Prevenir para no repetir

No sabemos si vino para quedarse y cuánto de lo destruido pudiera repetirse

Pero, así como el miedo es el pago anticipado de intereses de una deuda que aún no se han contraído, la prevención, es una inversión inteligente que evita endeudarnos a futuro…. y tener deudas con la salud, es arruinar nuestra vida.

Así lo ha entendido el Gobierno vasco: “Osakidetza busca minimizar el impacto de una posible oleada de virus en otoño y hace acopio de productos sanitarios” Una buena noticia como solución parcial de arranque, dentro del abanico de soluciones simultáneas que deberán implementarse, tomando en consideración las valoraciones: 1) del personal médico y de enfermería en primera línea de acción, 2) de quienes médicamente estiman innecesario un confinamiento global y 3) de médicos nutricionistas, al destacar el poder detoxificador contra los virus, del sistema inmunológico en personas igualmente expuestas, pero que lo mantienen nutrido y ejercitado, preservando la salud y economía social.

No tenemos la disciplina ni el civismo de japoneses y suecos, para alcanzar el  éxito por mínimos efectos de la pandemia. Sí la misma tecnología que permite conocer el histórico clínico de cada paciente, y mediante aplicación informática, agrupar por tramos de riesgo, para confinar solo a parte de la ciudadanía.

Hasta ahí, la aplicación tecnológica. A partir de ahí, la inteligencia democrática, desde una voluntad política, en prevenir la iatrogenia y colapso hospitalarios, y no repetir el caos y desgaste sociosanitarios conocidos en nuestro país.

Iulen Lizaso Aldalur




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