El Ayuntamiento “ecosocialista” de El Rosario” denunciado por vertidos al mar

A ver, puede que sea una venganza, sin duda porque sabemos cómo va la cosa aquí, pero el caso es que la mierda campa por sus respetos en esa costa de El Rosario de siempre y que, llegados los ecosocialistas -o no sé qué- al gobierno la política ha sido la de echar tierra sobre el problema. Recuerdo publicar una foto de la playa de Tabaiba cerrada por contaminación al principio del mandato y se lo tomaron como a la tremenda, como qué era eso de estar aireando la verdad. En fin…

El caso es que, cómo no, los ecosocialistas, que ahora se llevan a Carlos Alonso a dar pregones,  montaron el año pasado una campañita con una especie de rolete de mierda aprovechando que las cianobacterias pasaban por Valladolid, por respetar a medias el refranero popular,  y se fueron ahí con sus pancartas a las playas de otros, Santa Cruz, Arona…  a advertir sobre la contaminación de nuestras playas utilizando la sensibilización general, la coyuntura vamos, intentando muy sutilmente relacionar dos cosas que poco tenían que ver con la vista puesta ya en las elecciones. Claro, las cianobacterias no volvieron este verano por condiciones meteorológicas distintas y se acabó lo que se daba pese a que la contaminación sigue siendo exactamente la misma dado que no me he enterado yo de ninguna depuradora que se haya puesto en marcha estos doce meses. La misma mierda para el mismo océano.

Pero hete aquí que la Fiscalía ha apuntado hacia el ayuntamiento ecosocialista, el único al menos de Tenerife, asunto de los vertidos que tanto denunció desde la oposición y que tanto ha venido a silenciar desde el grupo de gobierno. Ya veremos, porque evidentemente los chorros de mierda bajando directamente al mar no los ha inventado Escolástico ni Sí se Puede, en qué para la cosa y si efectivamente el Ayuntamiento como tal en estos tres años ha dado los pasos preceptivos para denunciar esta cuestión como es su obligación. Nada malo les deseo evidentemente, ni a ellos ni a nadie, pero sí añora uno aquellos tiempos en los que se plantaban los primeros para salir en la foto cuando había que denunciar lo que ahora tratan de ocultar tras un tupido velo. Pero después de verlos abrazados a Carlos Alonso, al que le regalaron como no podía ser menos la manta esperancera, pues las esperanzas, valga la redundancia, son nulas de volvérnoslos a encontrar en esos menesteres. Es lo que tiene cuando el becerro trinca la teta, que busca la forma de no soltarla bajo ninguna de las circunstancias.

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com




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