Los dos cuadros del deshonor en el Parlamento de Canarias

“La historia de los vencedores, durante siglos, ha desdibujado nuestra realidad, divulgando la falsa idea de la desaparición de nuestros primeros ancestros, por lo que el rasgo humano característico del canario no es la conciencia sino el conformismo”

Con fecha 31 de marzo de 2017 el periódico español El País daba a conocer la noticia titulada “Los cuadros de la humillación que presiden el Parlamento canario”, refiriéndose a los dos grandes lienzos del pintor palmero Manuel González Méndez, que los creó en 1906 y que fue sede de la Diputación Provincial y en 1982 pasó a ser la sede del Parlamento Colonial.

Estos 2 cuadros fueron objetos de críticas no sólo del que fuera presidente del Gobierno de Canarias Lorenzo Olarte que los calificó de humillantes, sino que ya a mediados de 2016 el diputado por Coalición Canaria, Mario Cabrera planteó ante la Mesa del Parlamento el posible traslado de los mismos.

El 6 de julio de 2022 vuelven a la carga sobre estos dos cuadros los partidos españoles tanto Podemos como “el de obediencia canaria” Coalición Canaria censurando los mismos y como no pueden cambiar la historia, ni lo sucedido, proponen que sean cubiertos durante las sesiones plenarias que se celebren en el llamado Parlamento Colonial de Canarias, ya que los dos cuadros no los pueden quitar ya que están catalogados como BIC (Bien de Interés Cultural) por encontrarse dentro del edificio y todo lo que conforma el mismo considerado BIC.

Sobre estos dos grandes lienzos al óleo y enmarcados, con dimensiones de 2,4×1,2 metros, el que está a la izquierda representa a Pedro de Vera reflejando la entrega de la princesa Arminda hija de Guayasen Semidan el Bueno y por ello heredera del trono a la muerte de su padre, posición de la que se apropiaría su tío Thenesor Semidán, conocido al cristianizarse como Fernando Guanarteme, el traidor y que los canarios estando estos asediados en Ansite lo llamaron el de Guayedra.

Otros escritores como Francisco. Morales Padrón nos dice que eran Guayarmina y Masequera a quién Pedro de Vera le extiende la mano, estando a su lado Francisco de Mayorga (alcalde Real) se las entrega a este para que su mujer Juana Bolaños las educasen e instruyesen en la religión católica.

Y el otro cuadro y como personaje central, al otro invasor, sanguinario y esclavista Fernando Alonso de Lugo, clavando una enorme cruz en la playa de Añaza un tres de mayo de 1494, quedando esta fecha como festiva tanto en Santa Cruz de Tenerife, así como en otros pueblos de la citada isla y extendiéndose a las otras islas la costumbre del enramado de la Cruz el día 3 de mayo…

Esta repulsa es consecuencia de una exacerbada idealización de lo sucedido, cuando se da la paradoja de todos los que tienen asiento y sustentos onerosos en el citado Parlamento Colonial pretenden ignorar que son los sucesores de los personajes que aparecen en los cuadros y que disfrutan del botín de guerra que supuso la conquista de Canarias, por aquellas partidas de desalmados que desembarcaron en las islas a partir de 1402…Juan de Bethencourt, Gadifer de La Salle, Bertin de Berneval, Maciot, los Herreras, Peraza, Juan Rejón, Pedro de Vera, Fernando Alonso de Lugo, y un larguísimo etc. etc., eso sí, con la cruz y la espada.

Estos dos cuadros, por lo leído, han provocado la censura, ignominia, humillación etc. de los partidos españoles, tanto de Podemos como de Coalición Canaria, este último que dicen ser de “obediencia canaria”, cuando la realidad es que tanto uno como el otro y todos los demás son partidos coloniales, ya que, en Canarias, como colonia, todo, absolutamente todo es colonial.

La historia de los vencedores, durante siglos, ha desdibujado nuestra realidad, divulgando la falsa idea de la desaparición de nuestros primeros ancestros, por lo que el rasgo humano característico del canario no es la conciencia sino el conformismo, y el resultado es la decadencia en el que nos ha sumergido el poder colonial.

En coherencia personal con lo anteriormente expuesto, los cuadros deben permanecer tal como están hoy a la vista y llegado el momento de unas Canarias libres los mismos pasarán a un museo de la etapa colonial…

 

Rafael Delgado Perera

 

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