Canarias: Demografía antinatura

Recién abandonado el Sáhara lo siguiente debería haber sido la descolonización de Canarias, algo en lo que ningún partido político español estaba de acuerdo, las Islas poseen unos recursos demasiado valiosos como para dejarlas en libertad. Los trabajadores y los estudiantes canarios se alzaron contra aquello que estaba bien atado y la represión fue brutal. Muchos funcionarios públicos, militares y familiares mantuvieron sus pensiones y jubilaciones en Canarias donde posiblemente hayan criado a sus familias.

En 1991 somos europeos de pleno derecho siendo una nación africana. Islas volcánicas que han sido españolas un 0,005% de su tiempo desde el génesis, y en el 91 no solo pertenecemos a los tour operadores turísticos europeos, la administración española y el clero vaticano, sino que desde entonces los europeos también pueden venir a jubilarse a Canarias con sus pensiones; el clima es ideal, la promoción de las Islas en el extranjero invita a todos a vivir en el paraíso, dejamos la agricultura para convertirnos definitivamente, si Dios o el Teide no lo remedian, en hamaqueros de Europa y campo de tiro de la OTAN.

Con la entrada del nuevo siglo se impone la colonización financiera de Europa sobre los más débiles, la diferencia de salarios, poder adquisitivo y ayudas estatales es fatal para Canarias, cualquier europeo que decida vivir en el archipiélago es más rico que el nativo, dispone de más facilidades económicas para montar su chiringuito y poder emplear a sus compatriotas amigos en negro, ahora es más cómodo venir a esconderse de la justicia aquí, algunos delincuentes se hacen ricos incluso, mientras los canarios somos cada vez más pobres y tenemos menos recursos; el dinero se gasta a veces en las infraestructuras necesarias para mantener a los de fuera, desaladoras, depuradoras, autopistas, piche, destrucción del medio ambiente, y otras veces en promocionar el negocio turístico que enriquece a los alemanes.

No ha existido otra crisis como la del año nueve; pero una década no nos han servido para nada, se ha logrado aumentar el consumo, los canarios somos pobres; sin embargo, hay mucho rico en los centros comerciales ajenos, todo es plástico y pastel, los políticos canarios son demasiado timoratos para hacer valer la identidad y proclamar la independencia, pero a lo mejor podrían entonar el discurso de islas frágiles para determinar la capacidad de carga y poner un cupo. La ley de residencia se impone por la superveniencia de la identidad de Canarias.

José A. G. Paredes




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