La tercera vía

El “caso Catalán”, nos tiene que hacer reflexionar a todos los ciudadanos del Estado español sobre el futuro que deseamos para nosotros y para nuestros hijos y descendientes… y yo propongo aquí una tercera vía amplia, muy amplia.

A raíz de mi anterior artículo titulado Yo soy un antisistema…¿y tú? diversos amigos y compañeros e incluso personas desconocidas que les ha llamado la atención del mismo, me han propuesto que escriba la alternativa…

Exponer una alternativa al actual sistema corrupto y envilecido no es cuestión para una sola persona, ya que se ha de recoger las inquietudes de numerosos sectores económicos, sociales, etc. Sectores como el agrario, el energético, el control de las aguas, tanto de consumo como de regadío, así como las aguas residuales se han de poner sobre la mesa y hallar una solución que sea del visto bueno de la mayoría de la población, pero yo me voy a poner algunas cuestiones sobre la mesa siendo consciente que es solo un tanteo de algo que hemos de resolver entre todos.

Empecemos con el “caso Catalán”… Es el enfrentamiento de la República catalana contra la monarquía de los Borbones y el Estado corrupto. ¿Cómo es posible que en pleno S. XXI, aún nos esté gobernando un sistema que viene heredado de la casta judía de los descendientes de David?

En mi anterior trabajo que ya mencioné aquí, hablo de que son los herederos del Imperio romano, principalmente judíos provenientes del Imperio Otomano y establecidos en Venecia quienes realizando transacciones dinerarias financiando el comercio en el área del Mediterráneo llegando incluso a China e India deciden establecerse en Europa e Inglaterra con la filosofía de que quién tiene el dinero tiene el poder y ese es el que manda.

Siguiendo la lectura de varios autores entre los que destaca Joaquin Javaloys con su obra “El origen judío de las monarquía Europeas”, nos demuestran que todas las casas reales -incluso los Borbones- provienen de “la casa de Dios, hijos de David” designados por Dios para gobernar sobre el resto de los mortales.

Podemos leer en su obra: “Como resumen de lo expuesto en este apartado puede concluirse que la davídica estirpe de los David-Autun-Tolouse se unió con los carolingios y sus descendientes, los davidicos-carolingios, se extendieron por toda Europa integrando, como mínimo, los siguientes linajes, dinastías reales o títulos:

-los emperadores y reyes carolingios, incluso los de Italia medieval.

-los reyes Capetos y Valois de Francia y sus descendientes borgoñas, Braganzas, Austrias y Borbones.

-los nasis (príncipes judíos) de Francia o de Occidente hasta el S.X quienes, por vía femenina, enlazaron con los reyes de Pamplona o de Navarra, y con los de otros reinos hispánicos.

-los condes y duques de Savoy que darán a Italia varios reyes saboyas.

-la dinastía sajona de los otones, emperadores romano-germánicos.

-la dinastía sajona y wessex, así como la normanda de los reyes de Inglaterra.

-la dinastía Anjou-Plantagenet de los reyes de Inglaterra”.

Continua Javalois añadiendo:

“la conclusión resultante de lo expuesto en este apartado es que la realeza davídico-carolingia ha liderado y gobernado Europa. Cuando los carolingios directos se extinguieron, sus descendientes continuaron como reyes de los principales países de Europa Occidental ya que las casas reales de esas naciones pertenecían también a la familia davídico-carolingia. Todavía hoy, algunos descendientes de esa singular realeza son los soberanos de algún Estado Europeo, con lo que se pone de manifiesto el carácter perdurable de esa Dinastía. El rey de España Felipe VI es el teórico rey de Jerusalén y sus hijas fueron bautizadas con agua del río Jordán”.

Es inaudito que en el Estado español, la llamada izquierda aún siga genuflexiandose ante la arrogancia de la monarquía heredera por sangre de la voluntad “de dios”. Por ello se hace necesario que ante la digna lucha que el pueblo catalán está desarrollando por su soberanía y República sea apoyada por todas las comunidades del Estado, siendo éste solo el primer paso de otros muchos que se han de dar para acabar con la tiranía del poder fascista de la gran oligarquía financiera.

Espero contribuir próximamente con una continuación de este artículo aportando ideas de que pasos se han de dar para acabar con esa tiranía.

 

Fructuoso Rodríguez Morales

Yo soy un antisistema: ¿Y tú?




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