TITSA, con un incremento de viajeros nunca antes visto en 2019, se mantiene con unos diez millones menos de usuarios que en 2004

Aquí no se trata de ver la botella medio llena o medio vacía. No, esto es cuestión de números, la población ha aumentado significativamente, el número de turistas ni digamos y después de una inversión de 300 millones de euros en el tranvía -que empezó a funcionar en 2007- viene a ser 2019, doce años después, el momento en el que por primera vez TITSA y Metropolitano superan los resultados que se conseguían sólo con la guagua verde en 2004. ¿Lleva eso a nuestros nuevos ‘responsables’ políticos (que son los de siempre pero ellos se venden como algo distinto) a hacer autocrítica de lo que ha venido ocurriendo en esta materia? En absoluto, básicamente han salido a pavonearse de algo que tiene que ver con la apuesta de Coalición Canaria en, año electoral como no podía ser de otra manera, por una bajada significativa de tarifas, bono joven principalmente, que es justo la política contraria a la que han seguido desde la llegada del tranvía, donde los precios se disparaban casi que año tras año.

Un tremendo ‘éxito‘, que eso sí no dicen cuánto nos ha costado en bonificaciones preelectorales de Clavijo y Alonso (que se volvieron locos a tirarse fotos con el tema) y porque pese a ser empresas públicas las cuentas de resultado las sabrán ellos y sus familias, que han conseguido sin que salga un coche privado de las carreteras ¿o alguien ha notado que ese incremento de usuarios del transporte público de un 11,5% haya sacado algún coche de nuestras atestadas autopistas? Esos datos, que ellos los tienen, no los sueltan tampoco.

La cifras son, las reales, que TITSA en 2004 rozó los sesenta millones de usuarios y en 2019, con ese tremendo incremento del 11,5% que pesará como una losa cuanto tengan que presentar los resultados de 2020, alcanzó los cuarenta y cinco. La política de bonos para todo el mundo, subvencionados con partidas millonarias de las que no se sabe nada, ha conseguido que de los 22 millones que llegó a perder pues haya recuperado, quince años después, algo así como la mitad pese a que probablemente hayamos hasta doblado el número de turistas, potenciales usuarios. Un éxito conseguido sin mejorar absolutamente nada la movilidad de la isla de Tenerife, más bien al contrario, mediante un solo metro de carril exclusivo ni medida alguna distinta a tirar de la cartera para tener algo que vender electoralmente hablando. Arráyense un millo señores del Cabildo que nosotros seguiremos metidos en el atasco y pagando facturas incluso propagandísticas, lo que nos queda para los restos en manos de tanto irresponsable.

Fuente: https://noincineraciontenerife.wordpress.com/




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