El Gobierno de Canarias presenta un anteproyecto de Ley de Montes desfasado que no responde a las necesidades actuales
La Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC) considera necesario introducir mejoras sustanciales en la futura Ley de Montes de Canarias para afrontar los enormes retos de conservación de la biodiversidad que tienen nuestros montes
El Gobierno de Canarias está tramitando para su aprobación un anteproyecto de Ley de Montes de Canarias. Su contenido y alcance presenta una escasa o nula respuesta frente a buena parte de los retos más importantes que hoy pesan sobre la biodiversidad nativa de los montes canarios. El anteproyecto de ley que se presenta nace desfasado, sin asumir la complejidad y los retos que requiere la gestión de los montes canarios en el contexto actual. Por este motivo, la Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC) ha presentado un informe de observaciones y propuestas, a fin de lograr mejoras sustanciales del mencionado documento, que son imprescindibles para afrontar los enormes desafíos que presenta la conservación de la biodiversidad.
Como no podía ser de otra manera, el anteproyecto de Ley de Montes de Canarias establecerá entre sus principios y fines rectores la conservación, protección y restauración de los terrenos forestales y su biodiversidad. Sin embargo, no reconoce adecuadamente ni ofrece soluciones a la crisis de biodiversidad que padecen los montes de las Islas. La pronunciada regresión territorial de nuestros ecosistemas, su profundísima degradación y el vaciamiento de su biodiversidad requieren una ley que considere el ecosistema completo, no estamos hablando sólo de árboles. El elevadísimo número de especies restringidas y amenazadas que deberían formar parte de nuestros paisajes y están ausentes demuestra la dimensión del problema. Un problema en el que lamentablemente estamos a la cabeza en la Unión Europea. Es necesario introducir medidas e instrumentos de gestión orientados específicamente a la prevención de la pérdida de biodiversidad que nos queda y a la recuperación de aquella que está ausente. Hay que promover la restauración ecológica integral, con una gestión que va mucho más allá que la mera repoblación forestal al uso, centrada en la plantación de árboles.
El anteproyecto de ley olvida también del nuevo escenario de cambio climático al que asistimos, en el que el decaimiento de la vegetación que con frecuencia observamos es la expresión de la pérdida de las posibilidades de las especies y ecosistemas para responder al cambio climático dentro de sus áreas actuales de distribución. Se hace necesario afrontar este enorme reto incorporando estrategias e instrumentos de adaptación al cambio climático como pueden ser corredores migratorios, refugios climáticos o la imprescindible migración asistida de especies que lo necesiten.
El anteproyecto de ley contempla la expansión de la vegetación espontánea como consecuencia de los procesos de abandono de los usos del territorio, pero únicamente desde la perspectiva del riesgo de incendios. Sin embargo, este fenómeno supone también una enorme oportunidad para favorecer una gestión de apoyo y asistencia orientada a la recuperación de nuestra naturaleza, acelerando y complementando esta recuperación a la vez que limitando sus consecuencias negativas.
No se aborda el gravísimo problema que ocasionan los herbívoros invasores, a pesar de ser los principales responsables del empobrecimiento o ausencia total de flora endémica en los montes canarios. Tampoco se afronta la necesaria eliminación y restauración de plantaciones forestales de árboles exóticos, ni el creciente problema de colonización de los montes por plantas exóticas invasoras que desplazan a la flora nativa, alteran los hábitats, y en algunos casos aumentan el riesgo de incendios.
Respecto a la gestión de los recursos genéticos, el anteproyecto de ley la enfoca únicamente desde el punto de vista de la mejora genética forestal, concepto normalmente asociado a la manipulación para la mejora de la productividad de madera. Este planteamiento, es inadecuado respecto a lo que se necesita con mayor prioridad en Canarias que es el mantenimiento de la variabilidad genética de las poblaciones naturales necesaria para los procesos evolutivos y la adaptación futura a los cambios. Todo ello supone poner el acento no en la mejora genética sino en la protección de las poblaciones naturales y la implantación de programas de recuperación de especies restringidas y amenazadas.

Respecto a los planes de defensa insular frente a incendios forestales, en los que el anteproyecto de ley indica que deberán buscar la concordancia con las líneas de gestión y restricciones planteadas en los instrumentos de planificación y gestión del territorio (Espacio Natural Protegido, Red Natura 2000, etc.), la ACBC añade que la gestión de incendios debe formar parte de la planificación de la conservación de la biodiversidad en los espacios protegidos. De esta manera, las medidas de defensa contra incendios deberán estar, asimismo, en consonancia con los nuevos instrumentos de gestión de conservación que se propongan, como pueden ser corredores migratorios, refugios climáticos o áreas de alta biodiversidad, entre otros.
Uno de los elementos más preocupantes del anteproyecto de ley es que, en materia de prevención de incendios, abre la posibilidad de ordenar el combustible mediante el empleo de ganado en aquellos ámbitos territoriales o lugares en los que así se autorice por parte de los Cabildos, todo ello sin establecer ningún tipo de criterio restrictivo que permita condicionar estas autorizaciones a criterios de conservación. De esta manera se abre la puerta, de una forma totalmente indiscriminada, sin acotación y regulación alguna, al uso abusivo y extendido del ganado en los montes, justamente una actividad que históricamente ha sido uno de los principales factores de su degradación. Se debería limitar la ordenación del combustible forestal mediante el empleo de pastoreo controlado a áreas cortafuego no coincidentes con áreas de alto interés para la conservación, y siempre localizadas estratégicamente desde el punto de vista de la defensa contra incendios, que deberán tener unas dimensiones adecuadamente justificadas.
Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC)


