Imastanen critica el lugar de celebración del Campeonato Insular de Caza
“El polémico campeonato de tiro al plato aplazado en el entorno de Ifara en Granadilla de Abona, se celebra un mes después “in extremis” dentro del mismo municipio, pese a la muchas irregularidades denunciadas”
Un artículo del colectivo Imastanen
Hace cerca de un mes la Federación Insular de Caza anunciaba el aplazamiento del Campeonato Insular de Recorridos de Caza que tenían previsto celebrar en el entorno del Monumento Natural Protegido Montañas de Ifara y Los Riscos por no contar con los debidos permisos y tras haberse visto obligados a trasladarlo de su ubicación inicial prevista en Arico, consistorio que en el último momento no autorizó su celebración dentro del término municipal, por no poseer los necesarios permisos. Lo cierto es que los organizadores habían organizado la prueba, realizado las inscripciones y preparado las infraestructuras y logística necesarias sin contar con las debidas autorizaciones. Y aún así siguieron adelante con la complacencia del ayuntamiento granadillero que no reaccionó hasta que nuestro colectivo denunció los hechos.
El pasado 25 de marzo la Federación anunciaba nuevamente en sus redes la celebración definitiva del Campeonato en una nueva ubicación, instando a los participantes a inscribirse con un margen de dos días al campeonato que comenzaría con sus entrenamientos el viernes 27 y se prolongaron hasta el domingo 29. De esta manera terminaría por celebrarse, tras elegir una nueva ubicación dentro del municipio de Granadilla, en donde, al parecer, cuentan con el trato institucional preferencial que sigue autorizando este tipo de actividades en entornos naturales, pese a las muchas presuntas irregularidades que persiguen a sus organizadores.
El lugar elegido para esta ocasión, parece tratarse de un espacio particular, si bien por el lugar cruza una pista agrícola que es de dominio público. Sin embargo y según nos consta, la pista fue cortada durante la realización de la actividad y el lugar, tras su celebración, ha quedado en unas condiciones lamentables. Parte de esos terrenos fueron roturados con maquinaria pesada y la pista ampliada, arrancando múltiples especies protegidas presentes. Además tenemos constancia de que en esa zona existe material arqueológico disperso en superficie que se habría visto afectado. El lugar afectado se encuentra muy cerca de otro Monumento Natural, el de Los Derriscaderos.
Cabe señalar que la parcela en la que finalmente tuvo lugar la competición, según nos consta, estaría catalogada como Suelo Rústico de Protección Natural y quedaría dentro de una zona declarada como Prioritaria de Reproducción, Alimentación, Dispersión y Concentración de Especies Amenazadas de Avifauna de Canarias. Hasta seis especies de aves catalogadas como amenazadas y/o protegidas, están presentes en el área. Estas figuras jurídicas de protección del suelo, se mostrarían a todas luces incompatibles con una actividad que presenta un impacto tan notorio sobre el medio natural, como lo son los Campeonatos de Recorridos de Caza, durante los que se llegan a efectuar miles de disparos de perdigones sobre otros tantos miles de platos hechos añicos en el aire.
Ausencia de transparencia y voluntad institucional
Por el presente comunicado queremos dejar constancia de la ausencia de voluntad del ayuntamiento, ya que nuestra intención desde el primer momento no es evitar que esta actividad llegue a celebrarse, sino buscar un espacio adecuado que no implique daños sobre el medio natural. Tras una reunión de varias asociaciones, dos concejales del actual gobierno municipal y algunos representantes del colectivo de cazadores -a la que no acudieron ni el alcalde ni el presidente de la Federación Insular de Caza- , se nos comunicó que se iba a celebrar otra reunión con representantes del Cabildo Insular de cara a abordar la cuestión. Si bien dicha reunión tuvo lugar, nunca fuimos avisados. Esto nos parece una maniobra para dejar fuera aquellas voces críticas que vienen pidiendo soluciones ante esta problemática que afecta a los ecosistemas y al patrimonio, muy especialmente al arqueológico.
Pruebas documentadas de daños sobre espacios naturales
Las imágenes del resultado sobre el terreno de esta prueba de tiro al plato, celebrada finalmente en una nueva ubicación, hablan por sí solas. Especies vegetales dañadas, residuos de platos dispersos en miles de pedazos de todos los tamaños afectando incluso a la pista agrícola; cartuchos y tapones de contención plásticos; o el plomo de los perdigones contaminando el suelo; son algunos de los daños que acaban afectando al ciclo natural de esos frágiles espacios con desechos, que por mucho que aleguen los organizadores, no tienen nada de “eco amistosos” y que sin duda afectan al paisaje, convirtiéndolo en un espacio degradado visual y medioambientalmente.
En años anteriores el resultado de estas pruebas en espacios naturales como Los Llanos de Ifara (Granadilla), Hoya Grande (Adeje) o Pasacola (Candelaria), quedó más que demostrado, tuvo implicaciones nefastas para los ecosistemas. En la zona de Ifara más de 100 ejemplares de flora endémica, murieron como consecuencia de disparos e impactos de fragmentos de disco. Además y por mucho que se empeñen la actual directiva de la Federación Insular, si bien el coto de caza intensivo se encuentra autorizado, el hecho de que se encuentre enclavado en mitad de un Monumento Natural y de varias zonas con especial nivel de protección, lo convierten en un lugar cuanto menos poco adecuado,en vista del alto impacto ocasionado.
Pese a sus argumentos y acusaciones, podemos demostrar cómo en Los Llanos de Ifara por ejemplo sí se vio afectado un bien arqueológico inventariado, entre otros valores no registrados, pero existentes, que también se vieron afectados. Además
de que se excedieron los límites del Coto, con desechos resultado de la prueba, afectando a zonas no comprendidas dentro de dicho perímetro. Por si fuera poco estas zonas afectadas poseen una categoría de protección natural que vuelve incompatible estas actividades con la conservación de sus valores.
Encontrar soluciones para que estos desastres no se repiten
Finalmente han logrado celebrar el campeonato, cambiando por segunda vez de ubicación y entre prisas y urgencias evidentes, entendemos, que con la intención de impedir nuevas protestas y denuncias por parte de los colectivos patrimoniales y medioambientalistas, consternados por esta situación que se ha demostrado insostenible. Nuestra denuncia y argumentos serán bien explicados en una próxima carta que dirigiremos a la atención de la Federación Insular de Caza, en respuesta a las graves acusaciones públicas contra nuestro colectivo. Podemos rebatir sus argumentos punto por punto, y así lo haremos, con tal de demostrar las muchas irregularidades y maniobras de manipulación con las que aún pretenden justificar su actividad en lugares que no corresponden por motivos justificados. Repetimos que nuestra única intención es salvaguardar los pocos espacios naturales que nos quedan y no seguir siendo testigos de cómo plásticos, plomo y otros materiales contaminantes, sean otra causa más de degradación y destrucción de nuestro preciado territorio.
Por todo ello, queremos dejar clara nuestra postura: es necesario que la voz de los vecinos y colectivos en defensa del territorio sea escuchada. Que las conversaciones y reuniones de cuántos actores están implicados en esta problemática, se retomen sin excluir a nadie, con la única finalidad de alcanzar un acuerdo en base a un diálogo honesto y no a intereses particulares que a día de hoy siguen encontrando complicidad en los estamentos políticos, permitiendo que esto continúe adelante pese a las múltiples irregularidades demostradas. Existen espacios altamente antropizados, como campos de tiro o polígonos industriales, en los que un campeonato de tiro al plato no cause daños indeseados al medio natural. No dudamos de la buena fe de algunos representantes del colectivo de cazadores, pero con actitudes revanchistas y acusaciones sin conocimiento, como las exhibidas por la actual directiva de la Federación Insular, no parece que esta problemática tenga visos de resolverse.
Defendiendo el legado superviviente









