El reconocimiento del poblamiento canario por cromañones norteafricanos o la manzana de Blancanieves

El Estado español siempre ha tratado de fabricarnos un pasado a medida de sus intereses presentes. Que hasta ayer hayan insistido hasta la ignorancia en ligar el poblamiento guanche a Europa, barajando teorías tan delirantes como el origen supuestamente vikingo de los guanches, el romano o cartaginés, cuando todo apuntaba al Norte de África, solo indicaba su interés exclusivamente político de desnaturalizarnos de nuestros orígenes.

Precisamente, ahora, cuando por primera vez los independentistas de varios pueblos sometidos por la fuerza a ese estado cárcel de pueblos se organizan y tratan de crear un frente común para liberarse de la tiranía castellana, cuando han despreciado las investigaciones y hallazgos arqueológicas de décadas, van y “graciosamente”, reconocen el poblamiento norteafricano de las islas, lo que a todas luces no solo contradice su hasta ahora, política arqueológica, sino que supone aparentemente “alimentar el independentismo canario.” ¿Qué esconde esta aparente contradicción?

Naturalmente, desde el poder del Estado, no hacen las cosas a la ligera y saben perfectamente las consecuencias de dicho reconocimiento, por lo que al igual que la madrastra de Blancanieves, nos regalan una “suculenta manzana”, que esconde veneno en su interior. Por un lado, sitúa el Poblamiento en la Era, en la “realidad mediterránea influenciada por Roma (Realidad europea), lo que supone ligarnos ya desde entonces a la idea “europeísta” y desnaturalizar nuestra realidad. Por el otro, y es lo más grave, al vincularnos a lo “amazigh”, en la mayoría de los canarios genera un sentimiento de rechazo.

La mayoría de los canarios, por ignorancia o por adoctrinamiento, rechazan lo amazigh debido a la situación actual de pobreza y atraso que los gobiernos post- coloniales de los estados que el colonialismo creó en el Norte de África, tienen a sus ciudadanos; de la situación creada por grupos fundamentalistas árabes, y de la “arabización forzosa institucionalizada” de esos gobiernos (Por más que alguno de ellos, no le haya quedado más remedio que “reconocer magnánimamente” el idioma amazigh” debido a la presión popular, a toda la sangre derramada…).

Si queremos algún día tener el apoyo mayoritario de nuestro pueblo, no debemos caer en la trampa que se nos ha preparado; debemos reivindicar “lo guanche antes que lo amazigh”. Con lo guanche se identifica la mayoría de nuestra gente, lo tienen asumido y es algo en torno a lo que podemos aglutinarlos a todos o a la mayoría; en torno a lo amazigh no, por lo antes dicho del rechazo que produce la idea de pobreza y miseria, de fundamentalismo, terrorismo, negación de derechos fundamentales, especialmente a la mujer que practican todos los estados árabes del Norte de África, desde el Oasis de Siwa hasta Marruecos.

No estaremos traicionando a nada ni a nadie; el poblamiento canario se hizo desde el “Sahara Verde”, hace mucho más tiempo que “la era”; ¿Qué pueblo amazigh actual o de hace 2000 años momificaba cadáveres? Con las pruebas arqueológicas e historiográficas en la mano, podemos afirmar que ninguno de ellos, sin embargo, en el V Milenio antes de la era, hace la friolera de 7000 años, gentes del Sahara Verde si lo hacían, por lo que es ese el origen de nuestros guanches, en una franja geográfica que va desde el Sureste de Libia (Macizo del Akakus), Sur de Túnez y Argelia (Macizo del Ahaggar), tal como afirman los modernos estudios lingüísticos y otras pruebas arqueológicas.

Y no, no funciona, como no ha funcionado hasta ahora, tratar de que la gente entienda que nuestros antepasados guanches, los que se quedaron en el continente, con el tiempo dieron origen a los actuales amazigh; seamos realistas, el estado español tiene más medios que nosotros y haría estériles nuestros esfuerzos, como hasta ahora. Sería solo desde las instituciones canarias como podríamos hacer entender que, aunque tengamos un origen parecido, nuestra Historia y nuestras expectativas como pueblo no son las mismas, y para eso hay que evitar el rechazo del electorado que nos llevaría a ocupar esas mismas instituciones.

Un partido político no es una reunión de amiguitos que actúa por sentimientos, sino una organización de gentes con un ideario y expectativas comunes que actúa con inteligencia. Naturalmente hay que ponerle pasión a las cosas que uno hace, pero siempre y cuando eso no suponga cavar una fosa bajo nuestros propios pies. Desde el Gobierno de Canario ya tendremos tiempo de aclarar las cosas, algo que nunca podríamos hacer de insistir en querer morder la manzana envenenada que nos regala el estado español.

Desde la antigua Fortaleza, Rukaden Ait Anaga




Un comentario sobre “El reconocimiento del poblamiento canario por cromañones norteafricanos o la manzana de Blancanieves

  • el 23 agosto, 2019 a las 8:59 am
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    En manifestaciones y fiestas de Canarias (en la Rama de Agaete, por ejemplo), casi siempre se ven mas y mas grandes banderas amazigh que canarias y me ha llamado mucho la atención. A mi juicio el motivo principal es que la bandera nacional canaria es señalada y reprimida por la reacción, mientras que la bandera amazigh al españolismo le trae sin cuidado y, además, la mayoría del pueblo canario no sabe que es. También podría interpretarse de otra manera mas grave aún: que siempre ponemos por arriba lo que viene de fuera, dado el complejo de inferioridad de muchos canarios.
    Y que conste que soy partidario de la presencia de la bandera amazigh, pero en un segundo plano con respecto a la nuestra. En caso contrario alguien podría pensar que queremos ser una provincia de otra metrópoli.

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