800 fallecidos y más de 17.000 afectados en la ascensión al pico de contagios

En este quinto día del estado de alarma, en el que Italia ha superado a China en número de fallecimientos (3.405), las nuevas infecciones detectadas han aumentado por encima del 25 por ciento y algo más los fallecimientos, con la Comunidad de Madrid como la más afectada, con 6.777 positivos y 498 fallecidos, seguida de Cataluña (3.270) y País Vasco (1.190)

Llegar al pico de contagios y hacerlo cuanto antes, ese es ahora el objetivo en la lucha contra la epidemia de coronavirus, mirando lo justo atrás, como recomiendan los expertos, y examinando con perspectiva los datos, que este jueves cifran en más de 17.000 las personas afectadas, con más de 3.500 nuevos casos, y en 800 los fallecidos, tras sumar más de 190 en las últimas 24 horas.

El Ministerio de Sanidad confía en alcanzar ese pico “en muy pocos días”, sin más precisiones sobre el tiempo de ascensión, aunque sí sobre su dureza, como ha subrayado el titular del departamento, Salvador Illa, y el director del Centro de Emergencias y Alertas Sanitarias, Fernando Simón, al afirmar que las jornadas que vienen “serán difíciles, porque irán aumentando los casos, aunque la tasa de crecimiento se va a ir reduciendo”.

En este quinto día del estado de alarma, en el que Italia ha superado a China en número de fallecimientos (3.405), las nuevas infecciones detectadas han aumentado por encima del 25 por ciento y algo más los fallecimientos, con la Comunidad de Madrid como la más afectada, con 6.777 positivos y 498 fallecidos, seguida de Cataluña (3.270) y País Vasco (1.190).

Si hollar el pico de contagiados es el primer gran objetivo, mantener la plena disponibilidad del sistema sanitario es la clave y en ese terreno es prioritaria la gestión de las unidades de cuidados intensivos (UCI), donde este miércoles había 939 pacientes (un 21 por ciento más) relacionados con el coronavirus, casi 600 de ellos en Madrid.

Medidas restrictivas

La premisa para que se mantengan las expectativas actuales de doblar el pico de infecciones en “pocos días” es que den el fruto previsto las medidas de cuarentena puestas en marcha el pasado domingo y que el gabinete de crisis valora a diario.

Simón ha insistido en que hay que garantizar hasta que empiece a haber un descenso estable, “sea un poco más pronto o un poco más tarde”, que “todos cumplimos con las medidas de distanciamiento social” decretadas para contener el virus.

En este contexto es importante mirar de nuevo a Italia, y más si se hace utilizando la perspectiva de la delegación de expertos chinos que ayuda a sus autoridades sanitarias, que este mismo miércoles ha planteado, a través de su responsable, Yang Huichuan, la necesidad de imponer más medidas restrictivas para “endurecer” el confinamiento porque han visto que hay demasiada gente en las calles.

En cualquier caso, las autoridades italianas ya han adelantado que están dispuestas a redoblar las medidas y a prolongar la cuarentena más allá del 3 de abril.

Extremar la protección es la consigna más repetida por las autoridades sanitarias, que insisten en que, si bien la mayoría de fallecidos son personas mayores, hay también algunos casos graves entre los jóvenes y, según ha remarcado Simón, hay información de al menos tres muertes de menores de 65 años sin patologías previas.

50.000 sanitarios

La grave situación por la que atraviesa el sistema sanitario con esta avalancha de contagiados y las bajas por infecciones y cuarentenas de muchos trabajadores del sector, ha llevado al Gobierno a echar mano de 50.000 profesionales a la espera de plaza, estudiantes y jubilados.

Un total de 7.633 son médicos residentes del último año de formación de todas las especialidades, a los que se suman unos 11.000 profesionales médicos y de enfermería que superaron las pruebas pero no obtuvieron plaza y unos 14.000 médicos y enfermeros jubilados en los dos últimos años. También estarán disponibles para prestar tareas de apoyo 10.200 estudiantes de enfermería y 7.000 estudiantes de medicina de último curso.

Los profesionales sanitarios, en primera línea en la lucha contra el coronavirus y a los que la población homenajea a diario, han sufrido hoy la primera víctima mortal, una enfermera de 52 años del hospital de Galdakao (Bizkaia) que llevaba ingresada desde hace seis días.

Son muertes que socialmente duelen más que otras, como las de los ancianos que han lo han hecho en soledad en numerosas residencias, donde el virus ha causado estragos y que el Gobierno trata de paliar con un protocolo que desde hoy tendrá carácter de orden y dotación presupuestaria para reforzar las plantillas, proporcionar equipos de protección y cerrar los centros que no reúnan las condiciones exigidas. 




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×