Mi fuente poética

Bebo de una fuente poética, leo a tomos
en una biblioteca rodeado de átomos,
ya ves que todo fluye en el cauce
y diseñé la puerta, la cerradura y las llaves.

Entré a las tres y me encontré con mi pasado
muy pesado a mi pesar, ¿qué habría pasado?
al hallar mi cuerpo cansado y desolado,
me sentí con la necesidad de esculpir
el recuerdo que aún llevo dentro,
me costó convencerlo para que se fuese por fin.

Salí del laberinto que mentes enloquece
para ser libre en un verde bosque, tan verde,
y es que a veces a diario, ser el abecedario
no ayuda a escribir mejores letras que respiren,
pero hace que las frases disipen todas mis dudas.

Joel Pérez Noguera

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