Victimismo extremo (80 palabras)

El médico me ha prohibido el café, los puritos, las comidas copiosas y la coca cola zero. Desprovisto, pues, de tan atractivos estímulos, me niego a pasar por la vida como un perdedor, un anodino y mediocre escritor de tercera división. Sin ciertos aditivos, la inspiración fenece. Mejor: así me despojo de tanta responsabilidad. A mis veintiún años seré recordado como una promesa de la literatura a la que un infame matasanos condenó al suicidio… tomando este vaso repleto de cicuta.

Daniel Olivera




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×