El túnel de Erjos o la gran estafa a la movilidad sostenible en Tenerife

Pero este es el panorama, un planteamiento que con el autodenominado ‘ecosocialismo’ en la oposición hubiera tenido algo de contestación en la calle, pero con el ‘ecosocialismo’ en el gobierno (en casi todos los gobiernos ya de una manera o de otra) este disparatado planteamiento ha desfilado al estilo castrense por delante de nuestras narices arrasando por casas, espacios protegidos, tierras de cultivo, pinares y laurisilva en El Tanque o Santiago del Teide como si tal cosa y con precios de expropiación realmente vergonzantes para los de siempre

No es un simple túnel de cuatro carriles, que ya es bastante si tenemos en cuenta que son cinco kilómetros nada menos que hay que ventilar e iluminar con luz eléctrica, es que esa obra podría dar la vuelta como si de un calcetín se tratara al actual panorama de la movilidad en la isla de Tenerife. No lo va a hacer, ni mucho menos, puesto que varios tapones se lo impiden como es el caso del tramo Los Realejos – Icod, hoy en día ya colapsado y carretera de alta siniestralidad donde las haya o los nuevos tramos de anillo insular, abiertos estos últimos años y con un solo carril en tramos concretos. Vamos, que al final y ante el aumento del tráfico en busca del ahorro de tiempo por el nuevo túnel los taponamientos se van a producir un poco antes o un poco después, depende, y el supuesto ahorro se podría convertir en un pequeño drama. Lo de aumentar carriles, demostrado científicamente, hace que la gente ajuste más el horario y que aumente el número de desplazamientos entre un 15 y un 20%, con lo que el negocio lo hacen los del piche, los vendedores de coche y de combustible pero para de contar.

A poco que Ambrosio Jiménez consiga desatascar su gran proyecto del gigantesco centro comercial de Las Torres, en Adeje, a un vecino de Icod le podría resultar más sencillo ir de compras hasta allí que llegar a El Trompo, en La Orotava. Y cualquiera diría que en la isla de Tenerife lo que menos necesitamos es fomentar los desplazamientos en coche privado (¿alguien se cree que el túnel lo hacen para favorecer el transporte público cuando a día de hoy no hay ninguna guagua verde que circule por los nuevos tramos de anillo abiertos desde hace años?) y apostar por servicios de calidad a nivel comarcal. Pero los tiros no van por ahí, se trataría más bien de convertir a la isla en una especie de tiovivo donde nadie se lo tenga que pensar dos veces para ir de una punta a otra por trabajo o lo que sea, en coche privado claro está porque de lo contrario ¿a qué tanto carril?

Desde este punto de vista Erjos representa, además de un dispendio sin precedentes, un cambio de paradigma siempre buscado por los que se mueven en el negocio de las grandes obras y los que se benefician de que esta tierra sea una de las primeras del mundo en coche por habitantes, unos 800 por cada mil personas. No sólo es más piche, más coches y más desplazamientos sino que definitivamente se tendrán que desbloquear los proyectos de autopista Los Realejos – Icod, segundos y terceros carriles por aquí y por allá (ya Adeje en sentido Santa Cruz colapsa por las tardes con lo que esto representará el caos definitivo) y todo ello mientras el transporte público seguirá languideciendo porque la guagua que pasa por los pueblos tardará el doble, mínimo, de lo que se tarda en el vehículo privado.

Pero este es el panorama, un planteamiento que con el autodenominado ‘ecosocialismo’ en la oposición hubiera tenido algo de contestación en la calle, pero con el ‘ecosocialismo’ en el gobierno (en casi todos los gobiernos ya de una manera o de otra) este disparatado planteamiento ha desfilado al estilo castrense por delante de nuestras narices arrasando por casas, espacios protegidos, tierras de cultivo, pinares y laurisilva en El Tanque o Santiago del Teide como si tal cosa y con precios de expropiación realmente vergonzantes para los de siempre. De hecho han comenzado las obras y ningún colectivo ecologista, y mucho menos ‘ecosocialista’, ha dicho una palabra al respecto, básicamente porque Fernando Sabaté, el gran gurú del ecologismo político canario (acaso venido a menos hoy día) y otrora convencido independentista, echara agua bendita sobre el proyecto desde su sillón en el pleno del Cabildo de Tenerife desde el que levantó el brazo para defender el modelo de infraestructuras propuesto por Coalición Canaria y PSOE para esta isla. Simple historia, tristísima pero es nuestra historia.

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com/




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