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En el 90 aniversario del asesinato y ‘desaparición’ de D. José Rivera Fernández, D. Manuel Solana y Sainz de La Lastra y Dña. Pilar García García

Arico, 2 de noviembre de 1936

Del libro: De la guerra civil en Canarias. PRESOS POLÍTICOS ‘GUBERNATIVOS’ DE FYFFES, inédito, Ricardo García Luis. En concreto: “APÉNDICE: DESAPARECIDOS TRAS EL 18 DE JULIO DE 1936”, transcribo la información siguiente:

Nos 39 y 40.- MANUEL SOLANA SAINZ DE LA LASTRA y su esposa PILAR GARCÍA GARCÍA.

Habla doña Caridad Pérez Sánchez: <<Un señor (que estaba en el Hospital con su marido Miguel Gutiérrez Darias, de la CNT), que le habían cortado las piernas, le contó lo que le había pasado. Dice: ‘A mí me recogió la niña un cuñado –casado con una hermana mía-, una gente buena de Arico, que tenía una bodega y, por ser izquierdistas, los acusaron. Una noche los ‘sacaron’ y se los llevaron, y no se ha vuelto a saber más nada de ellos.

>>Y la niña –la dejaron solita– decía: ‘Vinieron unos hombres y se los llevaron; unos hombres con una gorra azul y una bola blanca colgando’ –de Acción Ciudadana.>>

Doña Domitila Rosales Pestano completa la información: <<Él era Juez municipal y daba clases gratis: se llamaba Manuel Solana, y era asturiano, y su mujer se llamaba Juana (sic) –los apellidos no los sé– (se llamaba Pilar García García).

>>El asunto es que uno de los caciques (sabe el nombre… pero no lo dice) tuvo un pleito con un cabrero, a quién Solana le daba clases. Y el cacique fue a que él, como Juez, le diese la razón sobre el cabrero. Y le dijo, ‘que no podía hacer nada, que tenía razón el cabrero’.

>>Y cuando llegó el Movimiento, al matrimonio lo sacaron desnudo por la noche y los llevaron a una finca de Arona (cuyo dueño fue uno de los asesinos), y allí ‘los enterraron vivos’.

>>Y una niña, que estaba al cargo de ellos –que su padre estaba en el Hospital-, se quedó sola.>>

Rafael Ortega Medina –médico de profesión- ratifica, en lo esencial, la anterior información: <<Mataron al médico de Arico, y al Juez municipal –don Manuel Solana, que era asturiano-, y a su esposa. ‘Los quemaron –discrepa de la versión de doña Domitila: ‘los enterraron vivos’- en Arona: ‘todavía está la piedra quemada’ (el testimonio es del año 1995). Entre los verdugos estaba un cojo del Porís de Abona.>>

Don Juan Fumero nos dice: <<En Arico mataron al médico y los esposos Solana, que daban clases aunque no eran maestros oficiales.>>

Y doña Antonia Marrero afirma: <<En Arico ‘desaparecieron’ a un maestro y a una maestra.>>

Y cuenta: <<A Silvestre Marrero <Marrero>, Alcalde de Arico, lo llevaron a Cueva Bermeja, al ‘saco’, pero no pudieron ‘apotalarlo’ porque el barco se averió (el día anterior y el posterior ‘sacaron’ de Fyffes… y mataron); a él no lo volvieron a ‘sacar’. Es el abuelo de mi marido; hay foto en el Ayuntamiento de Arico.>>

Nº 41.- JOSÉ RIVERA FERNÁNDEZ.

Prosigue doña Domitila Rosales Pestano: <<Y esa misma noche se habían llevado al médico de Arico, Rivera, también una persona buena: a los pobres les dejaba el dinero para las medicinas.

>>Esa noche llegó a la casa, la mujer lo estaba esperando; vio que llegó, que se bajó del coche, abrió el garaje, y esperándolo, esperándolo… Y por la mañana, el coche donde mismo lo dejó.

>>Y se lo llevaron. Tampoco se supo nada más de ese señor. A él lo tiraron en un foso…>>

JOSÉ RIVERA FERNÁNDEZ, médico de Arico, ‘desaparecido’ el 2 de noviembre de 1936: día de los difuntos. En la foto aparece con su esposa. (Cedida por su hijo José Ramón Rivera Peraza).-

Su hijo, José Ramón Rivera Peraza, tuvo la amabilidad de atender mi solicitud de información sobre su padre, por lo que le quedo agradecido:

<<Éramos dos hermanos: mi hermana, que tenía siete años; y yo, que tenía ‘dos meses’, fíjese…

>>Mi padre ‘desapareció’, casualmente, en una fecha señalada, que era el ‘día de los difuntos’ –el 2 de noviembre-, exactamente en 1936, en Arico.

>>Entonces vivíamos en la casa familiar de Arico. Y donde había un garaje, casi pegado a la cruz de la carretera. Y venía en su coche, de hacer sus consultas, pues allí lo esperaron y realmente de allí ‘desapareció’, tanto es así que el coche quedó en marcha…

>>Las averiguaciones fueron las características, fueron al Gobierno: para saber en qué situación se encontraba, cuál era su paradero, pues… claro, se ve claramente que aquello fue el ‘paseíllo’ normal que dieron a otra gente.

>>¿Enemigos…? Ninguno, porque realmente mi padre, lo único es que era un médico de allí, y lo que hacía era ‘bien’; era un hombre que en política tenía sus ideas socialistas de entonces, del momento de la República.

>>En aquel momento ‘desaparecieron’ ciertas personas de allí, incluso hasta un matrimonio anciano (el matrimonio Solana), que no tenía que ver en nada.

>>Y entonces… se trata de averiguar su paradero, pero ¡nunca se supo!

>>Sospechas hay muchas, gente propia del pueblo que no simpatizaba ni con mi padre, ni con la familia de mi madre, que era de Arico, de la familia ‘Peraza’.

>>Mi madre estuvo equis años que no era viuda; decían que tenían que pasar equis años para que figurara que era viuda. Porque no se sabía si había ido a algún sitio, a América o a otro lado. Mi madre quedó viuda a los 23 años…

>>Mi padre nació en Motril, Granada. Terminó medicina con 24 años, en la Universidad de Sevilla, y estuvo ejerciendo por la parte de Granada. Su idea era venir a Canarias y marcharse, a hacer las Américas, pero se metió en Arico y…

>>Al morir, mi padre podía tener unos 40 años. Se abrió una investigación por parte del General <Salvador> Acha <Caamaño>, y en el pueblo destituyeron a los responsables políticos, los degradaron, diciéndoles ‘que ese uniforme solo lo podían llevar los hombres de honor’.>>

<<En el diario La Prensa, de fecha 10 de enero de 1937, se habla de un viaje del General Acha hasta la villa de Arico, en donde ‘pronunció un patriótico discurso ante las autoridades y fuerzas que le rindieron honores’, para a continuación ‘aconsejar la más estricta disciplina dentro de las Milicias Armadas’ (Acción Ciudadana y Falange). Y añadiendo que ‘como Jefe de Milicias Armadas del Archipiélago no consentirá nada que no fuera reflejo de justicia’. Reprochó ‘el abuso de ciertas autoridades’, fustigando ‘a los caciques’. En su visita a dicha villa de Arico, la precitada superior autoridad ‘hizo remoción de mandos, sustituyendo a tres Jefes’.>>

Ahí terminó todo…

El médico RAFAEL ORTEGA MEDINA (con bufanda republicana), en La Tahona, La Camella, ARONA –que, ¡seguro!, consiguió reivindicar a tres víctimas de la guerra civil en Canarias-, con representantes del municipio donde ocurrieron los hechos reseñados. (En Internet).-

Pero… tiene que llegar el mes de ‘abril’ del año ‘2022’, cuando se haga un ‘Homenaje público –en el lugar de los hechos- a JOSÉ RIVERA FERNÁNDEZ –médico de Arico-, MANUEL SOLANA Y SAINZ DE LA LASTRA –Juez municipal y maestro no oficial, en Arico- y PILAR GARCÍA GARCÍA –su esposa: maestra no oficial, en Arico-.

>>Los tres asesinados –quemados y ‘desaparecidos’- en La Tahona –La Camella, ARONA-, el 2 de Noviembre de 1936, ‘Día de los difuntos’.

En este 90 ANIVERSARIO…

¡NOS QUEDA SU MEMORIA!

Santa Cruz de Tenerife, 2 de Noviembre de 2026

Ricardo García Luis-Juan Manuel Torres Vera

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