Ahora les molesta el laurel de El Calvario, en San Sebastián de La Gomera

Yo no sé dónde empezó esa enfermedad de los técnicos y políticos que de repente les entra el punto y marcan sobre un plano “retirada de laurel de indias”, que pedí datos porque francamente hay cosas que todavía a uno le sorprenden tanto que ciertamente le resultan increíbles. ¿Qué se les pasa por la cabeza? Todo un misterio… sí les digo que si el arquitecto y artista lanzaroteño anduviera por ahí todavía, complicado de todas formas porque en pocos meses deberíamos celebrar por todo lo alto el centenario de su nacimiento, más de uno se pensaba muy mucho los pasos que daba contra lo más valioso de nuestro entorno y paisaje natural. Que mira que a nuestros viejos les costó trabajo, en la época de la miseria, mantener esas plantas ahí -regándolas incluso cuando no había ni gota de agua- para que semejantes personajes las señalen sobre el plano para cargárselas sin más, yo creo que ni van al sitio.  

Que no es cosa de los gomeros, en La Palma este verano nos hemos encontrado con lo mismo, llegan ahí y porque si hay unas palomas se cepillan un pino centenario en medio de un pueblo (la imagen enlazada es de Google pero cuando la actualicen ya no estará) ¡10.000 euros se gastó el Ayuntamiento de Breña Alta en eso! para que ahora un señor aparque dos coches. Por la cara, fuera y listo, o el palmeral de El Porvenir… qué sé yo, así está el patio. Pero pudiera ser, yo no me fío un pelo, que los vecinos de El Calvario hayan llegado a tiempo y consigan parar ese desaguisado sin sentido, según el cual el laurel molesta para el acceso a un centro de mayores cuando siempre estuvo ahí el hospital insular y no molestó en absoluto. Al contrario, era lugar de encuentro de la gente mayor buscando la fresca que no sé si piensan ponerles ahora aire acondicionado o qué. Que pasó en Ofra también (yo enlazo con la imagen porque la gente no se lo cree) donde el Ayuntamiento de Santa Cruz se cargó unos framboyanos a la sombra de los que se había creado especie de mentidero para poner unas modernas estructuras que en lugar de fresco dan calor, entrando el sol por todas partes y a todas horas del día. Pero ya está, ahí metieron diez, quince o veinte mil euros ¡vaya usted a saber! pero sentarse ya no se sienta nadie evidentemente.

Vamos, que no se consideren los gomeros que defienden el laurel especialmente agraviados por estos insensatos, el mal es general, y ellos tienen la ventaja de poderlo defender dado que han andado listos, porque aquí lo que se ha impuesto es la política de los hechos consumados directamente contra el sentido común.

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com




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