La “Escuela de Náutica”, dieciocho años y medio sin muelle por un temporal

Los primeros días de enero de 1999, siglo pasado, un temporal causó estragos en Canarias, nada que ver con el Delta de 2005 pero los agricultores hablaron de 50.000 millones de pesetas en pérdidas para la agricultura y 70 coches nuevos que se encontraban en la dársena de Los Llanos fueron a parar al mar, según relata El País porque prensa local en internet no existía todavía. O al menos no se localiza hoy en día.

Pues bien, en la isla que apuesta por el lanzamiento de satélites de observación al espacio exterior, y donde según el presidente del Cabildo somos los primeros de la clase en todo y la principal apuesta es por la capacitación de nuestra gente (lo “más principal” según sus palabras) y donde, además, tenemos dinero hasta para adelantar 305 millones de euros para diez kilómetros de carretera en el Sur, aún sin ser nuestra competencia, pues resulta que la “Escuela Técnica Superior de Náutica, Máquinas y Radioelectrónica Naval”, de la que presume hasta la propia Autoridad Portuaria, aunque pertenece a la Universidad de La Laguna, se encuentra sin su triste muellito después de dieciocho años y medio, casi cinco legislaturas políticas, cuatro presidentes de la Autoridad Portuaria (algunos de ellos asquerosamente ricos), no sé cuántos rectores y, eso sí, dos alcaldes de Santa Cruz y dos presidentes del Cabildo.   Aunque puede que más porque el 1999 me da que fue año electoral.

¿Y es importante en una ¡isla! como Tenerife la capacitación de nuestros jóvenes, los nuestros y los que no son nuestros, para navegación marítima en todos sus aspectos? ¿No sería razonable pensar que antes de un cluster aeroespacial para el lanzamiento de satélites deberíamos poner las patitas en tierra (o en mar) y centrarnos en buscar la excelencia de lo que ya tenemos?  Pues uno diría que aparentemente sí, como explicó cómo pudo el único consejero que puso un poco de sensatez en el Pleno de políticas insulares que se llevó a cabo en el Cabildo de Tenerife el último viernes de julio cuando le espetó a Carlos Alonso que seguimos sin mirarnos al ombligo. Nada del otro mundo, pero lo más duro que se escucho allí dentro donde hasta los de Podemos afirman, y supongo que se harán responsables de lo que dicen, que los que están dirigiendo la política insular son ellos desde la oposición. En fin, como para mear y no echar ni una triste gota.

Y fue a principios de junio de 2009 -diez años y medio después del temporal- cuando Rodríguez Zaragoza, personaje político cuya inutilidad ha causado estragos allí donde ha ocupado un cargo político (y ahora lo ha fichado para el CD Tenerifelo  el palmero al que le adjudicó contratos millonarios desde sus puestos de responsabilidad política),  se plantó en el Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz para prometer, pero al estilo changa, lo divino y lo humano sobre la playa de Valleseco  y demás, también se iban a hacer cargo del muellito de la Escuela de Náutica, según aseguró, de ahí mi sorpresa cuando estos días subí al mirador del barrio de La Alegría en busca de manchas de microalgas para fotografiar y me encuentro con que las “cianobacterias” peligrosas de verdad siguen habitando entre nosotros y para colmo vamos y les damos el voto cada cuatro años como borreguitos. Corderitos camino del matadero es lo que parecemos cuando ponemos nuestra confianza en manos de semejantes personajes.

 

Foro Contra la Incineración Tenerife

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com

 

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