Introspección III

Renace la agonía en mis impulsos
y me abandono a la brevedad de la noche.
Hoy no quiero la paz de sobrevivir,
no quiero ser sustento para la existencia,
 
no quiero sosiego para las penas
que van a caducar cuando la vida amaine.
Este agujero negro que es la nada
se está nutriendo de mi pensamiento,
 
ya no llega luz al club de los distintos.
Qué patética es la muerte como principio,
qué patético el disfraz del verso contra el tiempo.
 
Me levanto tan mediocre como el resto
pero eso ya no importa.
Ya no estoy buscando bocas
tan valientes como para gritar mi éxito.
 
Hoy me cuido de mí mismo
en el olvido de los otros.
Hoy se muere el futuro
cuando escribo
y solo queda vacío
alimentándome mañana.

   

Brian Vargas Perera

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