Resquiat in Pache

12 de Octubre. 1959

Frankie, bajo la lluvia, miró el revolver que sujetaba con la mano izquierda. Leyó de nuevo el grabado que había en el cañón.

Irónico”, pensó. “Quién diría que los que amenazan a tu familia, extorsionan a tu amigo y apalean a tu vecino fuesen tan considerados en molestarse por una muerte que ellos mismos exigen”.

Levantó la vista y olió el tormentoso mar. Dio dos pasos hacia delante para estar sobre el borde del precipicio. Las lágrimas se confundían con la lluvia, como si el mismo dios que debería haber evitado el mal llorase por él.

Frankie se puso el revólver en la sien.

-Dos días antes-

-¡Frankie, al fin llegas! Justo íbamos a irnos- dijo Vini, el cajero de la familia Gambino, una mafia que operaba en Nueva York. Detrás tenía a dos matones bien vestidos y a otro en la puerta. Difícil sería escapar si a uno le entrase el pánico.

-Lo siento, lo he intentado, pero no pude reunir el dinero.

-Claro que no. La excusa de siempre. “Mis amigos están sin blanca, la cosa está mal, me estafaron”. ¿Vas a contarme una de esas? Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer y tú, Frankie, tienes que pagar.

-Vini, lo he intentado. Dame una semana y podré…

-No, Frankie, ya te he dado dos semanas y no he visto ni los intereses. Deberías habértelo pensado antes de jugar tanto en los casinos y, sobre todo, deberías saber que nosotros somos peor que los bancos. Le damos a calaña como tú la oportunidad de lograr algo y huir de la miseria que os rodea. Claro, la condición es que, si no lo consigues, lo pagas con tu vida. Tú te arriesgaste con las cartas, yo me arriesgué contigo. Créeme, prefiero el dinero antes que tu vida, pero… uno tiene que hacer lo que tiene que hacer-, hizo una pausa mientras miraba por la ventana-. No me apetece mancharme las manos, así que lo haré simple y con el privilegio de la elección. O te pegas un tiro en los acantilados de Long Island y dejas que el mar se trague tu caída o te mato aquí mismo. La pega está en que si te tengo que matar aquí tendré que matar a tu mujer y a tu adorable hija.

Con horror, a ojos de Frankie, no pudo ni imaginarse el permitir que su familia muriese por su culpa. Con su silencio, hasta se arrepintió de las malas discusiones con su mujer, de haber hecho pasar hambre a su familia por su adicción al juego.

 -De acuerdo, Vini…

-De acuerdo qué, muchacho.

-Iré a los acantilados.

-Bien. Tiene que ser en dos días, para que arregles tus asuntos y te despidas sin despedirte, ¿comprendes? No puede haber sospecha alguna, o habrá consecuencias. Toma.

Vini le puso en las manos a Frankie un revolver con una sola bala. Cualquiera podía arriesgarse a disparar a Vini, pero siempre se compensaría con la pérdida de seres queridos. En el cañón se podía leer un grabado, “Resquiat in Pache”.

 

Elvis Stepanenko

2 comentarios en “Resquiat in Pache

  • el 3 de octubre de 2016 a las 3:10 pm
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    Se escribe «Requiescat in pace», y se pronuncia (según la norma del latín eclesiástico) «recuiescat in paCHe», no nos confundamos…

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    • el 6 de octubre de 2016 a las 9:28 pm
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      Disculpa, mezclé el concepto fonético y el acortamiento a resquiat. Se corregirá.

      Respuesta

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