A los negacionistas

Pero ahora que sólo se pide ponerse una mascarilla, lavarse las manos y mantener un poco la distancia, ahora es cuando emerge usted de las profundidades para advertirnos de que todo es mentira, que la señora que está llorando por que se le han muerto los padres es mentira, que el chico que te cuenta el tormento que sufrió en las semanas ingresado en la UVI es falso, que los miles y miles de muertos aquí y allí son por otra cosa

Partiendo de la base de que toda crítica constructiva y cuestionamiento del orden impuesto siempre beneficiará en una mejor sociedad, quiero preguntar a los negacionistas, a aquellas personas que creen que “todo esto es para someternos y controlarnos”:

¿Cuándo se salía a manifestarse y pelear por una Educación Pública gratuita, bien financiada y con programas adaptados a la realidad histórica y social del lugar, dónde estaba usted? ¿Cuándo se salía a pelear por una Sanidad Pública que contara con todos los medios necesarios humanos y materiales y se reclamaba más inversión financiera en I+D+I (lo bien que nos hubiera venido ahora), usted dónde estaba? ¿Cuándo se salía a evitar que fondos buitres y especuladores tiraran a miles de familias a la calle, usted dónde estaba? ¿Cuándo se salía a reclamar mayor soberanía alimentaria (que permitiría no tener que depender de las grandes marcas productoras que controlan qué, cómo y cuándo se distribuye un alimento), usted dónde estaba? ¿Cuándo se luchaba (y lucha) por evitar mayores destrozos medioambientales en pro de un modelo urbanístico y turístico condenado al fracaso, usted dónde estaba? ¿Cuándo vecinos, a pocos kilómetros de su casa, luchaban para que se les quitaran antenas de móviles que podían estar perjudicando a su salud, usted dónde estaba? ¿Cuándo a lo largo y ancho del Planeta, multitud de pueblos han solicitado apoyo para poder elegir libremente su futuro sin que grandes y belicosas potencias les sometan y controlen, usted dónde estaba?

Pero ahora que sólo se pide ponerse una mascarilla, lavarse las manos y mantener un poco la distancia, ahora es cuando emerge usted de las profundidades para advertirnos de que todo es mentira, que la señora que está llorando por que se le han muerto los padres es mentira, que el chico que te cuenta el tormento que sufrió en las semanas ingresado en la UVI es falso, que los miles y miles de muertos aquí y allí son “por otra cosa”. Ahora es cuando nos adviertes de microchips, modificaciones genéticas o hasta que la Tierra es en realidad plana y somos juguetes en manos de unos seres alienígenas. Ahora que se necesita un poco de paciencia y sentido común es cuando vienes a ayudar a despertarnos, para que no seamos marionetas…

Y algunos dirán, “pues yo si estaba en esta o aquella lucha”, y los que siempre han estado durante los últimos 10, 15 o 20 años en todas dirán “pues no recuerdo haberte visto”, porque en un sitio chiquito como Canarias, los que han ido a todo son como una “familia”, se conocen, han sufrido juntos y soportado juntos más de un abuso mientras luchaban por un mundo mejor, mientras luchaban porque nadie fuera sometido ni controlado. Y precisamente ahora esa gente si se está comportando con la debida coherencia que conlleva el momento, arrimando el hombro, sin dejar la crítica constructiva ni el cuestionamiento de órdenes impuestos.

Francisco Edú Elá Hernández




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