El Hospital Universitario de Canarias ya no aguanta más

En este centro de trabajo, referencia para una población de 600.000 habitantes del Área Norte de la isla de Tenerife y La Palma, se mantiene un importante déficit sufrido por usuarios, pacientes y trabajadores, que se hace palpable no solo a través de los recortes en materia de personal sino por el continuo deterioro de las infraestructuras e instalaciones, que llevan 15 años sometidas a un parcheo que empeora la situación e incrementa el gasto y los riesgos.

Así, cuestiones como la ampliación del cuadro eléctrico, la sustitución de los grupos electrógenos (solo funciona uno, a partir del último cero energético, después de más de tres años “intentando” adquirir un grupo nuevo), la renovación de los ascensores, las nuevas instalaciones del Servicio de Laboratorio Central, Microbiología, Anatomía Patológica, Farmacia Hospitalaria (con un informe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales reciente y que confirma que no cumple ) y Cocina; la rehabilitación integral de las plantas de hospitalización y de los centros del Área Norte en general, para mejorar la calidad de la estancia y confort de los pacientes y los trabajadores, los Almacenes (con un requerimiento de la Inspección de Trabajo donde se expone que no cumplen con la normativa vigente, tras reiterarse graves accidentes laborales), la Lavandería… son solo ejemplos de la obsolescencia de las infraestructuras e instalaciones que desde Intersindical Canaria hemos venido denunciando a lo largo del tiempo.

Estado del techo de la cocina

Ambos factores, producto del estrangulamiento presupuestario, condicionan el factor asistencial de tal modo, que no en vano cuenta este centro con las más numerosas del SCS, tanto quirúrgicas, como de pruebas diagnósticas como de especialidades. Y es que ni para estos, ni para otros temas, ni el actual equipo directivo, ni la Consejería de Sanidad ni el Gobierno de Canarias mantienen una actitud de mínima responsabilidad en defensa del HUC que, como servicio público constituye un derecho fundamental de la ciudadanía, siendo discriminados durante años presupuestariamente por parte de los sucesivos y actuales responsables del gobierno canario y del Servicio Canario de la Salud.

Pero continúan los remiendos: con las recientes e inacabadas obras del antiguo Cuerpo D, que antes era una zona a derruir y ahora se construye sobre ella, del edificio del Mortuorio, del Hospital de Día y del Servicio de Esterilización del mal denominado Hospital del Norte (que carece de verdaderos Quirófanos, Paritorios, Laboratorios, Servicio de Rehabilitación), todas ellas pendientes de correcciones importantes porque no cumplen su cometido.

Desde Intersindical Canaria entendemos que el HUC, la ciudadanía y trabajadores de su Área de Referencia ya no aguantan más dislates, por lo que instamos a las autoridades del ejecutivo a tomar decisiones políticas valientes: que cese el estrangulamiento hacia nuestro centro y  se vaya a la equiparación de plantillas a los ratios del SCS y a un abordaje de rehabilitación integral de unas instalaciones e infraestructuras de más de 50 años y se recuperen y actualicen los planes directores de obras para ir a un nuevo centro, dimensionado y adaptado a la normativa.


Foto de portada: Grupo electrógeno del HUC obsoleto




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