Los grandes puntos débiles de España que demuestran al mundo que Canarias es una colonia: esta vez Naciones Unidas debe decir que sí

España ha hecho explícita dejación de los intereses generales de este territorio en asuntos de tanto calado como las aguas y ahora los yacimientos de sus fondos marinos

Quebec, Escocia o Catalunya no han podido acceder a su derecho a la autodeterminación porque la comunidad internacional no tiene claro que sean colonias. Y es que esta consideración lo facilita y cualquier otra diferente lo aleja a los ojos de la legislación internacional, creada por Estados que no están por su desintegración territorial. Pero ¿y Canarias?

Para empezar Canarias ni siquiera colinda territorialmente con España, tampoco está próxima como Madeira a Portugal. Somos un archipiélago a 2000 km y estamos en otro continente distinto a la metrópoli. La no integridad territorial física es un punto claro a nuestro favor. Quebec, Catalunya y Escocia son una extensión o porción territorial evidente de sus Estados.

Canarias fue producto de una conquista militar y anexión forzada. En la propia legislación española, fuimos considerados desde un principio, un territorio de diferente condición al resto; nos llamaron “posesión de ultramar en África”, colonia y sólo cuando la “cosa” pintó fea nos cayó lo de provincia, pero es más que evidente que ese disfraz también lo tuvieron Cuba o Guinea y hoy son naciones Estado independientes. El abandono de la “Provincia del Sáhara” sería un cantar parecido, pero una prueba más de que España es una “delincuente” que no cumple con los acuerdos y declaraciones que firma a nivel internacional.

Esa misma legislación internacional, niega la autodeterminación a aquellas “regiones” que tienen un grado de autonomía real. Tampoco es el caso de Canarias desde siempre. Siempre decidieron y deciden en verdad desde la metrópoli. Incluso en esto que llaman democracia desde 1978 y que inventó el término “Comunidad autónoma”, tiene en Canarias el récord de la farsa desde el principio. Como reconoció Jerónimo Saavedra, ni el Estatuto dejaron votar al pueblo canario, más tarde tampoco respetaron el “No” canario en su Referéndum OTAN, más tarde se cargaron nuestra negativa a la plena integración en Europa, y en estos días avasallan y ningunean al mismísimo Gobierno colonial, convirtiendo las Islas en cárcel para migrantes. Es notoria la condición subalterna y colonial y, por tanto, de cara a Naciones Unidas, una Descolonización pactada sería parte del mandato que este órgano se ha dado así misma para erradicar el colonialismo.

Pero vayamos a temas de fondo. España ha hecho explícita dejación de los intereses generales de este territorio en asuntos de tanto calado como las aguas y ahora los yacimientos de sus fondos marinos, ayer en Montegobay y ahora ante un Marruecos que ya ha demostrado antes su rostro pirata con el Sáhara y sus fosfatos. La legislación internacional entiende cualquier dejación como agravio a los pueblos coloniales por parte de la potencia administradora y suma enteros a la viabilidad de sus reivindicaciones de Autodeterminación.

Más aún a nuestro favor. La legislación internacional considera que, si una metrópoli no es capaz de garantizar el bienestar de la población de su colonia, ésta tiene derecho a su Autodeterminación para poder progresar. Es evidente que Canarias tiene los rankings más negativos de pobreza y desempleo, los más altos del Estado, a pesar de ser “una mina de oro” para éste y las multinacionales europea.

España podrá decir que la españolidad y europeidad de Canarias se sostiene con la participación electoral de sus habitantes, si bien eso es una fachada mantenida con niveles de participación discretos y el voto de más de 250 mil españoles que ayudan sin duda a adulterar cualquier resultado.

Una atenta lectura de la Resolución 1514 (XV) y una interpretación menos “untada” con fondos reservados por parte de una comunidad internacional hoy más multilateral, dejan abierta más puertas a una declaración unilateral de independencia aquí que en cualquier otro lugar en esta zona del mundo.

El marco existe, pero falta la movilización y organización para crear la oportunidad. El MPAIAC dice ser consciente de ello y ha puesto el mes de septiembre como fecha para poner la primera pica en este objetivo: el reconocimiento como TNA (territorio no autónomo).

Pero la declaración de territorio no autónomo de Canarias necesita aún de un espaldarazo más: crear un ambiente de controversia entre intereses en el escenario internacional que nos haga ganar votos en Naciones Unidas. Tenemos el detonante: “sólo un Estado archipielágico independiente, tendría el derecho a ceder la explotación de los recursos minerales que existen bajo los fondos de Canarias”. Incluso, según algunas interpretaciones del derecho internacional hasta un TNA. Unos yacimientos que permitirían que toda la industria estratégica centroeuropea no tuviera que depender durante 20 años de China. ¿Lo cogen? Pues eso. La descolonización.

 

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