SOMOS LANZAROTE promoverá una iniciativa legislativa que exija parámetros de calidad en el empleo del sector turístico canario

Seguir creciendo en número de turistas manteniendo los actuales niveles de precariedad laboral es un suicidio colectivo para nuestra sociedad” 

Presentan moción en el Cabildo instándole a ejercer la potestad legislativa ante el Parlamento de Canarias en esta materia 

Lanzarote, 28 de abril de 2017.- Somos Lanzarote presentará en el próximo pleno del Cabildo una moción instando a la institución insular a ejercer su capacidad legislativa ante el Parlamento autonómico con el fin de que Canarias cuente lo antes posible con una ley que fije estándares de calidad en el empleo que genera el sector turístico.  

Para la organización transformadora insular, que las administraciones fijen estándares de calidad del empleo en el sector motor de la economía isleña resulta imprescindible y urgente,  a tenor de las cifras récord en visitantes y facturación que se vienen observando durante los últimos años en Canarias, que sin embargo siguen acompañando a un tipo de empleo en demasiadas ocasiones precario, inestable y mal remunerado, cuando no a aumento del paro, como ha ocurrido en el primer trimestre de 2017. 

Pediremos al Gobierno y Parlamento que legislen en este sentido y, si no, pedimos que sea el propio Cabildo el que presione mediante una iniciativa legislativa consensuada con los agentes sociales que más sufren la precariedad, haciendo uso de una potestad reconocida por la Ley de Cabildos y por el Estatuto de Autonomía; instituciones como el Cabildo deberían ser las más cercana  a los problemas de la gente de una isla cuya economía gira en torno al turismo”, señalan. 

Para la organización asamblearia, las instituciones canarias deben dejar de celebrar cada “récord” que apunte la industria turística para poner sobre la mesa las contradicciones que genera el actual modelo, y la necesidad de reformular el negocio turístico desde una perspectiva social y cualitativa, y no meramente cuantitativa. “Seguir creciendo en número de turistas manteniendo los actuales niveles de precariedad laboral es insostenible desde todos los puntos de vista, es un suicidio para nuestra sociedad”, apunta Tomás López, portavoz de Somos Lanzarote en el Cabildo. 

Un boom que no llega a la clase trabajadora 

Canarias alcanzó durante el pasado año, 2016, la cifra récord de 15 millones de turistas, 3 de los cuales visitaron la isla de Lanzarote. Se superaron también todos los índices respecto a la facturación del negocio turístico, con 16.500 millones de euros en ingresos, lo que supone un 15% más que el año anterior. En el caso concreto de Lanzarote, el pasado mes de marzo los establecimientos turísticos de Lanzarote ingresaron 57,8 millones de euros, un 9,5% más que en el mismo mes del año anterior; la contratación, en cambio, apenas subió un 0,9% durante el mismo periodo en establecimientos hoteleros, y se redujo en los extrahoteleros. 

Sin embargo, el coste laboral medio por trabajador en 2016 en Canarias (de 2.138 euros/mes) seguía siendo inferior al de 2011, uno de los peores años de la recesión. Respecto al tipo de contratos, el 87,7% de los realizados en Lanzarote en 2016 fueron temporales, y solo un 12,3% indefinidos; más de la mitad de los temporales duraron menos de seis meses. “Las políticas de calidad del empleo tienen que ser, en todas las instituciones y ámbitos, una prioridad, apuntan desde Somos Lanzarote. 

Además, cabe tener en cuenta que, como ha señalado el Comisionado para la Inclusión Social y Lucha contra la Pobreza del Gobierno de Canaria, lograr un empleo ya no supone en Canarias salir de la pobreza: “nos estamos encontrando a trabajadores con contrato de trabajo con salarios tan bajos que no superan la exclusión social y la situación de pobreza”; “las personas pobres en Canarias más que triplican a los parados”, ha indicado.  

Por todas estas razones, desde Somos Lanzarote señalan que “más que nunca” es necesaria la “unidad de acción de la clase trabajadora y de los colectivos que la representan”, considerando que este 1º de mayo, día de la clase trabajadora, debería marcar un antes y un después en la organización y la articulación de alternativas que permitan a los trabajadores y trabajadoras recuperar los derechos arrebatados con la excusa de la crisis económica. 

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