El Banco Español de Algas advirtió sobre la toxicidad de las “microalgas”: asma, irritación cutánea o el desarrollo de tumores primarios de hígado

Fernando Clavijo y su Ejecutivo no han gestionado de forma precisa y con la suficiente transparencia la crisis de las “microalgas”

Un análisis del Banco Español de Algas advirtió sobre la peligrosidad de las “microalgas”. En el certificado de análisis, firmado por el doctor Emilio Soler Onis, taxónomo del Banco Español  de Algas, y la doctora Antera Martel Quintana, curator del mismo organismo, se advertía sobre la toxicidad de las colonias de Trichodesmium erythraeum: “especie marina de cianobacterias que suele formar floraciones extensas en mares tropicales y subtropicales, incluidas las aguas del Archipielago Canario”. 

El análisis se realizó a partir de una muestra de agua de mar “recogida desde embarcación” en la Reserva Marina del entorno de la Punta de La Restinga-Mar de Las Calmas, en la Isla de El Hierro. En el certificado de análisis, realizado entre el 23 y el 24 de junio de 2017 (fecha del informe: 26/07/2017) se señala que Trichodesmium erythraeum, la mediática microalga, “está considerada como especie nociva y en algunos casos tóxica”, y que “en altas concentraciones como las que se presentan en las floraciones (blooms) masivas de esta cianobacteria pueden afectar a la salud pública y fauna marina”. De forma particular, “en humanos han sido asociados casos de síndromes respiratorios producidos por el aerosol que desprende T. erythraeum y en contacto con la piel causan irritaciones cutáneas y prurito. Una exposición continuada a esta cianobacteria puede promover el desarrollo de tumores primarios de hígado a medio-largo plazo”.

Las recomendaciones eran precisas: “prohibir el baño en playas y costas donde se observe o aviste una discoloración del agua. Evitar el contacto con las manchas y no realizar actividades cerca sobre todo aquellas personas que puedan desarrollar cuadros asmáticos”. Asimismo,seguir las recomendaciones de las autoridades locales y/o regionales sobre este evento”. Y, por último, “hacer un seguimiento de la evolución de las manchas que están cercanas a la costa con el fin de alertar sobre la dirección de las mismas”.

Este análisis deja en entredicho la actuación del Gobierno de Canarias. El llamado a la calma del consejero de sanidad del Gobierno de Canarias, José Manuel Baltar, no tendría en cuenta las patologías señaladas, dado que en Canarias las enfermedades respiratorias son muy frecuentes, y que -según se informó el pasado mes de mayo- “el asma en la población canaria triplica la media del país”.   

Fernando Clavijo y su Ejecutivo no han gestionado de forma precisa y con la suficiente transparencia la crisis de las “microalgas”. El silencio del presidente durante las primeras semanas, a raíz de que se desatara la alarma en la población, y la lentitud o pasividad institucional a la hora de gestionar el problema indican la enorme distancia que existe entre la ciudadanía y sus gobernantes en el Archipiélago. Sin duda alguna, las autoridades se plegaron a los intereses de una industria turística especializada en la extracción masiva, y poco ética, de rentas derivadas de una sobreexplotación de los recursos naturales del Archipiélago.

En conclusión, se trató de silenciar descaradamente a la opinión pública canaria, al tiempo que se señalaba que las cianobacterias no suponían, prácticamente, ningún riesgo para la población. En definitiva, solo quedaría saber quién o quiénes asumirán políticamente la responsabilidad de no informar de forma adecuada y precisa, atendiendo a los datos que nos ofrece este certificado de análisis del pasado mes de junio, sobre las mal llamadas “microalgas”.

 

 

 

 

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