Nacional- Unidad Si, pero no a cualquier precio: hagamos lo que dijimos que íbamos a hacer I

Desde el primer día que publiqué un artículo de Opinión en este y otros medios (en el muro que me cerraron por una denuncia) he abogado por la necesidad de unidad de acción al menos, ya que entiendo que unidad política es imposible, dado que cada persona “es un mundo” y aunque haya miles de cosas que nos hacen iguales hay otras tantas o más que nos diferencian y pretender tal cosa es no solo antinatural sino irrealizable en la práctica. También que ambas vías, la internacional y la local eran complementarias siempre y cuando se afrontaran las cosas “primero en casa”, creando un Frente Unitario al menos en la acción, y posteriormente, una vez afianzados dentro y constituidos en movimiento mayoritario con el apoyo de nuestro pueblo, dar el salto fuera si esa fuera la única opción que nos quedara. Quiero aclarar esto porque sigo pensando igual.

También quiero aclarar que todas las colonias que en el mundo han sido y hoy no son, solo se han sacudido el yugo colonial de dos únicas formas: la lucha armada y la lucha política mediante el empoderamiento y resistencia popular. El movimiento independentista en Canarias, al no haber condiciones objetivas “dentro y fuera” decidió en su momento dejar la lucha armada para emprender una lucha política que obtuviera la consecución de los Objetivos Nacionales de Descolonización e Independencia (el orden de los factores no altera el resultado de la suma), pero en el pasado no se han hecho demasiados esfuerzos, o no los debidos en este sentido, algo que parece estar cambiando, afortunadamente.

En la Cabilia (Estado postcolonial de Argelia) el pueblo cabilio se ha dotado de tres organizaciones para defender sus intereses que copan el 95% de los votos de aquellas tierras, y son el Movimiento para la Autonomía de Cabilia, el partido Reunión y Democracia, y el Frente de Fuerzas Socialistas. Para una experiencia de “partido único”, debe haber una preparación y educación política y nivel de compromiso tal que lo haga viable, o fracasará, por lo que como decía al principio, aún compartiendo la mayoría de intereses comunes, “cada persona es un mundo”, y mientras no haya ese nivel de educación política optimo, es natural que los ideológicamente afines se unan y se coordinen con otros que comparten objetivos comunes, y eso mismo veo que empieza a ocurrir en Canarias, donde las organizaciones de izquierda, o al menos algunas de ellas, quieren construir una “marca política” que las distinga de todo lo que hay por ahí, algo nuevo, en torno a las siglas “Somos”.

Pero ¿Somos Lanzarote, Somos Tenerife, Somos…insularistas o Somos [email protected]? Lo digo porque no estando ya en el Siglo XV, donde éramos entidades insulares autónomas y en algunas islas ni siquiera eso sino cantones más o menos enfrentados entre sí, ahora, en la actualidad somos una Única Entidad Política y Cultural, luego “Somos [email protected]” ¿O no, y vamos a seguir haciéndole el juego al pleito insular y a los caciques al servicio de España que quieren a las Islas divididas y enfrentadas? Me produce una tristeza indescriptible cuando oigo hablar de Federación, Confederación…. ¿Qué coño nos pasa? ¿Es que todavía cala en nosotros el discurso colonialista de que en cada isla había una cultura y un pueblo distinto? ¿Es qué no está demostrado hasta la saciedad que nuestros antepasados tenían el mismo origen racial y cultural? Pues a ver si somos coherentes de una vez, que eso que llaman algunos “buscar equilibrios de las islas menores” tiene muy fácil solución sin recurrir a métodos antidemocráticos (sobre valorar el voto de unos por encima del de otros) ni ahondar en insularismos insolidarios y fragmentadores del pueblo (de explicar este mecanismo este me ocuparé próximamente).

Como decía más arriba, me parece justo y coherente que quienes compartes unos puntos de vista iguales o parecidos se unan formando “frentes de acción política”. Bien parece que por la izquierda ya se está caminando en ese sentido, pero convendría que por “el centro y la derecha” se hiciera lo mismo, se organizaran, porque no solo es lo lógico, sino indispensable si se quiere confluir con el resto de los independentistas, para optar por la vía política que se decidió en su momento con la declaración del “alto el fuego” y la apuesta por la vía de las instituciones.

Digo que es indispensable que el “centro y la derecha” independentista se unan y creen “su programa” por dos motivos fundamentales y que todo el mundo entenderá, habida cuenta de que en cuatro décadas no ha sido posible la formación de un único frente de lucha. Que yo sepa, al menos de forma oficial, ninguno de los partidos y grupos, asociaciones etc., de nuestro “campo” se declara abiertamente antidemocrático y partidario de una dictadura personalista sino todo lo contrario. Si el voto libre es el principal distintivo de una democracia, hay dos cosas intrínsecamente imprescindibles para que haya elección libre, democracia y son:

1- Determinar quienes tienen derecho a votar (se entiende en la toma de decisiones de esos “frentes” en la acción conjunta)

2- Tener algo que votar, es decir, tener varias posibilidades u opciones para que los votantes puedan elegir (el sistema de “aclamación espontánea” se daba solo en el estalinismo, tan denostado por la derecha y parte de la izquierda)

En este caso, donde existen organizaciones de izquierda con un pensamiento ideológico distinto al de organizaciones de centro y derecha que también tienen un planteamiento ideológico distinto al de las primeras, lo lógico y recomendable, es que unos y otros, aliados o no, presenten un programa, unas líneas básicas de cómo organizar un futuro Estado Canario Libre, y someterlo al escrutinio del conjunto de los soberanistas canarios. Es lo que cabe en democracia y lo único que puede hacerse desde este punto de vista. Por otra parte, resulta lógico e indispensable saber con qué fuerza cuenta realmente cada “ente agrupado”, una condición imprescindible, saber quién es quién y que preconiza, de igual forma que es igualmente imprescindible saber que apoyo real tiene cada sector político (izquierda, centro, derecha…) para configurar y realizar los acuerdos necesarios para que al menos todas las organizaciones independentistas, independientemente del credo político que tenga cada una, puedan confluir en una unidad de acción que nos conduzca a la consecución de nuestros Objetivos Nacionales ¿O no?

(Continuará- Unidad Si, pero no a cualquier precio: Partidos y unidad de acción, la fuerza de la democracia II)

Desde la Vieja Fortaleza, Rukaden Ait Anaga

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