El futuro está en marcha

No hubo guaguas ni bocadillos gratis. No hubo actuación musical ni promesa de bailoteo. Nadie iba porque pasaban lista o porque su ausencia podría costarle el trabajo. Tampoco la presencia serviría para conseguir el favor de un cargo público o un empleo para un hijo. No era un Primero de Mayo de esos en donde se espera la presencia de los miles de enlaces sindicales de los sindicatos millonarios españoles, pero que sin embargo no aparecen y tampoco la convocatoria había tenido el inmenso altavoz de televisiones y radios de pago o a las órdenes.

Muy al contrario, se trataba de una manifestación organizada sin padrino, sin dinero, contracorriente, en medio de un clima de españolismo cocinado y caldeado por doquier que hasta intimida por su violencia verbal. No había fotógrafos, ni periodistas, ni agencias, porque para estos casos hasta la sola mención está oficialmente prohibida hasta la más mínima línea editorial. Sí, hubo entre 400 y 800 personas, [email protected] militantes de la dignidad canaria,  [email protected] exponentes de ese independentismo que estuvo, está y estará siempre alzado y que se mueve por un noble y compartido ideal. Cuatrocientas u ochocientas personas sí, más que en el último Primero de Mayo, más que en un Congreso de NC o de Podemos en Canarias. Cuatrocientas u ochocientas sí, como en los graderíos de una luchada de los mejores puntales o llenando el Teatro Pérez Galdós para unos premios Canarias. En unos tiempos en donde las grandes causas tienen muchos más canales de expresión, las calles de Aguere recibieron en una soleada mañana el anual y perseverante grito de la Canarias Libre, ese que Secundino Delgado ya dijo que no deberíamos recoger jamás.

Que debemos trabajar más y mejor para, esta vez sí, hacer las cosas de forma diferente a lo que hemos hecho en estas últimas décadas, sí. Que las expectativas que tenemos puestas sobre el proceso de unidad se deben tejer a conciencia y dando pasos certeros, también.

En opinión de [email protected] de Canarias, lo del pasado sábado 20 de octubre en Aguere es otro paso hacia adelante. No nos contentamos porque aspiramos a más, pero en esa aspiración hay tarea por hacer para la que, esta vez, debemos exigirnos más. Más y mejores argumentos, más conexión con la realidad sin renuncias, más amplitud de miras sin perder referencias.

Todo nuestro agradecimiento y reconocimiento a esos y esas puntales de la comisión organizadora que, como siempre, pusieron todo su corazón y militancia, en que ese acto de reafirmación nacional pudiera tener lugar.

AQUÍ ESTAMOS. CAMINAMOS. SEGUIMOS ALZADOS.

UNIDOS SOMOS MÁS FUERTES

 

[email protected] de Canarias

@CanariasHijos 




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