Ultraviolencia

“Es ultraviolencia porque nos atacan directamente. Cuentan, por lo visto, con la complicidad de todos los grupos claustrales de estudiantes que no hacen nada en contra de esto. No vamos a parar hasta tumbar estas medidas. Nuestra forma de ver la política no puede entender por qué se actúa deliberadamente para hacer daño a las economías de muchas familias”

Esta semana, los grupos de estudiantes Libertad Estudiantil (LE) y Grupo de Estudiantes ULL (GEULL), junto con los grupos del profesorado REDULL y RC, han sacado una propuesta en relación a la convocatoria de septiembre. Más adelante explicaremos, si aún hace falta, el por qué esta nueva asociación es ya de por sí alarmante.

La propuesta consta de tres puntos principales, entre los que destacan la eliminación directa de una de las convocatorias. En la primera convocatoria, también se eliminaría también el DOBLE LLAMAMIENTO. Es decir, solo tienes una semana para hacer los exámenes de ese cuatrimestre: adiós a poder organizarte con la distribución de las asignaturas y a tener días de descanso entre medio de examen y examen. Por suerte, ¡sí que han tenido la decencia de permitir un segundo llamamiento en el caso de la convocatoria de julio!

Ya llevamos meses avisando desde las plataformas estudiantiles por qué estas medidas son precarizantes y, por ende, terriblemente violentas hacia nosotras las estudiantes. Nos han ignorado, lo que supone un agravante de estas acciones. No solo hay un ataque directo a las economías de nuestras familias y a nuestras posibilidades de desarrollo académico, sino también que nos ignoran provocativamente: ¡llevamos meses protestando contra la supresión de la tercera convocatoria y su respuesta es una nueva propuesta aún más restrictiva! Estos grupos deleznables —hagamos un ejercicio de honestidad y llamemos a las cosas por su nombre— son completos cómplices de las alarmantes tasas de abandono, consecuencia. La universidad, solo para quien se la pueda permitir. Señalamos directamente al Rectorado y su Equipo de Gobierno, que asiste impasible a todo esto. A estas alturas no vamos a fingir sorpresa. Venimos de un curso bastante convulso en el que el Equipo de Gobierno no asumió responsabilidades en ninguna de las polémicas en las que se vio involucrado: mal estado de las residencias, segundas matrículas, la entrada de policía en la universidad, la no aplicación del protocolo trans…

Sabemos por fuentes fiables, además, que esta propuesta, hecha pública, primero por los grupos claustrales estudiantiles mencionados, está propulsada “por debajo de la mesa” por el equipo de la rectora. ¿A qué están jugando? No somos ninguna ficha que mover en el tablero electoral del politiqueo universitario. Es obsceno que se juegue con la situación económica de las aproximadamente 20.000 estudiantes de la ULL: es ultraviolencia. Es ultraviolencia porque nos precariza. Es ultraviolencia porque nos atacan directamente. Cuentan, por lo visto, con la complicidad de todos los grupos claustrales de estudiantes que no hacen nada en contra de esto. No vamos a parar hasta tumbar estas medidas. Nuestra forma de ver la política no puede entender por qué se actúa deliberadamente para hacer daño a las economías de muchas familias.

Coordinadora de Estudiantes por la Defensa de Septiembre

 

 

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