El anticolonialismo canario ante un reto histórico

Tras 40 años de constantes retrocesos, el anticolonialismo canario afronta un reto de dimensión histórica: resurgir o perder definitivamente todas sus opciones de ser una alternativa política real para el país.

Con sus aciertos y también sus errores, desde la época del MPAIAC o de Pueblo Canario Unido, el independentismo canario apenas ha tenido capacidad de inquietar a los gobiernos españoles.

A los desencuentros entre nosotros se fueron sumando las derrotas ante el adversario común. Después vino la vampirización de símbolos patrios, de proclamas y hasta de algunas reivindicaciones descafeinadas por organizaciones políticas que, no siendo independentistas, explotaron políticamente el vacío que dejó nuestra retirada. Así tenemos hoy a Coalición Canaria, Nueva Canarias y hasta Podemos y sus satélites sacando réditos que, habiendo un anticolonialismo unido, bien organizado y con una propuesta clara y atractiva, serían para nosotros y nosotras.  

A día de hoy, estamos ante una primera fase de nuestro resurgir, la de unir todas nuestras fuerzas, la de hacer un ejercicio tan ejemplar de generosidad y altura de miras, que de golpe nos situaría ya en un escenario diferente, al reunir los apoyos de un “ejército enorme” de decenas de miles de canarios y canarias movilizados, motivados y firmemente determinados a defender la causa canaria.

No tiene sentido alguno, no diría bien de nosotros y nosotras si no conseguimos ese primer objetivo. Ha llegado el momento de arrebatar a CC y NC un protagonismo político que ni merecen ni se ajusta a una verdadera defensa de Canarias.

Ha llegado el momento de que los indignados canarios abandonen la idea de que Podemos era verdaderamente una opción que traería cambios reales y a mejor para una mayoría social masacrada por el régimen del 78, que en Canarias es además el colonial.

Ha llegado el momento de que de verdad decidamos si queremos ser cabeza de león o cola de ratón, si queremos salir del armario de la historia o permanecer en una nostalgia estéril de una independencia que nunca llegará.

Es ahora o nunca. Es momento de aceptar nuestras diferencias como riqueza y dejar de repartir RH. Es tiempo de mirar hacia atrás y observar el erial que ha generado nuestra cerrazón y abrazar un proceso de confluencia que se convierta en hormigón armado indestructible.

Cualquier escenario será mejor que el actual si los anticolonialistas nos convertimos en una fuerza poderosa, porque acabarán las luchas de patio de colegio entre derechas y supuestas izquierdas en el Para-lamento, para centrar todo en una lucha entre dependentistas e independentistas, entre más de lo mismo y un futuro libre.

A más tardar en noviembre se tiene que tener una hoja de ruta clara, una alianza de país cerrada, una propuesta política de mínimos lista y un plan de trabajo sin demoras.

La historia no nos absolverá si se da una derrota más por no saber estar a una altura política que o es la de patriotas o simplemente no será.

[email protected] DE CANARIAS acepta el compromiso de unidad lanzado por Unidad del Pueblo (UP) y Alternativa Nacionalista Canaria (ANC), les invita como partidos a ampliar el espectro y naturaleza de una alianza de país ganadora y a concretarla antes de finales del mes de noviembre.

El futuro o es nuestro o no será.

¡Viva Canarias Libre!

 

[email protected] de Canarias 




Un comentario sobre “El anticolonialismo canario ante un reto histórico

  • el 31 agosto, 2018 a las 11:48 am
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    Hay dos frases de José Martí (1853-1895) esclarecedoras al respecto “La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político” y esta otra “Debe hacerse en cada momento, lo que en cada momento es necesario”. Ahul y adelante.

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