Nacional- Plañideras de la Política Canaria o el perro del hortelano I

Comentaba un amigo el otro día con una buena dosis de sarcasmo, ¿y ahora nosotros qué? Tras las declaraciones de Iñigo Errejón (Podemos) en que tildaba a Canarias de colonia turística; pues nada, contesté yo, seguir sin hacer nada, seguir quejándonos y criticar salvajemente a quien intente hacer algo; vamos lo único que se nos da bien, llorar como plañideras y hacer como el perro del hortelano, ni hacer ni dejar que otros hagan… Y es que a las plañideras de la política canaria les resulta fácil exigirle sacrificios  a los demás puesto que les falta la empatía suficiente para percibir y sentir el dolor ajeno, por lo que como el “gran capitán” les resulta muy cómodo disparar con pólvora ajena y teorizar sobre las virtudes de las fórmulas magistrales que traerán la Paz, el Gofio y la Justicia a esta tierra.

Las pañideras de Luanco
Las pañideras de Luanco

Hace un tiempo me encontré, casi a media noche con una niña que se nos ofreció a mi acompañante y a mí por 20 miserables € a practicarnos una felación a ambos. No tenía más de 16 años y la verdad que no tenía “pinta de enganchada” y se cuidó de explicarnos que tampoco lo hacía para “vestir ropa de marca”, sino que “gracias al modelo educativo de esta tierra, había quedado embarazada y vivían ella y sus padres de la pensión de los abuelos, como otras miles de familias canarias, y con esos 20 € podía comprar un paquete de pañales “de los baratos”, alguna prenda de ropa para el bebe en “el chino” y tomar algo caliente para pasar la noche… Por supuesto la invitamos a comer algo (Confieso que con la mala idea de comprobar si lo que decía era verdad) y se me abrieron las carnes al ver como devoraba un bocadillo caliente, “con hambre vieja”, tratamos de asegurarnos de que no nos estaba contando un cuento lacrimógeno, y la dejamos allí con los 20 € sin habernos aprovechado de la desgracia ajena y la conciencia sangrando a pesar de todo. Porque ambos, peinando canas (alguna al menos) hemos luchado toda la vida, en todos los ámbitos donde pudimos, en el Movimiento Vecinal, en el Sindical, en el Político…, y llevamos bastante tiempo “en dique seco”, sin hacer nada. Fuimos dolorosamente conscientes de repente, de que las mujeres/hombres que se veían a aquellas horas por la calle, pendientes de los pocos coches que pasaban, no estaban allí por diversión, sino para “vender algo o a ellos [email protected], de todas las edades…” ¿Si esa es la realidad actual de nuestros barrios, qué clase de persona soy yo que al menos no intento hacer algo más que escribir cómodamente sentado ante el PC? ¿Con qué Derecho me puedo considerar miembro de este Pueblo, Patriota/Matriota, militante obrero/campesino y no hacer nada, al menos el intento para cambiar aunque sea mínimamente esta vergonzosa y denigrante situación?

La realidad cotidiana de quienes no saben si van a comer mañana, de si el próximo curso tendrán plaza de comedor para sus hijos, si podrán comprar más medicinas cuando se les acaben las que tienen, o la de quienes tienen que plantearse o comer o pagar el alquiler, el agua y la luz, no pueden esperar al mañana, al futuro que vendrá solo con la panacea universal a todos los males que aquejan Matria nuestra, pese a las diatribas quiméricas de una solución que no llegará sino “en el futuro…”, siempre en el futuro, pero nada se dice de este presente de miseria, hambre y degradación física y moral, sin que ni siquiera podamos ofrecerles el consuelo de que intentamos hacer todo lo que está en nuestras manos para revertir esta situación de mierda.

Pero el caso es que no hacemos nada, ni los pocos militantes de base ni los muchos aspirantes a líderes, y precisamente, los líderes de los Pueblos y las Naciones tienen que tener la cualidad del sacrificio personal en aras de las aspiraciones generales del común de los ciudadanos, sacrificándolo todo por estos. Pero, ¿qué clase de sacrificios hacen quienes son incapaces de bajarse de un burro que tarde o temprano los descabalgará, que son incapaces de ver o de que les importe el sufrimiento, el dolor y las calamidades que sufre nuestro Pueblo? Y si las ven, no basta denunciarlas, no basta con decir que pasan, hay que intentar aportar soluciones ya, ahora, en el presente, porque quienes de un vaso de leche hacen medio litro, quienes hurgan en los contenedores de la basura o hacen malabarismos para sobrevivir, no entienden que se siga teorizando sobre quiméricas fórmulas magistrales que traerán o no la solución de estas y otras cosas “en el futuro”, puesto que es ahora cuando se necesita imperiosamente que alguien intente al menos hacer algo. Y no, ni soy de Podemos ni voy a votarles, ni voy a pedir el voto para ellos o cualquier otro partido español.

Me está costando mucho no usar una dialéctica de trinitrotolueno (TNT) por la indignación que siento en estos momentos, contra mí mismo y contra mucha otra gente, porque hacer de cualquier risco o de Internet un púlpito desde el que anatemizamos contra españa, contra los canarios vendidos y contra quien se nos ponga por delante, estar convertidos en pasea banderas del “selfie” fácil no soluciona nada y solo conseguimos ser el hazme reír de toda la comunidad internacional, que dicho sea de paso, jamás nos apoyará si seguimos como vamos y no demostramos algo de seriedad, de combatividad y resistencia reales y no desde el muro de Facebook; Se impone evolucionar y yo lo he hecho.

(Continuará)

 

 

Desde la Vieja Fortaleza, Rukaden Ait Anaga

22 Junio 2016

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