El actor (no) invitado

Alba Sabina Pérez (Santa Cruz de Tenerife, 1984), se está confirmando como una promesa de futuro para la literatura en Canarias. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado: Ya nadie lee a Penti Saaritsa (Colección La Palma, de Ediciones La Palma 2015), Silence (Neys Books Ediciones, 2014), tras Algo que contar (Mr. Ahora, Grupo Planeta, 2008) y ¿Quién cuidará de mis guardianes? (Ediciones Idea, 2013). La escritora, especializada en narrativa audiovisual y guión cinematográfico, ha sido galardonada con dos certámenes de narrativa, además de ser seleccionada en la muestra de Jóvenes realizadores del Festival Internacional de Cine de Gijón en 2007 con el cortometraje 20 Euros. 

En Semana Santa de 2007, concretamente el sábado 7 de abril, Alba Sabina invitó a varios amigos para un proyecto que tenía en mente. Llevaba tiempo queriendo escribir una historia que tuviera como principal actor el marco incomparable de la “Costa del Silencio”. Mientras le daba vueltas a la historia, cogió su vieja cámara de vídeo, y en la noche de aquella Semana Santa a las 9 de la noche montó el trípode, colocó su cámara y con un plano fijo empezó a rodar la interacción de Alba con sus amigos. La escena transcurriría con los improvisados actores (Los actores son: Anne Flor Gallein, Laura Alonso Abreu, Jonathan Ravelo García y Jonathan Ramos Chinea) y a la propia Alba dando vueltas a la manzana mientras la cámara grababa. Y todo esto teniendo como fondo la bahía y el puerto pesquero de Las Galletas. Este corto que lleva como título Encuentros depararía una sorpresa, un “invitado” especial, al que nadie había invitado. Aquel corto al final se convirtió en su proyecto de fin de la asignatura de montaje. Quería contar las vivencias de varios amigos, la de ella con sus amigos de la infancia, en un lugar que le encantaba, donde sentía esa paz que uno siente frente a la inmensidad del mar. Pero pasada las 11 de la noche, el objetivo de la cámara registraba las evoluciones de una luz, que por dos veces aparece en escena y se aleja a gran velocidad.

Aquí te puedes ver el vídeo, a partir del minuto, 1:26: “Encuentros”

La idea que a uno se le puede pasar por la cabeza, es que puede ser un avión, de esos que aterrizan casi por minuto en el cercano aeropuerto Reina Sofía- Tenerife-Sur, pero el giro extraño que hace no es propio de un avión. Lo segundo: ¿Un helicóptero? Los testigos afirman que no escucharon ese ruido tan característico de estos aparatos. De hecho ninguno de los actores, ni la improvisada directora, vieron ni escucharon nada reseñable esa noche. Es más, apuntan al silencio casi sepulcral que reinaba en esa noche.

El vídeo está grabado en una sola toma, combinando varias técnicas, sería como un Time Lapse donde una hora de rodaje se comprime en 5 minutos de duración. El O.V.N.I, ya que lo entendemos como un objeto volador no identificado fue muy veloz en las dos secuencias. Alba no paró la grabación en ningún momento del rodaje. Solo cuando empezó a editarlo se fijó como el objeto surcaba el cielo de la bahía de Las Galletas, sin que ninguno de los presentes se diera cuenta del hecho.

La zona es un lugar “caliente” en el mundo de la ufología, la zona comprendida entre la Montaña Amarilla (Las Galletas) y la Montaña Roja (El Médano) ha sido testigo de algunos de los casos más sonados en este mundillo. Algunos de trascendencia mundial.

Es el “Caso de la Tejita”, protagonizado por el mítico periodista Francisco Padrón, quien puso a Tenerife en el radar de los ufólogos de medio mundo. Juan José Benítez fue el responsable de esa fama. El periodista navarro contó en su libro 100.000 kilómetros tras los ovnis (1978), como Padrón el 9 de junio de 1975 en la playa de La Tejita, junto a Emilio Bourgón y José Manuel Santos vivió una experiencia catalogada del Cuarto Tipo1. Paco Padrón fue transportado a una nave extraterrestre donde durante 35 minutos fueron sometidos a pruebas médicas por unos alienígenas que vestían uniforme blanco y ocultaban sus rostros detrás de unos cascos opacos. El objeto apareció en el horizonte de la Playa de la Tejita en el Médano, como una luz que como un foco barrió la orilla hasta llegar al trío de amigos que absortos miraban los progresos de aquellas luces. Ese suceso pudo ser corroborado por más de una decena de personas que habían ido hasta aquellos lares atraídos por la historia de Padrón y sus amigos.

Otra historia que también tiene como protagonista una luz, que aparece desde el horizonte es el caso que El Diario de Avisos de Santa Cruz de Tenerife publicó el domingo 4 de julio de 1993, un artículo firmado por el mismo Francisco Padrón, donde relataba dos casos de avistamientos OVNI. Fue el segundo el que tiene una similitud con el caso grabado por la cámara de Alba Sabina Pérez. Padrón nos cuenta que aproximadamente a las 5 de la mañana del día 21 de Junio de 1993 el protagonista de la historia al arrancar el coche (estaba ubicado en la Avenida de Anaga) para dirigirse a su domicilio, observó una luz.

De este artículo sacamos los siguientes extractos:

De repente, en el horizonte -es difícil calcular la distancia- (entre un palmo y medio sobre el nivel del mar), estaba una luz imponente, brillante, muy blanca. Desde luego no era ningún planeta o estrella. Estaba muy baja y cerca, a pocos kilómetros. Tenía un brillo intenso y constante”.

Con unos prismáticos observamos (con la ayuda de un amigo) que tenía forma ovoide, de color blanco y el interior parecía relleno con figuras similares a las de un panel de abejas. Alrededor lucía, de forma intermitente, el color verde esmeralda”.

El avistamiento finalizó de la siguiente forma:

Comienza a amanecer. Aquello, a medida que pasa el tiempo, va ascendiendo, verticalmente, muy despacio, llegando a estar altísimo y su tamaño ya se vuelve muy diminuto, hasta desaparecer”.

Alba Sabina preguntó en una conocida red social si alguien sabía que era esa luz, ¿Qué objeto podría llegar sin ser visto desaparecer a un velocidad endiablada? Llegó a consultar a Javier Sierra, que antes de ser un escritor best seller fue y es un conocido periodista que ha recorrido medio mundo detrás de los “no identificados”. A Sierra le llamó la atención aunque solo pudo darle una explicación, que ni el mismo quedaba del todo convencido; ¿Un ensayo balístico militar?, ¿Vemos algún tipo de mísil?. Uno podría recordar el famoso caso del 5 de Marzo de 1979, en el que las autoridades militares concluyeron que el fenómeno que se vio la tarde de ese mes de Marzo en gran parte de las Islas Canarias, se correspondía al ensayo de un misil. Aunque dicha hipótesis queda en entredicho, cuando uno consulta las declaraciones de los testigos de la época. Tampoco pudo darme una explicación dos amigos controladores aéreos, que buscaron una decena de posibles causantes. Pero ninguno satisface con un argumento lógico a las evoluciones de esa luz.

Sea lo que sea esa luz, sigue alimentando las historias que desde decenios llevan contando los pescadores de La Gomera y Tenerife que hablan de luces que bailan en la oscuridad del mar. Alba Sabina Pérez grabó sin querer un hecho extraordinario que para muchos son más cotidianos de lo que nos creemos.

Fotograma donde aparece el supuesto O.V.N.I.
(1) La principal y más difundida, que involucra el secuestro (en inglés, abduction) de un ser humano por parte de supuestos seres extraterrestres.

Carlos Jesús Pérez Simancas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×