Santiago Pérez acepta la propuesta para encabezar una agrupación de electores en La Laguna en mayo de 2019

La Laguna no es un cromo con el que en no se sabe qué despachos se intercambian negocios políticos después de las elecciones. La voluntad de la ciudadanía lagunera, que en esta etapa fue inequívocamente de cambio, no se traiciona”

La Laguna necesita un Gobierno con una gran inquietud social, no sólo en las palabras, sino en lo fundamental: en la administración de los recursos de los contribuyentes, porque La Laguna lo ha pasado muy mal mientras no se escatimaba en gastos para sustituir buen Gobierno por propaganda y ficción”

Santiago Pérez se ha mostrado dispuesto a participar en las elecciones municipales de 2019 movido “por el compromiso con mis ideas, las de siempre; y también por un compromiso nativo con La Laguna y la comprobación de que hemos perdido dos legislaturas. La ciudadanía, muy mayoritariamente, coincide en que el municipio está estancado o ha retrocedido. Y se trata de sacar adelante entre todos a un municipio de inmensas posibilidades”.

El concejal explicó que “hay una parte significativa de la ciudadanía lagunera, que tiende a crecer, identificada con un modo de hacer las cosas. Comparten nuestras prioridades y actitudes ante la política, la defensa de la legalidad, y la defensa de La Laguna, que llevo en mi ADN desde la infancia; la defensa de un municipio con plena razón de ser frente a los intentos de anexionismo durante un siglo, que se vieron reactivados a finales del siglo pasado con la propuesta de fusión”.

Son precisamente algunos de esos ciudadanos y ciudadanas quienes le han propuesto que encabece una agrupación de electores: “Es la fórmula que proponen algunas de las personas que integraron los colectivos vinculados a la resistencia frente a un PGO de especulación que nos intentó imponer Fernando Clavijo, pero también es el criterio de muchos ciudadanos, con el que me transmiten que están dispuestos a colaborar activamente”.

Se necesitan 3.000 firmas que tienen que ser recogidas y presentadas dentro de los 15 días que median desde la convocatoria de las Elecciones hasta la presentación de las candidaturas. “Es un esfuerzo importante que compruebo que muchos ciudadanos, para mí representativos, quieren realizar. Hacen falta 3.000 firmas para que sea posible, pero la Agrupación de Electores no es una idea que nazca de mí, ni que yo vaya a poner en marcha, lo harán colectivos y personas que se sienten seguros de que su voto no va a ser traicionado y sugieren ésa como la mejor fórmula”.

Santiago Pérez dejó claro que “la gente que vote nuestra candidatura está completamente segura de que sus votos serán para el cambio, para la alternancia, que es lo que marca la diferencia entre una democracia que merezca ese nombre y un tinglado autoritario (sea quien sea el partido que de cualquier manera, a toda costa, se mantiene en el poder)”.

El cambio en La Laguna, Tenerife y Canarias “significa colocar a Coalición Canaria (CC) y los intereses que representa, muchos y muy influyentes, en la oposición. Haré honor a ese compromiso por encima de todas las cosas. Nuestros votos serán para el cambio, aquí no habrá simulaciones ni regates en corto”.

Y añadió que los votos a esta agrupación de electores “serán utilizados bajo la siguiente divisa: Con La Laguna no se juega. La Laguna no es un cromo con el que en no se sabe qué despachos se intercambian negocios políticos después de las elecciones. La voluntad de la ciudadanía lagunera, que en esta etapa fue inequívocamente de cambio, no se traiciona. Con La Laguna no se juega. Hablo de la voluntad democrática de nuestros vecinos y vecinas expresada en las urnas. Y en esta legislatura, desde muchos despachos, se ha jugado”.

Pérez, que se confesó socialista y del PSOE aunque no milite, explicó que también le ha movido a aceptar la propuesta “el abandono por parte del PSOE en La Laguna de lo que fue su objetivo histórico: liderar la alternancia, un Gobierno altenativo a todo este sistema de poder establecido en la isla hace ya más de 30 años y en La Laguna casi sin solución de continuidad, el de ATI-CC”.

Y es que considera la actitud del PSOE en La Laguna imposible de entender: Primero se resistieron a pactar con CC, luego fueron forzados a hacerlo; más tarde se negaron a abandonar el Gobierno tras su expulsión del Gobierno de Canarias; y en el colmo de lo incomprensible salieron del Gobierno de La Laguna pero continúan apoyando a CC desde fuera como fruto del Pacto de la marisquería”.

Santiago Pérez señaló que “La Laguna necesita un Gobierno con una gran inquietud social, no sólo en las palabras, sino en lo fundamental: en la administración de los recursos de los contribuyentes, porque La Laguna lo ha pasado muy mal, pero no se han escatimado gastos en esta legislatura para hacer propaganda de lo que el Gobierno no hace, para sustituir buen Gobierno por propaganda y ficción”.

También “un modelo de ordenación que aproveche las posibilidades de La Laguna, que son muchas, pero respete los recursos naturales irreemplazables, y muy en particular la dotación de suelo agrícola del municipio, que una vez destruida es irrecuperable; y la necesidad de que haya inversión municipal, que en esta legislatura ha sido ridícula, como elemento de dinamización de la economía lagunera frente a los años de crisis”.

Y sobre todo, “que ni un solo euro disponible que se dedique a finalidades superfluas en lugar de afrontar los problemas sociales que La Laguna padece. Los laguneros y las laguneras de carne y hueso”.

Finalmente señaló que “hay un eje instrumental y primordial, que es restablecer plenamente la legalidad en materia de contratación pública. En La Laguna se ha instaurado un paraíso de ilegalidad. Todo el mundo sabe que las ilegalidades en materia de contratación son la antesala de todo tipo de corrupciones”.

La corrupción “es la financiación ilegal de los partidos que gobiernan y realizan estas prácticas, enchufar gente en esas empresas a modo de agradecimiento, que luego son votantes cautivos; la corrupción son mordidas, comisiones. Y todo esto puede ocurrir cuando una institución se asienta en el campo de la ilegalidad en materia de contratación pública”.

En La Laguna, “en estos momentos se ha establecido, como si fuera lo normal, una práctica de contratación desde el Ayuntamiento contraria a los principios legales de transparencia, licitación pública e igualdad de oportunidades. La mayor parte de los servicios municipales que se gestionan a través de empresas, en estos momentos se hace sin título jurídico: los contratos que les fueron adjudicados en su día ya vencieron y se les ha autorizado a continuar a dedo, sin convocar ni resolver el concurso imprescindible para seguir prestando el servicio”.




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