Maquillaje del Cabildo de Gran Canaria con el “cuestionable certificado de FSC” sobre la gestión forestal

FSC es un organismo creado en Alemania, con muchas críticas y cuestionado, entre otras cosas, por su falta de independencia económica. La fuente de ingresos más importante es la cuota que pagan los titulares de los organismos certificados. ¿Cuánto tendrá que pagar el Cabildo de Gran Canaria por este certificado?

¿Realmente el pinar de GC es el mejor conservado y gestionado de todo el Archipiélago? Los incendios y la falta de limpieza de especies foráneas en los barrancos demuestran lo contrario.

Al contrario, el pinar de Tenerife, la Palma, La Gomera o El Hierro, son sin duda, ejemplo de recuperación y sostenibilidad del bosque originario. Gran Canaria fue la isla más desforestada, quedando apenas el reducto de Tamadaba, por la producción de caña de azúcar que necesitaba muchísima madera para reducir la caña a pasta de azúcar, la producción de carbón para los barcos de vapor y uso local para las cocinas, así como madera para exportación, podemos encontrar a día de hoy muebles y balcones en Flandes y otras latitudes europeas, por su calidad ante parásitos y por su longevidad. Sin duda el pinar grancanario fue el más castigado, destrozado y casi aniquilado. Y las distintas administraciones cabildicias han hecho muy poco comparable a la reforestación realizada en la mitad del siglo XX.

Lavado de cara del Cabildo

El lavado de cara que quiere darse el Cabildo con este certificado FSC, muy cuestionado en muchas partes del mundo, tapando su nefasta gestión durante los últimos años es insultante. La política forestal del cabildo se resume en su web con las siguientes lindezas: “Tras siglos de pérdida de superficie arbolada, la vegetación forestal se recupera de forma espontánea, proceso acelerado por el abandono agrícola y ganadero de laderas y fondos de barranco en los últimos decenios…. El Pinar también se encuentra en franca expansión, allí donde el ganado salvaje no se come a los jóvenes retoños”. En resumen, nada de una campaña mantenida y permanente de reforestación del pino canario, que es la especie principal que conforma después el sotobosque. Eso sí, siguen con la misma retahíla de culpar al ganado guanil de los destrozos en la flora, que, por cierto, ¿alguien ha visto alguna vez alguno? La realidad es bien distinta, lo que se recupera de forma exponencial después de las lluvias son las especies invasoras, cañas en los barrancos, pitas, tuneras, rabo de gato y eucaliptos. Que se recupere de forma natural, poblando zonas donde antes estuvo el Pinus canariensis, no es imaginable ni demostrable.

Amurga

Un ejemplo meridiano de la ausencia de repoblación es la caldera de Tirajana donde las laderas desde Risco blanco hasta la cueva de la media luna por el lado de Santa Lucía o las faldas del macizo de Amurga, por el lado de San Bartolomé, es un auténtico erial, con desprendimientos frecuentes de roca y peñones por falta del pinar y sotobosque.

Hay noticias, por transmisión oral de los lugareños, que hasta principios del siglo XIX el bosque poblaba toda la zona, y hasta en las partes altas del propio macizo de “Tamurga”. Se pueden observar varios ejemplares en esa zona por el contraluz al caer la tarde en Santa Lucía de Tirajana. Al contrario, al otro lado en los altos de Manzanilla, Fataga y Tunte la repoblación de los años 50 del siglo XX es claramente observable. Al final el cabildo de GC en la nefasta época franquista fue más eficiente y previsor que el actual. Sin embargo, en la caldera baja de Tirajana los riscos son un monumento al abandono de la repoblación. Con un poco de imaginación podríamos recrear toda la caldera de Tirajana como es hoy el pinar del municipio de El Paso, en La Palma, en su entrada a Taburiente, o como la propia Caldera de Taburiente, tupida de pinos, donde apenas hay intervención humana en el bosque natural.

En el documental de Manfred Ladwig y Thomas Reutter, se revela descubrimientos desagradables, como que el FSC no siempre retira la etiqueta ecológica a empresas acusadas de procesar madera de bosques talados ilegalmente, o que una empresa condenada por hacer talas ilegales en la selva tropical brasileña puede continuar utilizando la etiqueta de forestación sostenible. Un documental de investigación sobre los vínculos entre el FSC, las talas ilegales y el desalojo de los habitantes de las selvas. Un documental interesante que muestra sin ambages el trasfondo de la industria maderera.

Ecoembes

Entre otros “Socios” FSC tiene a Ecoembes, empresa criticada y denunciada en numerosas ocasiones porque realmente recicla el 25% del total de “basura” que los ciudadanos separamos y depositamos gratuitamente en sus contenedores. A diferencia, en Alemania, se retribuye con dinero o descuentos el reciclaje.

El reconocimiento, dice el Cabildo, que abre la posibilidad de poder recibir financiación externa que contribuya a garantizar el cuidado de los pinares de cumbre y supondrá, según el mismo, múltiples beneficios tanto para la naturaleza como para las personas. Y dice FSC: “La certificación es «un reconocimiento mundial por su valor como guardianes de los recursos hídricos, imprescindibles para garantizar el mantenimiento de la vida», explica Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España, quien destaca que, al hacer el mapeo del ecosistema dentro del proceso de certificación, los gestores forestales pueden identificar dónde tienen sus esfuerzos un impacto más significativo en la mejora de la zona”.

O lo que es lo mismo, el Cabildo tiene la “posibilidad” de mendigar dinero de fuera por algo que ya tiene competencialmente asumido y presupuestado. Por otro lado, tienen que venir los de fuera, FSC, a “decirnos cómo gestionar los bosques y pretender “fiscalizarlos”. Y no con un enfoque y una gestión autocentrada y decolonial y si con un mirada colonialista y depredadora que es lo que certifica FSC en los bosques y selvas del mundo, según numerosas denuncias de otros organismos conservacionistas como WRM (Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales).

¿Cómo se financia FSC?

La fuente de ingresos más importante para el FSC Internacional es la cuota que pagan “nuestros titulares de certificados”, la cual se usa para cubrir las operaciones medulares del sistema FSC. A esta cuota se le llama Cuota Administrativa Anual (AAF, por sus siglas en inglés).

Por tanto, FSC no es independiente y los certificados no son gratuitos, son pagados por las entidades certificadas. Más clara, el agua.

 

Manuel León

Artículo publicado originalmente en https://canariasdecolonial.com

 


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×