Hay veces que prefiero equivocarme

Hay veces que prefiero equivocarme. No cuestiono una mascarilla ni distancia ni proteger a los mayores con lo que tenga a mano. Será un error.

Seré un necio con el abrazo escondido en el codo y la mirada llena de un te quiero.

Privarme de ciertos pechos, de inciertas caricias no merecidas o de besos en la frente. Me lo pierdo porque prefiero equivocarme.

Prefiero pecar de ingenuo o todo lo contrario, pecar con el gusto de intentar estar informado y actuar en absoluta coherencia.

Me equivocaré con saña, alevosía y absoluta premeditación todas las veces que mi torpeza me permita. Usaré mascarilla a discreción y una rotunda declaración de amor al ver a mis padres. A dos metros, o tres.

Me equivocaré tapando parcialmente mi cara para deleite de las señoritas, aprendiendo otras formas de encontrar la calma y de explotar de alegría.

Será un error sonoro perder el tiempo en seguir intentando convivir con un virus que nos quiere matar.

Me importa un bledo sacrificar mis vicios y me importa poco equivocarme en si la pandemia mundial es un invento para no sé qué teoría del control.

Mueren miles de personas al día de una enfermedad de la que sólo sabemos algunos detalles. Así que voy a pecar de humano y voy a equivocarme cuidando a aquellos que pueda.

Porque siendo un error, si lo es, es lo que quedará en mi camino. Podré decir “lo intenté hacer bien” y luché en el bando de los mayores.

Distancia, aire libre, mascarillas, sentido común, grupos reducidos, limpieza… Ellos (los mayores) siguen estando solos en esta guerra.

Yo no los olvido.

Será el mejor error de mi vida.

 
 
  
 
 Abraham Arvelo

Cantautor y poeta




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