Fernando Guanarteme, otra vez el redivivo (I)

El pasado día 27 de enero  fue entregado junto con el periódico La Provincia una publicación tamaño revista a todo color, compuesta por 31 páginas, en cuya portada podíamos leer de forma destacada FERNANDO GUANARTEME, REY CANARIO Y HÉROE CONCILIADOR – SU EJEMPLO SIGUE VIVO EN NUETRA MEMORIA.

Esta publicación aparece ahora editada por la Asociación Fernando Guanarteme Rey Canario, presidida por D. Alfredo Schamann Ramos, como una hijuela, por lo visto mucho más potente, supongo, que la otra ya existente, Instituto de Estudios Canarios “Rey” Fernando Guanarteme, y digo más potente por la cantidad de asociados que aparecen en un listado de su acta fundacional, en el que sorprendentemente (?) aparecen conocidos historiadores canarios de origen conocidos y con currículo en sus respectivos ámbitos, otros del común y otros tantos de origen foráneo.

Esta nueva asociación tiene su base en otra que se fundó en 1994 con el nombre de exótica dominación “La Solana-El Plátano” y presidida por el mismo que ahora lo hace en la nueva y flamante asociación. Hasta el momento de darse a conocer esta la actividad de La Solana-El Plátano consistía, según sabemos por la prensa colonial en repartir galardones, supongo con un con un plátano como emblema, a todo aquel que contase con algún mérito fuesen de aquí o de mucho más allá. Dado la peregrina denominación de tal asociación y viendo el filón que podría suponer el poder aspirar a algo más “exitoso” crea la Asociación Fernando Guanarteme Rey Canario.

Dicho lo anterior, me remito a la citada revista de nuevo, que en su mayor parte es un puro panfleto o folletín, comienza con una editorial, como no puede ser de otra forma, dado el objetivo que pretenden conseguir, enalteciendo al Rey Canario (Fernando Guanarteme), lo reviste de todas las virtudes habidas y por haber por ser “núcleo espiritual y social del ser canario”, de talento pacificador y dialogante así como partícipe en la “unificación de otras islas”y con un lenguaje decimonónico propio de siglos atrás.

Con todo ello y el resto de esta publicación, piensan rescatar no los restos de tan clarividente personaje de una ermita de situación desconocida, sino rescatarlo de la superficie del mar, ya que según se lee, el personaje en cuestión era insumergible como el Titanic. Y en eso vuelven a las andadas…Claro que en estos tiempos cuando se cuestiona la sacrosanta unidad de España, aquí en Canarias a 2.000 kms., de la metrópolis, hay “canarios” dispuestos a salvar y morir si fuera preciso por la Madre Patria, el personaje en cuestión (Fernando Guanarteme) es revivido como una cuestión del españolismo rancio y medieval.

El folletín tiene suficiente enjundia como para agotar a cualquier paciente lector, y todo esto sobre un personaje histórico de Gran Canaria, que ya Agustín Millares Torres en su Historia General de las Islas Canarias (pág.119) dejó escrito “…Áñaterve el Bueno le sucedió, siendo durante la conquista un traidor a su patria, como lo fue el Guanarteme don Fernando en la Gran Canaria. ¿les queda claro?.

En la página 3, leemos  y preguntan ¿Fernando Guanarteme era consciente de que el valor que el control de la isla tenía para Castilla, suponía un interés muy superior al que podían  suscitar a los Reyes Católicos las posibilidades recaudatorias? Si, por eso pudo conseguir las exenciones tributarias para toda la isla, que luego se hicieron extensiva al resto del territorio realengo insular. A raíz del descubrimiento de América, más imprescindible eran las islas para los intereses atlantistas de los castellanos, y por ello se justificaban las exenciones y franquicias como lo evidencia la carta real de privilegio y franqueza de 20 de enero de 1487, primero “por veinte años y luego para siempre jamás”, dado en Burgos el 24 de diciembre de 1507. Hay que añadir que le siguieron otras dos, una del 12 de octubre de 1528 y otra del 24 del mismo mes y año.

La cuestión reside en que como vemos se enlaza y que no es la primera vez, a Fernando Guanarteme, con  las Reales Cédulas en las que por cierto no se le cita para nada y por otra parte ya había fallecido un año antes, ya que es evidente que poco conocía el habla castellana y se servía del traductor lanzaroteño Juan Mayory menos aún que tuviese conocimientos sobre “posibilidades recaudatorias” (alcabalas, almorifazgos, etc) o sobre  exenciones y, franquicias o privilegios.

Sobre las “posibilidades recaudatorias” ya eran una realidad de la que se aprovecharon los Reyes Católicos con la captura y venta de esclavos canarios de “buena guerra”, que según Manuel Lobo, que increíblemente  aparece como firmante de la citada asociación, “…que rentabilizaban el desembolso de las huestes enviadas a las islas”(palabras de Manuel Lobo en el XXI Coloquio de Historia Canario-Americana” 20-24.10-2014”)(1).

Por otra parte; está claro que las Reales Cédulas como se podrán leer fueron para promover el repoblamiento de las islas con castellanos, cuando las mismas dicen“…, que mandamos conquistar y sacar de poder de los infieles enemigos de nuestra fee católica, la avemos mandado poblar de muchos de nuestros subditos y naturales an ido e van e iran a bivir a la dicha isla; por ende y porque mejor se pueble de aquí adelante, por esta nuestra carta hazemos libres y esentos de pagar e que no paguen alcabalas ni monedas ni otros pechos ni tributos ni derechos algunos ni paguen otro derecho de los que vendieren e compraren de dentro de la dicha isla los vezinos e moradores della que en ella tuvieren su casa poblada…”(2),

No deja de ser curioso que en otros mecanismos, como el Régimen Económico y Fiscal (REF) y después de 532 años, sigan promoviendo lo mismo como si el tiempo se hubiese congelado.

Termina la página diciendo a modo de enseñanza “¿Cuándo murió Don Fernando Guanarteme?.: Murió en Tenerife, en el año 1496, pobre y necesitado, pero consciente de que se iniciaba un camino nuevo lleno de ilusiones, esperanza y futuro para su pueblo.” Vemos como en esta parrafada omiten por lo menos dos cuestiones históricas que interesadamente no citan, por ejemplo de cómo murió, pues según la crónica Lacunense nos dice “Don Fernando Guanarteme fue a la conquista de Tenerife donde murió, enfermedad de que no hubo buena sospecha, que se entendió que le dieron con que muriese”.O sea, que fue envenenado por manos castellanas y con ello se cumple el dicho de que Roma no paga a traidores.

En este sentido, su sometimiento y vileza llegó al extremo que fue a la conquista de sus hermanos de etnia a Tenerife, con cuarenta canarios de su parentela,  entre los cuales estaban Maninidra, y siendo el canario Pedro Mayor de Buen Día (4) el que matase a Tinguaro(5)..

Sobre el envenenamiento planteo algunas consideraciones 1º ¿No confiaban en su conversión y por eso se llevaron como rehén a Córdoba a su mujer embarazada Abenchara? 2º ¿Pedía más datas como pago a sus servicios? ¿Asesinado? y 3º ¿ Se sentía despreciado y humillado y su conciencia le atormentaba viendo el comportamiento de los españoles que seguían con la captura de esclavos y su venta, y ¿Suicidio? ¿O, mucho más probable, asesinato?.

Respecto a su probable pobreza no lo sabemos, porque no sólo viajó a España, por lo menos tres veces, sino que ya había obtenido varias datas en Tenerife, como pago a los servicios prestados.

La verdad es que el dichoso folletín tiene bastante afirmaciones como no parar uno de comentar, como cuando dicen en su página seis: “D. Fernando Guanarteme “Rey Canario” conocerlo es tu enseñanza o asignatura pendiente para conocerte a ti mismo”. Como a mí no me conocen, entiendo que esto último no sea por mí, por lo que me veo en la obligación de pedir a los autores que lean más la Historia de Canarias, a pesar que se han adherido a este folletín más de un famoso historiador, que han puesto por encima de todo su españolismo casposo y obediencia a los amos a cualquier otra consideración más ajustada a la realidad de aquellos no tan lejanos tiempos.

Siguiendo con la para mi pasmosa revista, en la misma página 5 vienen a decir ”D. Fernando Guanarteme “Rey Canario” se enfrentó a un mundo nuevo para proteger a su pueblo”. Sres. de la asociación D. Fernando Guanarteme a lo que no se enfrentó fue a la partida de bárbaros que desembarcaron en las islas a  sangre y fuego.

Y vuelvo a citar al historiador Agustín Millares Torres (página 236) cuando dice:”Entretanto, el odio al invasor no extinguido aun con el agua del bautismo, la repulsión que algunos isleños sentían por los usos y costumbres de los españoles, el penoso trabajo que se les imponía, talando montes y matorrales, cegando pantanos y roturando predios que no les habían de pertenecer, dio lugar a que en el año de 1484 algunas partidas de isleños, saliendo de lo más áspero de la sierra, recorrieran la parte ya colonizada, incendiasen bosques, casas, sembrados, y diesen muerte a los que intentaban oponerse a sus rapiñas.

Alarmado el general con esta inesperada insurrección, reunió una parte de sus tropas para dar una batida a los rebeldes, llevando consigo algunos de los principales isleños convertidos.”

El mismo historiador en su libro Historia de la Gran Canaria amplía aquel suceso para decir: “Cuando la noticia de esta sublevación llegó a Las Palmas, dos reverendos frailes que habían acompañado a Vera en la conquista de la isla, animados de santo celo por la conversión de estos infieles, solicitaron y obtuvieron licencia para salir a su encuentro, y exhortarles, con el crucifijo en la mano, a deponer las armas y someterse a sus nuevos Reyes.

Llamábanse estos frailes fray Diego de las Casas y fray Juan de Lebrija, los cuales, saliendo, como hemos dicho, de Las Palmas hallaron en el monte de lentiscos, que a una legua de la ciudad se extendía, una partida de insurrectos sobre los que principiaron a ejercer su santo ministerio, y probar la influencia de sus piadosas exhortaciones. Pero aquellos bárbaros, exasperados por las últimas injusticias de Vera, despreciando sus consejos, y burlándose de sus palabras, los maniataron y, llevándolos a un desfiladero en cuyo fondo corría el Guiiniguada, los despeñaron con furor, dándoles de este modo la corona del martirio. Desde entonces aquel sitio se conoce en el país con el nombre de Cuevas de los frailes”.

Sabemos por Pedro Agustín del Castillo que entre los principales isleños convertidos estaba D. Fernando Guanarteme acompañado de caballeros canarios y algunos castellanos. El hecho narrado ocurría en 1484, un año después de la “conquista”. Este suceso viene a demostrar que la isla fue “pacificada” pero no totalmente sometida, aunque en nuestros días algunos sigan empeñados en hacernos creer que nuestros antepasados estaban todos de rodillas.

Para terminar esta primera parte les diré a la dichosa asociación que los canarios, si leen lo anterior, verán que no todos fueron sometidos aunque si se les ha intentado borrar de la historia.

Continuará…

Rafael Delgado Perera

Biblografía:

(1)               También en La Provincia del 21.10.2014 bajo el título “Lobo: Los esclavos canarios eran una mercancía muy cotizada en Europa”-

(2)               Real Cédula de Privilegios y franquezas dada por los Reyes Católicos en Salamanca el 20 de enero de 1487.

(3)               Noticias de la Historia General de las Islas Canarias – Joseph de Viera y Clavijo,Goya Ediciones, 1967, página 643.

(4)               Ibidem –En la misma página anterior dice que su nombre era Pedro Martín Buendía

(5)               Ibídem – Al pié de la misma página 643, dice: Según la versión de los mismo hechos dan Espinosa, II,8 y los testigos de la información de Margarita Guanarteme en 1526, quién murió en aquella refriega fue el mismo Bencomo, rey de Taoro. La existencia de Tinguaro es dudosa. Consta de la información ya mencionada que, muerto Bencomo, fue su hijo Bentor quien acaudilló a los guanches durante los meses siguientes.

Un artículo sobre el mismo tema, pinchar el enlace:

http://nacioncanaria.blogspot.com/2011/05/los-huesos-la-estela-y-el.html




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