Valbuena dejó “carga de profundidad” en el Cabildo antes de marcharse al Gobierno de Canarias

Lo de él era asegurarse un puestito fuera del Cabildo como pudiera. Se apuntó al Senado para asegurarse, dado el tirón del PSOE nacional por el miedo a la ultraderecha, pero le salió la carambola del Gobierno de Canarias que definitivamente le permitirá otros cuatro años sin dar un palo al agua y a cuerpo de rey tirándose fotos con tortugas rescatadas (por supuesto por otros). Acaso, quien quita, compaginando la “transición ecológica” que en manos de éste no es más que agua de borrajas con las tasaciones a las que se dedicaba en el Cabildo cuando, sin embargo, cobraba exclusiva por lo que tuvo que devolver las perras que “incorrectamente” había cobrado. Pero aquí ya se sabe, eso es hasta un mérito cuando en ningún país del mundo de democracia consolidada podría volver a rozarse por la política jamás un personaje de estas características. ¡Con responsabilidades en incendios forestales y en gestión de residuos de dónde demonios sacaba el tiempo este pájaro para seguir haciendo tasaciones como aparejador!

En residuos todo lo dejó peor, fue capaz no sólo de echar a las voces críticas de la comisión de residuos del Cabildo (con la inestimable y sorprendente colaboración de Podemos a quien después le dio su voto en el Senado para que irregularmente pudieran formar grupo y mamarse un par de millones de euros que no les corresponden por normativa)…

En residuos todo lo dejó peor, fue capaz no sólo de echar a las voces críticas de la comisión de residuos del Cabildo (con la inestimable y sorprendente colaboración de Podemos a quien después le dio su voto en el Senado para que irregularmente pudieran formar grupo y mamarse un par de millones de euros que no les corresponden por normativa), que eso es antidemocrático pero en verdad es lo de menos, sino que se cargó las visitas de escolares al complejo medioambiental de Arico y, lo más grave acaso, desmanteló la Mesa de Fertilización Orgánica que había de enfrentar una salida distinta para la materia orgánica que no fuera el vertido o la incineración. Así, sin más, se la cargó y punto pelota.

En 2016 dijo que ese año saldría la licitación del contrato más importante del Cabildo, competente en la gestión del tratamiento de los residuos aunque Carlos Alonso consiguió hacernos creer que lo nuestro era mandar satélites al espacio, que al final salió in extremis casi en las puertas de las elecciones de 2019 con lo que no le tocaría al tal Valbuena resolverlo, el muerto para otro y chiquito embolado puesto que el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos ha optado este mes de agosto por la paralización cautelar puesto que ve indicios de que los argumentos de alguna de las empresas interesadas, de insuficiente dotación económica, puedan prosperar y para evitar males mayores.

… la tomadura de pelo de la declaración institucional contra la incineración, casi orgásmica para Podemos que en los cuatro años con Sabaté al frente no movió un dedo en iniciativa alguna más que  la de proponer papeleras para reciclaje en los colegios, también in extremis para intentar justificar lo injustificable, ni chistaron cuando Valbuena se cargó el programa de visitas escolares que estuvo en marcha más de una década por aquello de que los favores iban y venían y en mente ya estaba el pacto que después se materializó a cambio de nada que tenga que ver con el interés general tampoco.

En fin, una carga de profundidad que el flamante consejero de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias ha dejado sin espoleta en el Cabildo después de cuatro años de inacción total que terminaron con una ridícula declaración institucional sobre rechazo a la incineración sobre la que, ya en el cargo de consejero del Gobierno de Canarias, está advirtiendo que eso está en un veremos. Que yo sé que la gente no se lo cree pero lo ha dicho estos días en la autonómica: si no somos capaces de hacer la tarea, y aprobar con nota, seguramente tendremos que hablar de incineradora”, justo la tarea que él no consiguió hacer para Tenerife que en sus cuatro años de gestión, y los cuatro anteriores también en manos del PSOE por más que ‘Tenerife Ahora’ pretenda echarle la culpa a Coalición Canaria, sólo empeoró significativamente sus datos con respecto a lo más cercano que tenemos que es Gran Canaria. Con respecto a Europa no digamos nada porque sencillamente estamos de farolillo rojo sin más.

En fin, que la tomadura de pelo de la declaración institucional contra la incineración, casi orgásmica para Podemos que en los cuatro años con Sabaté al frente no movió un dedo en iniciativa alguna más que  la de proponer papeleras para reciclaje en los colegios, también in extremis para intentar justificar lo injustificable, ni chistaron cuando Valbuena se cargó el programa de visitas escolares que estuvo en marcha más de una década por aquello de que los favores iban y venían y en mente ya estaba el pacto que después se materializó a cambio de nada que tenga que ver con el interés general tampoco. Perritas y carguitos no más, y más piche que según éstos es la base fundamental para el desarrollo de las sociedades modernas.

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com




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