manera con este requisito es el de la Cruz del Carmen, el de los Sentidos que está hecho en madera, con buen gusto, y que no es que cumpla con todos los requisitos  de accesibilidad ni que el mantenimiento sea todo lo bueno que se requiere en estos caso más que nada por seguridad, ni mucho menos, pero es sin duda el más que se acerca a las necesidades de la accesibilidad universal y, aunque cortito, cuando está abierta la cafetería, al menos, cuenta con servicios fundamentales para todos nosotros pero de imperiosa necesidad para la personas con alguna dificultad de movilidad añadida. Vamos, que no pueden saltar y meterse detrás de un árbol para ser claros.

Pero a lo que íbamos, ¿por qué el Cabildo no promociona la utilización del sendero, magnífico por su ubicación y condiciones, de Agua García? ¿Por qué en estos años no se ha planteado mejorarlo y ampliarlo, que es muy sencillo, y lo que trabaja es en proyectos de alto impacto y sin virtualidad alguna como el atentado medioambiental de Las Hiedras? En fin, yo desconozco el motivo, sí les digo que el proyecto de Agua García es de Wladimiro, con lo que ya empezamos mal en el caso de Valbuena porque por enterrar las obras de Wladimiro enterró el Plan de Residuos del 2009 que es que sencillamente está obligado a cumplir. Al menos hasta que haga otro que que se sepa no es el caso. Que en este sentido el Valbuena es terriblemente soberbio y jamás se ha dirigido a Wladimiro para pedirle opinión de nada, pese a los años que el palmero estuvo dedicado al Medio Ambiente en Tenerife, isla que otra cosa no pero conoce como la palma de la mano.

Eso sí, si yo fuera responsable de ese Cabildo en algo también les digo que ni loco se me ocurriría, en las condiciones actuales, referirme al sendero de Agua García como ‘accesible’ en nada porque, entre otras cosas, está lleno de socavones que nadie repara, como suele ser habitual en estas cosas.  Y ni la magnífica estructura de madera en la que termina el sendero cumple normativa alguna de seguridad para personas en silla de ruedas y mucho menos invidentes. En el caso de las personas invidentes el sendero en sí es un peligro porque le han puesto un pretil que alguien pudiera pensar que es para que se guíen pero a continuación lo han llenado de obstáculos en medio, bancos y demás, sin las debidas advertencias para ciegos.

Vamos, que siempre -en estas cosas como en tantas otras- debemos tener la referencia de que, aunque nació en La Laguna, el padre del Surrealismo, Óscar Domínguez, fue criado en Tacoronte, que es ahí donde yo encuentro “explicación” al hecho de que hagan un destrozo ambiental como el de Las Hiedras para justificar accesibilidad (que en ese lugar es inviable por las condiciones expuestas) mientras se abandonan obras hechas con mucho mejor gusto y sin tanto impacto que podrían ser mucho más útiles y eficaces para los fines que se dicen perseguir. Que si alguien opina otra cosa, sin faltar al respeto como hace el señor Valbuena o su colega Sabaté de Podemos-Sí se Puede (que pudo haber sido y no fue), pues es obvio que lo puede y pienso que lo debe manifestar. Hombre, porque no vamos a ser como los de algunas asociaciones de vecinos apesebradas de Anaga (algunas no todas de momento) que nos niegan al resto cualquier opinión sobre lo que está pasando en un Parque Rural que, a día de hoy, es nada menos que Patrimonio de la Humanidad. Vamos, ni de Pepito ni de Juanita: de [email protected]

*Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com

[/mp_text]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×