Anticapitalistas Canarias ante el “Día de Canarias” 2020: “Construyendo poder popular canario”

Tenemos que avanzar en el autogobierno real en nuestra tierra, mediante un Estatuto de Soberanía, que garantice el derecho a decidir en todos los asuntos que nos afecten, incluyendo la relación con otros pueblos”

Este 30 de mayo, una fecha impuesta, tenemos poco que celebrar y si mucho por lo que reivindicar y seguir luchando juntos”

Oficialmente el 30 de mayo se celebra el “Día de Canarias”, que conmemora la fecha en que se celebró la primera sesión del Parlamento de Canarias, establecido en el Estatuto de Autonomía de las islas. Un estatuto hecho sin la participación, la consulta y la decisión del pueblo canario, al que le niega el derecho a decidir sobre todo aquello que le incumba. Un estatuto en el que se consagran figuras jurídicas que garantizan los privilegios fiscales del empresariado, como las que incorpora el Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF).

Aprovechemos estas fechas para reconocer, profundizar y hacer memoria de nuestra historia pasada. Sabemos que en torno a 1403 en Canarias hubo un antes y un después en la historia. Canarias quedó incorporada a la historia europea a partir de 1497 con la conquista definitiva de todas islas. A partir de ese momento la economía y la política canaria quedaron determinadas desde el exterior, al servicio del mercado mundial capitalista en ciernes, con la colaboración de la oligarquía isleña.

Recordemos que las sociedades preexistentes, a partir de ese momento dejaron de ser libres para decidir su propia vida, producción, cultura, organización, convivencia. Ese proceso no fue pacífico. Se impuso mediante el engaño y por la fuerza de las armas, el dominio sobres las personas, esclavizándolas en muchos casos, arrebatándoles la propiedad colectiva de la tierra por parte de las élites conquistadoras y la Corona de Castilla. Sabemos también que frente a ello se dio una feroz resistencia indígena por más de un siglo. La conquista se impone finalmente mediante la represión brutal de costumbres, derechos y libertades de la población indígena y su aculturación.

Durante seis siglos de historia vinculada a Europa se fue conformando una sociedad de clases, donde las élites han sido las que han ido decidiendo nuestro destino. La mayoría obrera y popular es la que produce la riqueza de esta tierra y, sin embargo seguimos desposeídos de la propiedad de los medios de producción, como es lo habitual en una sociedad de clases. Sigamos profundizando en nuestra historia. Ahora toca abordar el presente.

El “Día de Canarias” 2020 va a ser muy diferente al celebrado en años anteriores. Este año se celebra en medio de una situación de pandemia en la que el Gobierno toma medidas que dicen que nos van a beneficiar en esta crisis, que están consensuadas con la “sociedad civil”, pero sabemos que nos quieren hacer olvidar la realidad que estamos viviendo. Por eso no hablan de medidas reales para levantar en serio una única red sanitaria pública y universal, no nombran al sistema público de servicios sociales, no contemplan el complementar las pensiones mínimas e insuficientes que soporta un gran volumen de la población pensionista, ni procuran hacer realidad la exigencia de una escuela pública con recursos humanos y materiales suficientes. Por eso siguen apostando por fortalecer lo privado y sosteniendo acuerdos que siguen facilitando la privatización de lo público para beneficio de unos pocos, pero somos el pueblo quien hemos de decidir que queremos hacer con nuestra vida.

Ahora es un buen momento para recordarnos mutuamente que somos quienes podemos ir construyendo nuestra historia y que no debemos dejar que sean otros los que la sigan contando a su manera, falseándola, y menos aún los que la sigan construyendo para sus intereses, aunque nos digan que es para beneficio de todos.

El latigazo que nos está dando la crisis propiciada por la Covid-19 es tan fuerte, que algunos pretenden hacernos creer que es algo pasajero y ya se están apresurando a hacernos volver a los modos de vivir anteriores a que todo esto nos sacudiera, pretendiendo continuar las mismas bases de un modelo insostenible, extractivista, sobre explotador del trabajo, dependiente del exterior y destructor de nuestra naturaleza.

Además, siguen olvidando deliberadamente nuestra historia: lo que ha pasado con los sucesivos monocultivos de exportación, que solo han beneficiado a unos pocos y han arruinado la vida de infinidad de familias trabajadoras (como ha pasado ahora con el turismo); siguen olvidando la base de nuestra necesaria soberanía alimentaria basada en una agricultura para el consumo, la pesca en nuestras aguas cercanas. No podemos olvidar la venta que han hecho de nuestros servicios públicos esenciales y de nuestro suelo a las empresas privadas. No debemos olvidar que solo la ciudadanía colectivamente es dueña de su vida y quién únicamente puede decidir qué hacer con ella.

Por eso solo construyendo poder popular, podemos rescatar nuestra historia y construirla hoy de forma que seamos protagonistas de la misma. Esto se refleja hoy en las personas que están luchando por unos servicios públicos, de calidad que cubran las necesidades de la población a lo largo de toda su vida, con partidas presupuestarias adecuadas, con plantillas suficientes y remuneradas adecuadamente.

En esta situación que viene se han de garantizar los ingresos básicos a toda la población, generar empleo público, propiciar medidas de reparto del trabajo con la reducción ya de la jornada laboral a un máximo de 35 horas y la vuelta a la jubilación a los 65, derogar las dos reformas laborales y las dos reformas de las pensiones. Los cuidados deben ponerse en el centro de la vida, propiciando empleo público, la vivienda ha de ser un derecho por el que no se pueda desahuciar. Las personas que han llegado de otros países, buscando sobrevivir, deben ser regularizadas todas, cerrando CIEs y anulando la Ley de Extranjería. Desde Canarias debemos contribuir de forma activa a la lucha contra la emergencia climática, imponiendo un cambio radical de políticas medioambientales.

Tenemos que avanzar en el autogobierno real en nuestra tierra, mediante un Estatuto de Soberanía, que garantice el derecho a decidir en todos los asuntos que nos afecten, incluyendo la relación con otros pueblos, con un sistema de fiscalidad que rompa con la estafa del actual REF y que implique que paga más quien más tiene, recaudando todos los impuestos mediante la creación de una Hacienda Canaria propia. Canarias dijo NO a la OTAN en el Referéndum de 1986, defendemos un Estatuto de Neutralidad que impida que el Archipiélago canario sea utilizado como plataforma de agresión a otros pueblos del Continente.

Este 30 de mayo, una fecha impuesta, tenemos poco que celebrar y si mucho por lo que reivindicar y seguir luchando juntos.

Anticapitalistas Canarias




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