El Cabildo concluye la obra de “solución” hidrológica más inútil, chapucera y peligrosa de la historia de Tenerife

En 2013, después de la penúltima inundación de la rotonda de Guaza, ya lo anunció casi en directo Carlos Alonso cuando dijo aquello de “esto es una actuación de ir poco a poco remendando cada uno de los puntos negros”. Fue en una surrealista rueda de prensa-declaración, otra más, en la que el hombre se permitió hasta sus chistes y sus cosas cuando básicamente cualquiera podía ver que no tenía ni la más remota idea de cuál era el problema al que nos enfrentamos, con lo que poco nos puede sorprender este tipo de surrealistas ‘soluciones’.

Básicamente de lo que se trata es de que la rotonda de Guaza históricamente se ha inundado, Ricardo Melchior metió más de siete millones de euros ahí -supuestamente para solucionar el tema- y el resultado fue hasta mucho peor, teniendo que rescatar  señoras embarazadas y demás del interior de los coches y camiones que se siguieron quedando atrapados. Hasta ahí, como si dijéramos, la cosa más o menos normal dentro de la ‘normalidad’ que representa aquí este tipo de mamandurrias que algún tropiezo legal le ha costado al Cabildo, fundamentalmente después de que la malograda Vicenta Díaz lo denunciara mediante carta casi póstuma al Pleno del Cabildo.  Pero hete aquí que la actuación que el Cabildo acaba de concluir consiste en dirigir hacia esa rotonda otro barranco que hasta ahora desaguaba directamente doscientos metros más arriba, en la cuesta de Guaza de la TF-1 dirección Los Cristianos, mediante canalización subterránea que irresponsablemente fue ocupada por otros servicios. Irresponsablemente y fijo que ilegalmente se ponga como se ponga el Consejo Insular de Aguas, que se podría disolver también sin ningún problema a la vista de las actuaciones que patrocina, apadrina o encubre sin decir ni pío con lo que nos ahorraríamos unas buenas perritas también que podríamos emplear en sentido común. 

 

 

En fin, casi un millón de euros (vaya usted a saber si ha habido modificados) para desviar un barranco, el de Las Toscas, hacia el barranco de cumbre de Malpaso que en la rotonda de Guaza ha de pasar por un tubo de un metro de diámetro. Imagínense que la canalización que se ha traído el Cabildo hasta ese punto negro desde Las Toscas es de unos dos metros de ancho por otros tantos de alto. En fin, que puestos a ver muestras del Surrealismo, del cual fuimos cuna de la mano de nuestro insigne Óscar Domínguez, sin duda este punto de la geografía insular debería ser cita obligada en tanto en cuanto responde fielmente al intento por parte de este movimiento artístico de “olvidar todo pensamiento lógico o racional”.

Y es que Carlos Alonso ha optado por el remiendo, en sus propias palabras, cuando se le inunda un sitio va y hace una chapucilla, de consecuencias impredecibles como es el caso, cuando resulta que la autopista del Sur y buena parte de la del Norte se puede inundar en un momento dado prácticamente en cualquier sitio y, por tanto, haría bien en no ir a salto de mata, agravando situaciones como es el caso, sino buscando los verdaderos peligros. Y el peligro no es el barranco que ha desviado en Guaza, Las Toscas, el drama vendrá el día que el principal, el de cumbre de Malpaso, diga aquí estoy yo. O cuando hable, metafóricamente, el de Las Torres en Adeje que a su paso por la TF-1 lo han metido por agujeros tipo alcantarilla. O el disparate que han hecho en el barranco de Las Ánimas, en Icod de los Vinos, justo en el punto donde arranca el anillo insular famoso, un auténtico desastre que también ha de darnos un susto de consecuencias inimaginables después de que encauzaran ese barranco por unos cuantos tubos. Locos como cabras está toda esa gente.

 

Y al barranquito ese que han desviado de esa manera disparatada en la cuesta de Guaza, justo por el sitio que lleva pidiendo a gritos desde hace ya casi 20 años un tercer carril porque esa cuesta se colapsa todas las mañanas por los vehículos lentos y por la incorporación, había que haberle buscado salida, mejorando y ampliando el actual desagüe (que se puede hacer hasta sin abrir la carretera) para pasar toda esa posible agua hacia el otro lado evitando más problemas justo en el punto negro más importante de la isla de Tenerife en cuestión de inundaciones en vías de comunicación. Y, desde luego, localizar e identificar convenientemente a los responsables de haber metido servicios y taponado de forma completamente ilegal los desagües existentes que, si bien escasos, de muchos apuros nos sacaron históricamente sin mayores problemas. O al menos no distintos a los que vemos por todas partes cuando cae un buen aguacero, que ya nos asustamos cada vez que vemos un nubarrón medio raro porque, efectivamente, esta Isla es un auténtico peligro en caso de lluvia pero no por el agua, sino por los desastres de urbanización que hemos hecho por todas partes, siendo la del tranvía ejemplo paradigmático. Que el 31M del Sur de Tenerife todavía está por venir y ya nos daremos entonces perfecta cuenta que lo del desvío de Las Toscas, además de un disparate técnico en la forma de resolverlo, era el menor de nuestros problemas. Al tiempo.

 

Foro Contra la Incineración Tenerife

 

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com

 

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