Selección artificial: los secretos del pedigrí

He decidido usar la vocal “e” para marcar los plurales neutros, y de esta manera referir a más identidades que la masculina y hacerlo más inclusivo, intentando no caer en determinadas características y connotaciones que considero sexistas, también uso la “e” cuando me refiero a las personas no humanas. Espero que no moleste a les lectores, y si alguien se siente ofendido o le molesta, le invito a empatizar y pensar en cómo se sentiría si su identidad de género estuviese continuamente invisibilizada y tratada como inexistente.

Después de trabajar en clase sobre la domesticación y evolución del perro desde sus orígenes y cómo se han ido creando razas en un periodo muy corto de tiempo a causa de la forzosa intervención humana, se generó un debate acerca de este tema y hasta qué punto está justificada dicha dominación hacia el resto de especies y ésta en particular. Personalmente quise indagar más sobre el contenido y buscando información me topé con un documental titulado Los secretos del Pedigrí o su título original en inglés Pedigree Dogs Exposed filmado en el Reino Unido en el 2008.

Tras su domesticación, durante milenios, les perres se han ido seleccionando y dando forma para satisfacer necesidades –o mejor dicho intereses– humanas, de esta manera, adaptaron a canes según lo que se esperaba de elles (cazar, controlar rebaños, como guardianes o como compañía) muchas veces sin pensar en sus intereses y necesidades. Pero a partir de 1873 se empieza a modular diferentes tipos de razas solamente con un propósito estético para lucirles y exhibirles en concursos. De manera totalmente subjetiva y arbitraria unas pocas personas tras el nombre de una asociación llamada The Kennel Club se encargaban y se siguen encargando de los estándares oficiales para cada raza, hasta llegar al punto de usar prácticas de crianza que pueden causar diferentes tipos de patologías y enfermedades en muchas razas, solamente para conseguir una apariencia caprichosa del ser humano.

El documental consta de varias partes; primeramente y durante todo el documental hace referencia a la raza Cavalier King Charles y su condición hereditaria a padecer siringomielia, una enfermedad que se produce cuando el cráneo es demasiado pequeño para acoplar el cerebro completo, este trastorno produce un quiste en la médula espinal y puede llegar a producir debilidad, rigidez e incluso dolores insoportables en la espalda y extremidades hasta el punto de tener que sacrificarles por no poder aguantar el dolor. También les pueden afectar otras enfermedades de tipo cardíaco. Según el reportaje, la mitad de les cavalier de 5 años padecen problemas cardíacos y este porcentaje aumenta con la edad.

Les perres con problemas de salud no son las únicas víctimas del juego, también lo son las de la eugenesia cosmética, por un lado, algunes de los que no entran estéticamente dentro de los estándares oficiales marcados por el club de cada raza son asesinades porque mucha gente no les quiere, al no considerarse de esa raza por una variación genética, o también para qué no tengan descendencia, cómo son el caso del rhodesian ridgeback sin su peculiar cresta en la espalda, pastores alemanes y bóxers blanques o el gran danés con marcas no estándar. Por otro lado les que no son sacrificades acostumbran a padecer diferentes problemas físicos, ya que muchos de los rasgos estéticos impuestos a cada raza son contraproducentes para elles, cómo puede ser el ejemplo del pastor alemán y su baja cadera, se afirma que la cresta del rohodesian ridgeback en el perro es más propenso a sufrir de dermoid sinus, el basset hound o el dachshund y sus cortas patitas les pueden causar rozaduras en el pecho o padecer artritis, o algunas razas de cara chata que padecen el síndrome braquiocefálico y ocasiona graves problemas respiratorios. Por el contrario, les perres mestices se encuentran con un estado mejor de salud que les perres de raza, una buena confirmación de ello son los precios de las aseguradoras, siendo de éstos más bajos.

El film también explica y ilustra cómo en último siglo y medio, a raíz de transformar la crianza de perres en un deporte petulante para la aristocracia inglesa y la cría selectiva que esto conllevó, algunas razas han sufrido cambios drásticos en su aspecto físico en un corto periodo de tiempo, cómo son ejemplo el bulldog, carlino, pastor alemán, bull terrier, dachshund, basset hound o el bóxer. Uno de las causas principales a las que deben esta rápida evolución es debido a la endogamia intencionada y directa, incluso llegando a aparear pa-madre-hije, abuele-niete o entre hermanes. Esto es lo que genéticamente resulta en enfermedades congénitas graves que se siguen perpetuando en muchas razas. Siendo la competición canina la responsable, ya que enfatiza el aspecto físico como primordial. Un dato sorprendente es el de un estudio realizado por el Imperial Collage de London en el que demostró que de los 10.000 individues de carlinos registrados en el Reino Unido tienen un acervo genético equivalente al de 50 individues.

El programa concluye con un comunicado de Mark Evans, jefe veterinario del RSPCA (Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals por sus siglas en inglés), pidiendo una completa revisión de los estándares oficiales, las normas y reglamentos de las exposiciones caninas, alejándose de la obsesión por la belleza y en pro del mejoramiento de la calidad de vida de los perros.

No es muy difícil entender que el ser humano, con una moral antropocéntrica, juega a ser Dios con el planeta y todo lo que lo compone, con afán por dominar todo cuanto le sea posible, sin ser saciado nunca a causa de sus ansias de poder. La especie canis lupus familiaris no ha sido una excepción, es más, lo ha realizado especialmente con ésta. Originariamente, después de la domesticación, les humanes crearon diferentes tipos de razas para nuestro beneficio propio, seleccionando aquellos rasgos que más les convenían según la utilidad que se esperaba de ellos, cosa que puedo llegar a entender –aunque no esté de acuerdo– si me pongo en la situación de la época, porque entiendo que somos quien somos entre otras cosas por la época en la que vivimos. Si bien es cierto que les perres podían ayudar en diferentes tareas igual que lo hacían otros animales, eso no quita que les explotaran y dominaran, siendo les humanes les dominantes y les animales les dominades, por lo que se descarta una relación de simbiosis entre estos (como mucha gente cree). Pero que un grupo de riques no tenga suficiente con explotar a les de su misma especie que en su tiempo libre se dedique a decidir, imponer y deformar forzosamente la apariencia de algunas razas solamente por capricho me parece denigrante, y además que estas modificaciones sean perjudiciales para su salud y/o capacidades físicas me parece demoníaco y maligno. Y esto es solamente uno de los muchos ejemplos en los que se evidencia el egocentrismo humano.

No hace falta ir al 1873 ni al Reino Unido para ver esta dominación y discriminación hacia ésta o otras especies, podemos encontrarlo también ahora, entre nosotras. Dónde la gente sigue queriendo comprar o obtener perres de raza solamente por capricho, cada uno lo justifica por X o por Z, si tal raza es mona, obediente o rápida. Dónde siguen criando animales para vender, usándoles como si fueran objetos, como si fueran productos, por mucho que les cuiden mientras les crían o les vendan a gente que va a cuidarles bien, por mucho que les vendan esterilizades porque de esta manera no van a criar más (ya que algunes criadores saben que hay protectoras llenas y no quieren que descendientes de les perres que han criado acaben en ellas o sean sacrificades), la realidad es que ya hay suficientes perres desatendides para que sigamos produciendo más, solamente por dinero o para satisfacer nuestros caprichos porque nos gusta o “necesitamos” una raza. Y en mi opinión igual de responsables son les consumidores, ya que si no hay demanda deja de haber producción. Además cuando les perres que se crían para vender, acostumbran a ser de raza, estando demostrado que les perres mestices se adaptan mejor a cualquier entorno o situación y acostumbran a ser más longeves y vigoroses. Por lo que discrepo con la petición del veterinario Mark Evans para la revisión de estándares, normas y reglamentos. Este tipo de reformas, al hacer pequeños cambios como vía de escape para el público crítico, sigue perpetuando la explotación. En mi opinión tendría que abolirse la cría, compra-venta y concursos por una cuestión ética.

Después de escribir esto, como amante de les animales en general y especialmente de les perres me pregunto si realmente pensamos en la mejoría de la especie entera, o si solamente queremos seguir perpetuando la diferencia entre razas porque tienen rasgos significativos útiles para la nuestra, rasgos que cada vez se intensifican más en alimentar nuestro ego (ya sea para que los canes obedezcan, o nos parezcan graciosas sus deformidades) y no en cubrir necesidades de antaño.

Para finalizar me gustaría destacar que todo lo mencionado no es casualidad, sino a causa de una ideología tan arraigada en nuestra sociedad que ni siquiera era considerada una ideología al estar determinada como algo “normal”, una ideología invisibilizada igual que lo era el patriarcado. Me refiero al especismo, el mismo que nos da el derecho a jugar a ser Dios con les perres y el resto de especies y usarles como productos es también el que hace que se sigan asesinando millones de animales para satisfacer nuestros cuerpos emocionales a través del paladar, para testar cremas y cosméticos, productos de limpieza, aditivos alimentaros, alcohol y tabaco, ropa medicamentos e incluso armas, para torturar en nombre de la ciencia, a destruir hábitats asesinando toda vida que acontezca en su interior o a maltratar un animal indefenso en una plaza con el nombre de fiesta nacional.

Sito Arroyo

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