El pensamiento positivo… ¡podemos conseguirlo!

Dedicado a todas aquellas personas que

alguna vez nos hayamos perdido en la tristeza.

La vida pasa a veces como una apisonadora por encima de nosotros y a veces nos cuesta muchísimo sacar una sonrisa de la vida.

Cuanto antes dejemos pasar las cosas y cuanto antes dejemos de sufrir por los malos momentos y por las malas cosas, antes retomaremos el control de nuestra salud tanto psíquica como física.

La actitud positiva ante la vida, desde mi punto de vista, no es verlo todo bonito como si no pasara nada, normalmente nos suceden cosas,  creo que hay que ser realistas con las cosas que nos acontecen, y del mismo modo creo que  deberíamos tener una visión “naturalmente” positiva de las cosas que nos pasan y le pasan a las personas cercanas de nuestro entorno.

 Esto implica que aceptemos las cosas tal cual suceden, no hablo de resignación sino de aceptar para poder actuar. Yo creo que no hay nada malo ni bueno, ni personas malas o buenas, sólo circunstancias diferentes que nos hacen ver las cosas y reaccionar ante ellas siempre de forma distinta, además de que no siempre vamos a estar en buena disposición de aceptarlo y comprenderlo todo.

 Si aceptamos que nuestra vida es un carrusel de acontecimientos constantes, que unas veces serán maravillosos y que otras tantas veces serán malos, tendremos una visión amplia de nuestra existencia. El aprendizaje de cada cosa que aparezca en nuestra vida, sea mala o buena, es el fin para conseguir ese equilibrio que nos haga navegar a través de una vida plena y llena de riqueza.

 Hay cinco aspectos que podrían ayudarnos a sobrellevar las cosas malas de la vida y que nos aportarán una visión, quizá, distinta de las situaciones y de cómo actuar…

CREAR EL PENSAMIENTO POSITIVO

Todos podemos crear nuestro propio sentimiento positivo de la vida y de las cosas, es más, no nos merecemos otra cosa ya que en el pensamiento positivo encontramos la claridad de las situaciones. Con un poco de esfuerzo podemos cambiar nuestra forma de ver las cosas para que podamos alcanzar una comprensión y desarrollo de las mismas que hagan que nos aporten cosas buenas.

AGRADECER

Para empezar deberíamos ser agradecidos por todo y con todo lo que tenemos en la vida: salud, familia, trabajo, amigos, y todo lo bueno que nos rodea cada día y de lo que a veces ni nos acordamos ni valoramos…

Hemos de dar gracias cada día por todas las cosas bonitas que tenemos a nuestros pies y deberíamos agradecerlo en voz alta para que lleguemos a ser conscientes de verdad de lo que tenemos. En el caso de que nos falte algo esencial para nosotros, quizás sea ahí donde deberíamos trabajar para afianzar nuestro objetivo.

SONREIR

Aunque parezca un gesto insignificante, sonreírte a ti y a los demás aportará una dosis de alegría, positividad y armonía que no esperábamos. Es cuestión de esforzarse por sonreír, veremos y sentiremos la alegría de vivir y veremos las cosas desde un punto de vista distinto…

DEJAR QUE SE VAYAN

En un momento dado las personas, sentimientos y cosas dejarán de estar o pertenecer a nuestro entorno, cosa que es normal, y deberemos dejar ir todo aquello que ya no va a estar a nuestro lado. Aceptarlo y vivirlo como algo normal y  natural será una buena disposición a dejar el hueco a las personas, sentimientos y cosas nuevas que vendrán a nuestra vida. Así podremos disfrutar y asumir las nuevas ilusiones que nos aportarán cosas novedosas a nuestra vida. Hay que intentar disfrutarlo.

COMPARTIR

Más allá de la rutina diaria, de los problemas y demás, deberíamos compartir con nuestra pareja, familiares y amigos las cosas nuevas que se acercan, sonreír y disfrutar en conjunto nos dará una visión de grupo y nos hará sentir bien al lado de las personas que queremos, no olvidemos sonreír.

Vamos a cerrar esta pequeña reflexión con un ejemplo que para mí personalmente desmorona cualquier negatividad en mi vida.

Cada día, muchos de nosotros,  podemos salir a la calle con la simple y llana intención de tomar un café en cualquier cafetería y compartir con las personas de nuestro entorno un momento distendido. Del mismo podemos ir a trabajar, a la playa, al cine, etc… Podemos oír, ver, reír, etc. Así pues yo me pregunto cómo podemos a veces decir que estamos hartos de todo y que estamos cansados de la vida… Yo prometo que esta reflexión me hace pensar que otras personas no pueden hacer lo que yo hago. No puedo decir que la vida es siempre maravillosa, pero si puedo decir que muchos de nosotros somos afortunados por lo que tenemos y podemos disfrutar. Con nuestra actitud positiva podemos ayudar a otras personas a ser y a aprender a ser felices. Nuestras actitudes se contagian, ya sean buenas o malas”

 

 

 

Juan Antonio Gómez Jerez






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