Un análisis de Drago Canarias concluye que los trenes de Tenerife encadenarán décadas de prórrogas y sobrecostes
Una obra relativamente más modesta, como el Anillo Insular, continúa inacabada tras 19 años y más de 840 millones de euros invertidos
El análisis concluye que los trenes del norte y del sur constituyen “proyectos faraónicos, con costes multimillonarios, complejidad técnica extrema, plazos de ejecución de décadas y riesgos elevados”
Carmen Peña, portavoz de Drago Tenerife: “Se prioriza cubrir las zonas turísticas mientras que los atascos diarios en las principales vías de la Isla y que afectan a toda la ciudadanía persistirán y empeorarán notablemente”
Un análisis comparativo de Drago Canarias sobre las distintas obras en materia de movilidad que han tenido y tienen lugar en Tenerife concluye que la puesta en marcha de un proyecto ferroviario encadenará décadas de sobrecostes y prórrogas sin que se llegara a solucionar el problema de movilidad de la Isla.
En concreto, en el documento se afirma, entre otras cuestiones, que los trenes del norte y del sur constituyen “proyectos faraónicos, con costes multimillonarios, complejidad técnica extrema, plazos de ejecución de décadas y riesgos elevados, mientras que la Isla ya tiene experiencia de inversiones anteriores que no han resuelto el problema de movilidad pese a años de obras y sobrecostes”.
El análisis profundiza en obras como el Anillo Insular, cuyo primer tramo —entre Icod y Santiago del Teide— fue aprobado el 9 de abril de 2007. A día de hoy, el cierre del Anillo —tramo entre El Tanque y Santiago del Teide— no se ha producido, por lo que la obra continúa inacabada tras 19 años. En total, acumula un coste aproximado superior a los 840 millones de euros.
Otra de las infraestructuras de relevancia de la Isla es la pasarela de la rotonda de Padre Anchieta, que fue presentada públicamente en 2018, aunque los trabajos comenzaron a finales de 2021. La conclusión de la obra estaba prevista para finales de 2022, sin embargo, a fecha de 2026, después de cuatro años y ocho retrasos continúa sin una fecha fiable de finalización. Además, se han producido modificaciones presupuestarias por valor de 3.681.427 euros.
Por su parte, el primer tramo del Tren del Sur —uno de los dos proyectos ferroviarios de Tenerife— está previsto que entre en funcionamiento en 2031 y costaría entre 800 y 950 millones de euros, mientras que la obra completa se estima para 2040 y asciende a un total de 2500 millones de euros, aproximadamente. No se está teniendo en cuenta ni la depredación del territorio, ni la urgencia de una solución a corto plazo, ni cómo empeorará la situación en estas décadas.
En este sentido, el análisis elaborado por Drago Canarias compara el proyecto de la pasarela de Padre Anchieta con los proyectos ferroviarios, y señala que “una obra relativamente simple, como la construcción de una pasarela peatonal en Anchieta, está tardado años en completarse debido a trámites, problemas técnicos y sobrecostes” y hace hincapié en que, “si proyectos modestos requieren tanto tiempo, resulta razonable cuestionar la lógica de apostar por un tren faraónico que implica decenas de kilómetros túneles, viaductos, estaciones y sistemas complejos de señalización y electrificación”.
Sobre los resultados de este análisis se pronunció la portavoz de Drago Tenerife, Carmen Peña, quien señaló que “los tinerfeños vivimos atascados ahora y nos están dando soluciones, en el mejor de los casos, para 20 años”, a lo que añadió que “los trenes eran la última recomendación realizada por los expertos y, sin embargo, es por la que se ha optado” y especificó que “por si fuera poco, se prioriza cubrir las zonas turísticas mientras que los atascos diarios en las principales vías de la Isla y que afectan a toda la ciudadanía persistirán y empeorarán notablemente”.
Qué alternativas plantea el análisis
El análisis elaborado por Drago Canarias propone alternativas más realistas y escalables, como reforzar la red de guaguas, apostar por carriles guagua-VAO o, en general, por sistemas de transportes flexibles.
Este tipo de soluciones permitirían ofrecer mejoras inmediatas en movilidad con menor riesgo financiero, ambiental y social, así como adaptar la inversión a la demanda social real y aprender sobre patrones de movilidad antes de comprometer miles de millones.
Por otro lado, mientras no se controle la presión demográfica y el crecimiento turístico y poblacional siga avanzando a un ritmo elevado, Canarias vivirá en un constante estado de saturación; independientemente de las infraestructuras que se construyan.


