Internacional- ¿La “hoja de ruta soberanista catalana” es la excusa que esperaba el Sr. Sánchez para el gran pacto PP + PSOE + C’s?

La “Declaración Institucional” de Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE condenando la hoja de ruta de los independentistas catalanes, esa grandilocuente apelación a la “unidad de la españa federal”, al “constitucionalismo”, que todo el mundo, él incluido, usa como un muro infranqueable e inviolable para los demás, pero que su partido y el PP, escondiéndose como ladrones al amparo de la noche cambiaron sin avisar y sin someter los cambios a la sanción de las urnas como indica la misma Constitución para pagar la deuda antes que la Sanidad o la Educación o las mismas pensiones (el cambio constitucional tiene que ser validado por referéndum legal, mientras no sea así el cambio es ilegal y no vinculante, algo que sabe Podemos y “de momento ni chistan”). Esa aparente llamada a la responsabilidad, etc., tiene todas las trazas de ser un intento de justificar el “gran pacto” con Rajoy y Rivera.

Las pasadas elecciones dejaron una situación insostenible para el “Régimen del 78”, en la cual solo uniéndose ya sin la máscara con que disfrazaron de democracia a la dictadura, pueden seguir manteniendo el ventorrillo que les ha permitido continuar tres décadas más con la pantomima de que hubo una “transición” y seguir disfrutando del estatus de corruptos vividores del cuento, solo si se unen poniéndose de acuerdo, repito ya sin tapujos, para mantenerse enchufados a “la teta pública” y seguir viviendo del cuento.

El resultado de las pasadas elecciones supuso muy probablemente el inicio de la cuenta atrás para la implosión que acabará con el PSOE y su papel de mamporrero de la oligarquía española, impidiendo el acceso de la izquierda revolucionaria al gobierno. Si aceptaba la “gran coalición del PP” que la oligarquía le exigía, no solo acabaría de una vez con los “socialista y obrero” dividiéndose el partido y exponiéndose a una guerra de desgaste inasumible desde la izquierda, y si finalmente gobernaba con Podemos, se arriesgaba no solo a otra guerra de desgaste, esta vez desde la derecha de su partido y del arco parlamentario, sino que tendría que jugar a ser “más de izquierdas que Podemos”, lo que igualmente acabaría rompiendo y dividiendo al partido. Ahora, la continuidad del proceso soberanista catalán es el balón de oxígeno que necesitaban en el PSOE para el gran pacto por la derecha con PP y C’s.

Han elegido el mal menor, o al menos eso creen ellos. Que el PSOE tendrá que afrontar un cúmulo de contradicciones internas en su ala más a la izquierda es un hecho, aunque seguramente esperan recuperar esas pérdidas “pescando entre los votantes de C’s y del PP”, que a fin de cuentas, comparten un mismo electorado partidario del bipartidismo. Lo que falta por ver, es la oposición que les hará Podemos-IU, y por conocer algo “el andar de la perrita”, puede afirmarse que va a ser una oposición dura, una guerra de desgaste continuo con la vista puesta, más que en las elecciones europeas, que también, en las próximas elecciones locales, donde esperan no cometer los mismos errores que en las pasadas y se supone que se presentarán ante el electorado como la alternativa al “Régimen del 78” (PPSOE + nacionalistos) con mayores expectativas (esta vez reales) de ganar las elecciones.

Si se confirma el “gran pacto” esto es lo que sucederá más o menos. Quedaría el papel de los nacionalistos, pero este es otro escenario distinto. Yo no veo a Convergencia apoyando en los madriles al gobierno del Estado, antiindependentista, centralista y empapado de rancio nacionalismo español, y en Cataluña intentando luchar contra ese mismo nacionalismo y gobierno estatalista y español. Tamaña contradicción sería incluso una traición pues es del todo punto injustificable ética, táctica y estratégicamente y le conducirá al fracaso, como le sucedió a la República de Cartago, vendiendo hierro para armas a los romanos a altísimos precios, que luego fue usado en Italia contra el ejército cartaginés que apenas contaba con dicho metal. Veo a Junqueras y la CUP callados, expectantes, porque saben que a fin de cuentas se van a repartir el electorado (electorado y no militantes y simpatizantes) de Convergencia, porque como suele ocurrir, el nacionalismo de derechas acaba donde empieza la cartera, o al menos eso han demostrado la mayoría a través de la historia, y no estoy diciendo que todo el mundo sea igual. Los habrá honrados y consecuentes con su idea nacional, pero hasta ahora, la mayoría de los patriotas de derechas han demostrado ser patrioteristas que evaden impuestos y se llevan el dinero fuera de su país, y pésimos demócratas, a pesar de que también sobre esto van dando lecciones por ahí. Por tanto, el papel de PNV y Convergencia, aunque esté por ver, se presupone. Habrá que ver lo que hacen al final (CC se dio cuenta que vendió muy barato su voto al principio y ha dado marcha a tras para renegociar algo que, si se da el “pacto” no valdrá nada).

En cuanto a la colonia, todo seguirá igual, es decir peor. Se agravarán más las cosas con los nuevos recortes. Lo que si se observan son “movimientos en el campo independentista”. Interesantes movimientos algunos de ellos. Pero de esto hablaré la próxima vez, todavía voy a seguir leyendo cosas, opiniones, etc., para estar seguro de las ideas que me rondan por la cabeza. De eso y de unidad.

Desde la Vieja Fortaleza, Rukaden Ait Anaga

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