El STEC-IC achaca las dificultades para reducir las ratios a la falta de inversión y al cierre de centros de la última década

Solicitan a la Consejería de Educación un censo de centros público cerrados y sobre disponibilidad de espacios en los centros en funcionamiento

El STEC-IC viene trabajando desde el inicio de la pandemia con el firme propósito de realizar propuestas para mejorar las medidas de protección frente al desafío sanitario que, sin duda, la actual situación está suponiendo para toda la sociedad y, por ende, para la comunidad educativa canaria. Por ello, y con la finalidad de que dichas medidas sean realistas y acotadas a las posibilidades de adaptación de las infraestructuras con las que cuenta actualmente la red de centros públicos de la Comunidad Autónoma de Canarias, el STEC-IC, en su habitual línea de contribuir positivamente, en todo lo que esté al alcance de sus posibilidades, a la mejora de la Educación pública y las condiciones laborales del profesorado, está realizando un estudio pormenorizado del impacto que, desde el punto de vista de los espacios, infraestructuras y plantillas, tendría una reducción de ratios y qué trabajos de adecuación sería necesario llevar a cabo para que la medida pueda ponerse en marcha a partir del próximo inicio de curso.

Para ello, ha solicitado a la Administración Educativa datos que obran en su poder y que, por otra parte, tiene la obligación de compartir con las organizaciones sindicales del sector para facilitar su labor.

Concretamente, nos referimos a los siguientes datos:

–       Censo por isla y municipio de centros educativos de titularidad pública que han sido cerrados en la Comunidad Autónoma de Canarias en la última Década.

–       Destino que se le ha dado a dichos centros.

–       Situación en que se encuentran en la actualidad.

–  Espacios de uso educativo disponibles en centros educativos de titularidad pública actualmente en uso, por isla y municipio.

–       Actuaciones necesarias para recuperar dichos espacios para su uso educativo si fuera preciso.

Teniendo en cuenta la extrema gravedad de la situación que vivimos y la urgencia por hacer propuestas de cara a la planificación del próximo curso, el STEC-IC espera obtener lo solicitado a la Consejería con la mayor brevedad posible.

No obstante, para el STEC-IC, independientemente de los datos que espera obtener, existe una evidencia clara. La situación de disponibilidad de espacios educativos es desigual en las diferentes zonas y municipios de Canarias, así por ejemplo, no son comparables islas como Fuerteventura y La Gomera, como tampoco lo son dentro de una misma isla, el sur de Tenerife con el norte o las zonas capitalinas con las más rurales. Por ello, el STEC-IC espera que los datos que le facilite la Consejería puedan permitir hacer una propuesta más ajustada y acorde a la realidad según cada municipio.

Sin embargo, más allá de esta indiscutible realidad que viene a ser un fiel reflejo de nuestra particular fragmentación demográfica territorial, existe otra realidad igualmente indiscutible y que es tremendamente lacerante. Nos referimos a la política de cierre indiscriminado de centros y de descapitalización de la educación pública llevada a cabo a lo largo de las dos últimas décadas por el Gobierno de Canarias, cuya Consejería de Educación ha sido responsabilidad casi exclusiva de Coalición Canaria durante casi treinta años. Fruto de esa política de recortes en inversión de cierre de centros es la actual situación de que vive Canarias. Una situación que, en el plano educativo, bien se puede comparar a  la situación que vive la Comunidad de Madrid en el ámbito sanitario, fruto de las mismas medidas de falta de inversión y desmantelamiento del sector público, en este caso, el sanitario.

Por ello, desde el STEC-IC, ya vamos poniendo en sobre aviso al actual Gobierno de Canarias: “Si no quieren convertirse en fieles discípulos de las políticas devastadoras llevadas a cabo a lo largo de las últimas décadas por Coalición Canaria, deben ponerse manos a la obra desde ya, buscar las alternativas, la financiación y las oportunidades para que se den las condiciones favorables para que el curso próximo se inicie en condiciones de seguridad, calidad para alumnado y profesorado así como de máxima equidad para todo el alumnado”.

A partir de ahora se abren dos vías; por una parte, la de las manidas y sobradamente conocidas excusas: no hay presupuesto, no hay espacio, no hay profesorado, no hay, no hay. En definitiva, no hay voluntad política. Por otra, la de la responsabilidad y la apuesta por defender una educación y unos servicios públicos de calidad: incrementar el presupuesto sanitario y educativo, recuperar los centros cerrados que reúnan condiciones y adaptar sus instalaciones para solucionar problemas de espacio en áreas muy congestionadas, recuperar espacios en desuso en centros infrautilizados, incrementar la plantilla docente y la no docente. En definitiva, devolverle a la Educación Pública Canaria lo que se le ha venido hurtando durante años.

Llegó el momento de pasar de las palabras a los hechos, de los discursos entusiastas a las misiones cumplidas. Llegó el momento de ver si aquellos que nos prometieron que no iban a ser como los anteriores sabrán estar a la altura.

Secretariado Nacional del STEC-IC




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×