A vueltas con el tranvía a Los Rodeos que no solucionará absolutamente nada tampoco

Tenerife no tiene plan de movilidad, tenía uno de residuos, que aprobaron por unanimidad en 2009, pero se lo pasaron por el arco del triunfo, con las consecuencias de todos conocidas, con que casi mejor no planificar nada porque, al fin y al cabo, eso cuesta dinero y tiempo que efectivamente se puede emplear en ocio o actividades varias en lugar de tanto pensar y pensar, ni que fuéramos cabezas cuadradas. Y en ese sentido, como no hay prioridades ni relación de necesidades marcadas por planificación alguna ¿por qué no continuar el tranvía a Los Rodeos aunque por otro lado se hable del Bus-VAO por la TF-5, que haría lo mismo que el tranvía pero en la cuarta parte de tiempo? Qué más da, aunque se quede por debajo de un diez por ciento de ocupación, como la Línea 2 entre La Cuesta y Tíncer, si al fin y al cabo los constructores se quedan contentos y los vendedores de coches más todavía…

TITSA llegó a perder 22 millones de usuarios mientras se invertían 300 millones de euros, algunos más fueron con la Línea 2 y rectificaciones posteriores, en un tranvía que en su año récord ha movido 15 millones. Quince millones, no nos equivoquemos con los números, que han venido a dar servicio diariamente para ir y venir al trabajo o al centro educativo a no más de quince o veinte mil personas (que no es que hayan abandonado el coche sino que mayoritariamente abandonaron la guagua) del millón de habitantes que tiene la isla de Tenerife. A los demás, a los que no nos viene bien, pues nos han bloqueado al plantar sobre la plataforma un césped que consume millones de metros cúbicos de un agua de calidad que escasea, con lo que los taxis y las guaguas verdes, junto con el vehículo privado, a la cola. ¿En qué cabeza cabe, o en qué país del mundo se ve, que se meta a la guagua y al taxi en la cola cuando podían compartir plataforma perfectamente en los tramos más complicados? Pues en Tenerife se ve, para poder vender como éxito lo que en términos globales, no en términos de que a usted o a mí nos haya podido venir mejor o peor que es como me lo pintó una vez un diputado podemita; ha sido un clamoroso fracaso y el que no se lo crea que se ponga en el puente de Las Chumberas un viernes pasadas las dos y pico de la tarde.

No es un asunto ni de gustos ni de disgustos, es un tema de echar números, y cuando se estaba planificando el tranvía se trajeron al mejor experto catalán, el país de donde hemos importado la maquinaria, y cuando todos pensábamos que nos iba a vender la catenaria (con lo que ellos comercian), el hombre va y nos suelta que para los habitantes, la dispersión urbana y tal él creía que lo mejor era apostar por los carriles de guaguas, esos en los que se embarcó el último mohicano defensor de la guagua, hasta que dejó sus responsabilidades en el Cabildo, con unos tramos a la entrada de Santa Cruz que ahí se quedaron a medio terminar hace más de una década ya. Sí, el que fuera alcalde de Garachico y consejero de Cabildo Lorenzo Dorta fue el último que puso negro sobre blanco proyectos de carriles de guagua que ahora quieren compartir con el coche eléctrico para diferenciar claramente, más todavía, al ciudadano que se puede gastar los 30.000 euros que cuesta del que no. No importa que el señorito del eléctrico lleve dos o tres personas, no, por el simple hecho de ser eléctrico y aunque viaje solo pues comparte con la guagua el carril. ¿Por qué no echan cemento a la plataforma del tranvía para que comparta con la catenaria también?

En fin, para los problemas de movilidad de la TF-5 se han escuchado cientos de historietas ya, decenas de proyectos, fantasmadas varias como la rotonda peatonal de Anchieta, deprimir la autopista ¡y qué se yo! La realidad, la única realidad y certeza, es que a día de hoy se mantiene a la altura de Los Rodeos un estrecho puente de más de 60 años sin duda que, en su momento, se debió utilizar hasta para que pasaran carromatos. Esa es la realidad, y lo de prolongar el tranvía hasta arriba, efectivamente, dejará unas buenas perritas en manos de algún constructor que probablemente se desmarcará con otra gran chapuza en la que salten los adoquines incluso antes de la inauguración y, cómo no, a los catalanes que nos seguirán vendiendo más hierro y tecnología. Decenas de comercios se volverán a ver con la soga al pescuezo y las guaguas y los taxis pues se verán afectados muy gravemente también. Y en números, a eso pónganle el cuño, habremos perdido viajeros. Pasó en 2007 y volverá a ocurrir porque para estos personajes, sin nada en el cerebro, planificar e invertir en base a una visión de las necesidades de la Isla en su conjunto pues no les va y las consecuencias saltan a la vista.

 

 

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com/




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×